jueves, 9 de abril de 2015

¿Pueblos Mágicos?... la maaanga qué




Nos les ha pasado que toda la vida desean harto conocer un lugar en especial y el día que finalmente la vida les brinda la “maravillosa” oportunidad de estar ahí lo único que exclaman es: “mta, ¿a poco esto es todo?”… a mí tiro por viaje me pasa.

Yo siempre quise conocer Taxco y por mil razones nunca se me había hecho. Hace como cinco años finalmente me animé y le caí para conocer este bonito y pintoresco lugar. Francamente me desilusioné, yo me esperaba algo sumamente superior a lo que me encontré, y es que con eso de que ya a cualquier trinche pueblo bicicletero le llaman “pueblo mágico” nos quieren hacer creer que con eso ya la hicieron, y pus no. Y no quiero decir que Taxco sea un pueblo bicicletero, no es el caso, pero tampoco es lo que yo pensaba, quizás mis expectativas estaban muy altas. Los hoteles en Taxco son una reverenda porquería, caros y con muy mal servicio, y es que por ese mismo precio uno puede hospedarse en un muy buen hotel de playa con un servicio superior. Luego, la famosa platería de Taxco, nada del otro mundo, y también con precios estúpidos, y es que para esos precios mejor me voy a TANE en Presidente Masaryk o Santa Fe.

Pero bueno, no solo Taxco me ha desilusionado, lo mismo me ha pasado en varios lugares de nuestro México lindo y querido, lugares que prefiero no mencionar para evitar herir susceptibilidades. Pero también me ha pasado lo contrario, he visitado partes de la República Mexicana que me han sorprendido, como por ejemplo la encantadora ciudad de Zacatecas. Esta ciudad de la que durante muchos años había oído hablar gracias a mi Inmortal abuela (ella era de Sombrerete, Zacatecas) siempre había estado entre mis planes para visitarla, pero al final terminaba por darme flojera y volvía a los mismo lugares de siempre. Pues bien, el día que la conocí quedé encantado, es una ciudad limpia, llena de cultura e historia, historia de México e historia familiar, con una maravillosa gastronomía y todo con precios muy razonables. Definitivamente pienso regresar, yo a visitar la ciudad de Zacatecas y sus pueblos vecinos, y mi madre, como siempre, a pagar una manda a su consentido el Santo Niño de Atocha. Mi hija seguramente quedará encantada en los museos de los Coronel (Rafael y Pedro), en la Mina, en el Teleférico, así como con la arquitectura de cantera rosa de la Catedral y demás edificios. Yo creo que iré para la Feria de Zacatecas allá por septiembre, claro, si el tiempo y las autoridades lo permiten (como decimos en los toros).

Bueno, yo no me rindo, en mi lista siguen habiendo muchos lugares por conocer de este maravilloso país, es muy probable que muchos me desilusionaran, pero también es muy probable que muchos me encantarán, la clave está en saber qué es lo que va uno a encontrarse para evitar desencantos. Estos son algunos de los sitios que no conozco pero que están en mi lista: Xalapa, Oaxaca (Monte Albán), Chiapas (Palenque, Chiapa de Corzo, San Cristóbal de las Casas), Querétaro (Peña de Bernal y viñedos), Michoacán (Janitzio y Patzcuaro), Guanajuato, Puerto Vallarta, Mérida, Mazatlán y La Paz. En algunos de estos lugares ya he estado pero como era muy pequeño creo que no los conocí como debiera o incluso ya ni me acuerdo, por eso pienso volver.

En fin, yo ya no pienso caer en el viejo truco de los “Pueblos Mágicos” porque creo que han abusado mucho de ese adjetivo, y claro, es más fácil ponerle “Pueblo Mágico” a un sitio en lugar de de darle una buena “chaineada” y modernizada. Y no se confundan, yo quiero mucho a mi país, por lo mismo me molesta de sobremanera encontrar lugares tan abandonados, tan dejados de la mano de Dios Gobierno, en los que la pobreza y el olvido es el común denominador. Ojalá realmente valoráramos las maravillas que tenemos en nuestro territorio para poder así impulsar el turismo y hacer de este el principal ingreso de todos esos lugares hundidos en la miseria. 


Pobreza no es igual a Pueblo Mágico.


Otro día con más calmita... nos leemos.