miércoles, 27 de agosto de 2014

Las hermanas se prestan, los discos NO




Tocar un disco de vinil es un acto que requiere de una responsabilidad extrema, nada que ver con el vulgar y prosaico acto de ponerle play a un reproductor MP3 o un CD player.

Mantener un disco de vinil en buen estado era algo que solo estaba reservado para los melómanos ortodoxos radicales que no permitían que mano extraña tocara sus LPs. Esta rara especie de amantes de la música normalmente eran señalados por ser unos trinches envidiosos, egoístas y hasta ojetes, ya que nunca prestaban sus discos. Una de las cosas que caracterizaba a estas personas era que nada estaba por encima de sus discos, ni siquiera una amistad o un lazo consanguíneo, así que si alguien se ofendía cuando escuchaba un rotundo NO a la hora de pedir prestado un disco, pues allá él y su muina, porque ningún argumento o promesa podía hacer que aquel "NO" se transformase en un "SI".

Para un melómano cualquier disco merecía el mismo trato, no importaba si era uno de Chico Che o de los Cinco Latinos, o bien un disco de importación de Porgy and Bess o de Billie Holiday. Los cuidados para con los discos necesariamente tenían que ser exagerados. Había que saber desde cómo abrir un disco, en dónde y en qué posición guardarlo, cómo limpiarlo, cómo manipularlo, cómo tocarlo, etcétera.

Algún día leí en una publicación para expertos melómanos una serie de consejos que yo mismo  adopté. Lo primero que hacía luego de abrir, y OLER, un disco nuevo, era deshacerme de la funda de plástico en donde venía el disco. El siguiente paso era hacer lo mismo con la cubierta de plástico (celofán) que protegía la portada del disco. Conservar esto no ayudaba en nada a proteger los discos, la primera lo único que hacía era crear estática en el disco, la segunda con el calor se contraía y apretaba la portada llegando incluso a deformar el disco. Limpiar los LPs con aquel famoso spray que vendían en las tiendas de discos no era muy recomendable, la humedad podría general hongos en los discos alterando su fidelidad, por lo que solo había que hacerlo de ser sumamente necesario (si uno sabía manipular bien los discos no tenían por qué ensuciarse). Jamás había que poner en el tocadiscos o tornamesa varios discos al mismo tiempo para que fueran cayendo uno a uno, esto podía ocasionar que se rayaran. Nunca almacenarlos en posición horizontal, lo recomendable era siempre en posición vertical. Básicamente estos eran los cuidados mínimos que había que tener con los discos, si uno seguía estas simples reglas o sugerencias, la larga vida de un disco estaba asegurada.


Estos cepillos eran muy usados para quitarles el polvo y la tierra
 a los discos.

Los discos para un melómano son verdaderos tesoros. 

Este podría ser el sueño de cualquier amante de la música y
los discos de vinil. 
  

Recuerdo que no faltaban los amigos ilusos que te preguntaban – Oye, voy a hacer una fiesta, ¿no me puedes prestar algunos discos? -. Por supuesto que jamás había que prestar un disco, menos para una fiesta. Y es que los discos en las fiestas normalmente eran manoseados por todo mundo, y todo mundo por lo regular se encontraba en estado etílico, oséase hasta la madre. Así que confiar en el pulso de un borracho que insiste en escuchar la misma canción una y otra vez era peor que confiarle tu hija de 12 años a Sergio Andrade o a Succar Kuri. Los discos luego de una fiesta normalmente terminaban fuera de sus portadas o en portadas distintas, llenos de ceniza de cigarro, restos de cuba y más rayados que las estrías de una gorda.


Así terminaban los discos luego de una fiesta.


Los jóvenes de hoy afortunadamente no padecen el estrés de alguien que veía su disco de vinil andar de mano en mano en una fiesta, hoy, gracias a sus iPod y teléfonos inteligentes, basta con conectarse al equipo de sonido para escuchar lo que cada quien quiera y cuantas veces quiera. Sin embargo, todavía hay gente como yo que creemos, no sé si por verdaderas razones técnicas o simple nostalgia, que la música grabada en discos de vinil se escucha infinitamente mejor que la grabada en los modernos formatos digitales.  

Un día alguien me dijo una frase que tenía que ver con prestar libros, yo inmediatamente la adapté a los discos:

“La persona que presta un disco es un idiota, pero la persona que regresa ese disco… ¡es dos veces más idiota!”


Así que más vale, para evitarse problemas, no pidan ni presten discos, mejor, si les gusta la promiscuidad musical, adopten los nuevos formatos digitales y, entonces sí, denle vuelo a la hilacha compartiendo música con todo mundo. Solo así.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Los Verificentros del D.F.... un infierno.




¿Y usted gentil amigo lector ya pasó por el viacrucis de llevar a verificar su auto? Si ya fue seguramente habrá notado que cada vez están más prepotentes y mamilas los finos y bien educados técnicos de los verificentros del Distrito Federal. Y es que desde que a nuestro ilustre Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera se le ocurrió modificar el HOY NO CIRCULA, aquello se ha convertido en un verdadero calvario, una monserga tirando a reverenda chinga.

A mí me llegó la hora, por lo que no tuve más remedio que llevar a verificar mi auto, y le cuento que aquello fue la peor de las pesadillas. Desde que llega uno al verificentro lo reciben con una prepotencia tal que por un momento me hicieron sentir como si yo fuera un importante huésped de Auschwitz, algo así como una Anita Frank tenochca siendo recibido por la SS en un campo de concentración nazi.

Primero me enteré que, igual que en la casa de Big Brother, las reglas cambian. Resulta que ahora atienden por ficha, por lo que hay que irse a formar en la madrugada para que a uno le den “cita” durante el transcurso del día, como si uno no tuviera cosas que hacer. Luego, un pelado que parecía recién egresado de alguno de los reclusorios de esta ciudad daba órdenes a los que iba llegado mientras se regocijaba con el poder que le da el hecho de ser un trinche funcionario público jediondo.

El neandertal del verificentro se daba vuelo intimidando a los resignados ciudadanos que acudían a cumplir con los caprichos del Jefe de Gobierno… que si no tiene cita no lo atiendo, que nada más una persona pasa, que deme sus papeles, que vaya a pagar a la caja, que no se mueva de ahí, que bájese los pantalones, etcétera, etcétera, etcétera. Por un momento hasta tuve un déjà vu, recordé cuando fui a sacar mi Visa a la Embajada de los Estados Unidos, era la misma sensación de impotencia e incertidumbre, daban ganas de inmolarse ahí mismo en nombre de Alá y de los coches con más de 15 años de antigüedad.

Mi hermoso Corcel blanco quedó de lado completamente opuesto al lugar en donde estábamos recluidos los propietarios de los autos. Vi como a los lejos le abrían el cofre para “revisarlo”. Pasaba el tiempo y ahí seguía mi coche sin que nadie le hiciera caso. Yo veía como en las demás “líneas” pasaban y pasaban autos y el mío simplemente no se movía. Pasó casi una hora y mi carro seguía estoico como una estatua sin moverse. Durante esa hora vi como llegó la hora del taco y todos tranquilamente suspendieron sus actividades para jambar con singular alegría sus sagrados alimentos. No sabía si protestar, quería preguntar qué pasaba con mi auto, por qué estaba olvidado en la última línea, pero no me atrevía, ya había visto la cajeteada que le habían puesto a un señor tan solo por haber cometido la osadía de intentar ir por su celular a su coche, coche que estaba apenas a tres metros de donde nos encontrábamos. Además, si mi pregunta los incomodaba, era muy probable que vinieran las represalias por parte de esas finísimas personas, así que seguí esperando cual Penelope en mi banco en el andén.  

Cuando mi paciencia estaba por llegar al límite y me encontraba dispuesto a armar tremendo pancho al fin apareció un hijo del maíz que se subió a mi auto y lo puso sobre los rodillos para comenzar a hacerle la verificación. Cuando terminó de hacerle su “colonoscopía” por el mofle, el monito se volvió a subir a mi Corcel y lo movió unos metros adelante de la máquina. Acto seguido apareció una señora de lentes con look de maestra de primaria, de esas de antes que daban reglazos y jalaban las patillas, quien con voz de sargento me ordenó que moviera mi auto hasta una caseta que estaba junto a donde nos encontrábamos. Yo, cual soldado raso, sin chistar obedecí y a paso redoblado me dirigí hasta donde estaba mi pobre Corcel blanco para proceder a cumplir las órdenes de ese aborto de maestra de la CNTE . Luego de moverlo esperé unos minutos a que volviera a aparecer la ñora ahora ya con el holograma en la mano, mismo que puso en la parte donde ella quiso y no donde amablemente se lo pedí. Lo siguiente fue la orden de retirada.

Y así fue como salí de aquel infierno, mentando madres y haciéndoles cazuelitas pérsicas a todos, deseando no volver a verlos nunca más en mi vida, claro, sé que esto no va a pasar, porque dentro de un rato tendré que volver a transitar por este trinche suplicio una vez más. Quizás si yo estuviera convencido de que toda esta monserga que viví en el verificentro es por el bien de nosotros los ciudadanos, no protestaría, pero no lo estoy, sé muy bien que mientras exista la bonita corrupción, mientras las unidades del Gobierno del D.F. sigan contaminando ostensiblemente, y mientras los funcionarios de esta ciudad comenzando por Miguel Ángel Mancera no dejen a un lado sus lujosas camionetas con escoltas para subirse al inseguro, incomodo e insuficiente transporte público de la Ciudad de México, las cosas simplemente no van a mejorar en lo más mínimo. Vía de mientras, a usted amigo lector y a mí, no nos quedará de otra más que sufrir y padecer las ocurrencias del estúpido de Mancera y sus colaboradores. Por cierto, ¿Cuándo fue la última vez que se encontró a Mancera o a la Secretaria del Medio Ambiente del D.F. viajando con usted en la micro o en el Metro? ¿Si realmente es tan cómodo y seguro el transporte público entonces por qué no dejan estacionadas sus costosas camionetas y sus coches escoltas y lo usan? Ahí le encargo que lo piense.


Mancera y sus amiguis quiere circular con sus camionetotas blindadas y sus
séquitos de guaruras de manera fluida y sin broncas, por eso quieren que
hayan menos coches en las calles... claro, los coches de ustedes amigos
lectores (no importa que paguen tenencia y derechos vehiculares).
 



Otro día con más calmita… nos leemos. 

lunes, 18 de agosto de 2014

¡¿Dónde quedó el Sentido Común?!




Bueno, bueno, bueno, no hay nada que me moleste más en la vida que… bueno si hay un chingo de cosas más pero está en particular me saca de quicio, que las “leyendas urbanas” y los “chismes de lavadero”.

No hay fuente más creíble para un chisme o “trascendido” que el SENTIDO COMÚN. Ante aseveraciones tan descabelladas yo siempre prefiero creerle más a mi sentido común que al amigo de un primo de un conocido que vio, supo, le contaron o se enteró, de un tremendo chisme.

Para ejemplificar esto les voy a compartir dos casos específicos que cuando los escucho inmediatamente me sacan de quicio por la certeza con la que la gente afirma algo que simplemente NO le consta. Estos dos ejemplos son los siguientes:


EL ALCOHOLISMO DE CALDERÓN

El 99% de los mexicanos asegura que el ex Presidente Felipe Calderón era un dipsómano, un alcohólico, un borracho, en pocas palabras “un reverendo pedote”. Claro, sus adversarios y toda la gente (o casi toda, yo no) que lo odia era feliz escuchando esto que honestamente nunca pasó de ser un simple chisme de lavadero.

A ver amigos lectores, yo les pregunto a ustedes ¿Conocen personalmente a algún alcohólico? ¿Saben cómo es la vida de un alcohólico? ¿Están consientes de los problemas que enfrenta en su vida diaria un alcohólico? ¿Creen que el alcoholismo del Presidente se puede esconder siendo este la persona más pública y expuesta de México?... Yo creo, junto con mi SENTIDO COMÚN, que no.

La agenda de un Presidente es sumamente complicada. A lo largo del día el Presidente tiene juntas, reuniones, viajes, eventos, etc., y esto ocurre casi todos los días de la semana, y yo francamente nunca supe que en alguna reunión o evento se le hubiera visto al Presidente Calderón titubear durante un discurso, tambalearse o mostrarse siquiera bajo los influjos del alcohol. ¿Recuerdan cuando el Presidente de Francia Nicolas Sarkozy apareció en un evento tomado?, bueno ahí sí ni cómo ayudarle, era obvio que estaba tomado, aun así eso no quiere decir que Sarkozy fuera alcohólico, pudo haber sido que simplemente aquel día tomó de más. Por otro lado tampoco recuerdo que constantemente estuvieran cancelando sin razón aparente los eventos o reuniones a los que fuera a asistir el Presidente Calderón. Y es que el hecho de que alguna vez se le haya “visto” al Presidente ligeramente tomado en una fiesta o evento privado, eso de ninguna manera significa que Calderón fuera un alcohólico consuetudinario. Piensen cuantos de ustedes en alguna fiesta o boda han tomado de más y sin embargo eso no impidió que el lunes estuvieran puntual y responsablemente atendiendo sus obligaciones... un alcohólico no lo haría.

En fin, hay gente que solo movida por el odio o la antipatía supone y da por hecho que el Presidente Calderón es un reverendo borracho. A mí tampoco me cae bien, pero no por eso puedo acusarlo de algo sin tener las pruebas; podré decir, eso sí, que me cae mal, que a mi juicio fue un mal Presidente, pero nada más, de su vida privada no me consta nada. Repito, prefiero creerle más a mi SENTIDO COMÚN que a los chismes de lavadero.





LAS GOLPIZAS DE PEÑA NIETO A ANGÉLICA RIVERA

Seguramente ustedes ya escucharon esto, y seguramente la persona que se los contó dijo conocer a alguien que conoce a alguien que trabaja en el hospital al cual constantemente llevan a la esposa del Presidente Peña Nieto para ser tratada por los zapes, manazos, cates y moquetes que le infringe nuestro campeón peso pluma Enrique Peña Nieto. Todo mundo lo sabe, y el que no, como yo, inmediatamente es acusado de ser un estúpido ignorante que no está enterado de nada.

De nuevo, en este caso, el odio, la antipática y la impotencia de los “jodidos”, hacen que inmediatamente se dé por hecho todo aquello que descalifique o hable mal de nuestro insigne y culto Presidente. Yo mismo dentro de mi familia he escuchado esto, y cuando lo pongo en tela de juicio, casi inmediatamente soy linchado y condenado a morir en la hoguera por incrédulo y escéptico. A mí personalmente me han dicho que la han visto entrar al Hospital ABC, otros me dice que al Ángeles, incluso me han dicho que han tenido acceso personalmente al expediente de Angélica Rivera… ¿Neta creen que me voy a tragar eso? ¿Neta creen que si el Presidente se hubiera sonado a la Gaviota se iban a exponer en la Presidencia a que algún reportero, empleado del hospital o simplemente metiche con celular le tomara una foto? ¿Neta piensan que el expediente de la esposa del Presidente anda por ahí en una carpeta o folder suelto en el hospital? ¿Neta creen que una buena madriza se puede ocultar con maquillaje para que la esposa del Presidente siga apareciendo como si nada en los eventos a los que constantemente asiste? O sea, ¡NO MANCHEN!

A ver gentiles amigos, hagamos un ejercicio, pidámosle un poco de ayuda a nuestro SENTIDO COMÚN y tratemos de responder honestamente lo siguiente. ¿Si usted amigo lector fuera el Presidente de México y tuviera como bonito pasatiempo el de patear a su señora y dejarla toda madreada como si hubiera retado a Manny Pacquiao sería tan estúpido como para mandarla al doctor para que le pusieran un bistek en el ojo o le sobaran los moretones con IODEX? ¿No cree usted que lo más lógico sería llevar a un doctor de toda su confianza hasta Los Pinos para que revisara los chingadazos presidenciales propinados a la Gaviota? ¿No cree usted que si fuera necesario internar a la señora del Presidente lo harían en el Hospital Militar en donde el acceso está sumamente restringido y en  donde la disciplina y discreción están garantizados? Digo, no hace falta ser un genio o conocer de la logística del Estado Mayor Presidencial, basta con tener un poco de SENTIDO COMÚN para no creerse estas barbaridades. Y quiero que conste que yo no soporto al Presidente Peña Nieto, tengo las peores opiniones de él, pero de nuevo eso no es suficiente como para aceptar cualquier barbaridad que se diga de él.





En fin, estos dos ejemplos los quise compartir con ustedes con la bonita y optimista esperanza de que jamás los escuche salir de sus bocas ya que los considero a todos ustedes gente inteligente, con mucho criterio y sobre todo con un gran SENTIDO COMÚN. Yo no podría afirmar tajantemente que el Presidente Calderón no es alcohólico ni podría jurar sobre las Sagradas Escrituras que el Presidente Peña Nieto no use de punching bag a su esposa, y como no lo puedo hacer, entonces mejor pongo estas suposiciones en las manos más capacitadas, las manos de mi SENTIDO COMÚN... y que ellas decidan.



Otro día con más calmita y sin dejar a un lado el sentido común… nos leemos. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Robin Williams... buen viaje.



Robin Williams es uno de mis actores favoritos. Estoy convencido que este actor pudo haber dado mucho más, creo que tenía un gran talento que lamentablemente fue mal aprovechado.

Mi primer encuentro con Robin Williams si no me equivoco fue cuando lo descubrí en aquel programa de televisión de finales de los 70's y principios de los 80's "Mork & Mindy" (Mork del Planeta Ork).

Seguramente la primer película que vi de él fue "Moscow on the Hudson” (1984) con Maria Conchita Alonso. Luego “Good Morning, Vietnam” (1987), fue en esta donde quedé encantado con su actuación aunque la película no era nada de otro mundo, sin embargo por esta película obtuvo su primera nominación a un Oscar. “Dead Poets Society” (1989) pienso que fue la primer película en la cual ya se le pudo ver como un gran actor, con esta película obtuvo su segunda nominación a un Oscar. Apenas al siguiente año Robin Williams hizo la película que se convirtió en mi favorita “Awakenings” (1990), a lado del gran Robert De Niro. Luego vinieron películas nada significativas aunque unas a mí sí me gustaron, como por ejemplo “Hook” (1991) en donde trabajó a lado de otro gran actor Dustin Hoffman y de mi novia de toda la vida Julia Roberts en lo que fue una nueva versión de Peter Pan. Años después hizo una gran película en la cual se puede decir que despuntó Matt Damon, me refiero por su puesto a “Good Will Hunting” (1997), esta película le dio finalmente a Robin Williams el Oscar como Actor de Reparto. Un personaje que lo marcó y por el cual lo recuerdan mucho fue el que interpretó en la película “Patch Adams” (1998), un doctor que pretendía curar con la risa. Otra de mis favoritas es “Insomnia” (2002) en donde trabaja de nuevo con otro de mis actores favoritos, Al Pacino. En fin, Robin Williams trabajó mucho, hizo muy buenas peliculas y otras no tanto, pero lo que es indiscutible es que en todas estuvo sencillamente encantador.


Mi película favorita de Robin Williams.



Hoy tristemente Robin se ha ido, y es una pena la forma en que lo hizo. Descanse en paz el querido Robin Williams al cual siempre vamos, voy, a recordar con mucho cariño.