lunes, 19 de mayo de 2014

Mi vecino el "Doctor"




Hace unos días me topé con mi nuevo vecino al salir de mi Principado, como dictan las buenas costumbres y las normas de etiqueta procedí a presentarme – Hola, soy Said, su vecino –, a lo que él contestó dándose ínfulas – Ah sí, buenos días, yo soy el Doctor López -… ¡ay qué pinche mamón! me dije a mí mismo. Pus es que de cuando acá uno anda por la vida presumiendo su profesión, a mí me parece de lo más pelado el andarse presentado fuera del área de trabajo con el “doctor”, “arquitecto” o “ingeniero” por delante. Digo, ¿a poco yo ando por la vida presumiendo mi título o mis posgrados en “gelatina decorativa” y “macramé”?… a qué no.

Los siguientes días me cayó todavía más gordo porque me percaté (como dicen los polis) que el “doctor” no se quitaba su deslavada bata ni para salir a tirar la basura o ir a las tortillas. Y es que déjenme les cuento que mi tío, el primo de mi mamá, es uno de los endocrinólogos más reconocidos de México, y yo jamás lo he visto que ande por la vida con la bata blanca puesta. Él se baja de su Mercedes-Benz, sube a su consultorio en el Hospital Ángeles, lo recibe su enfermera con la bata, se la pone, da sus consultas, entrega la bata, se pone el saco de su Hugo Boss, se sube de nuevo a su Meche, y se va a su casa sin más fantochada. Además mi tío es una persona que se la pasa dando conferencia y en congresos alrededor del mundo y nunca se presenta fuera del hospital o los congresos como el “doctor” fulanito, él solo dice su nombre y ya, su prestigio siempre va por delante. En cambio mi vecinito, el “doctor”, se baja de la micro con la bata puesta y así llega pavoneándose a su hedionda casa. ¡Ah!, y se me olvidaba decirles, que tampoco se quita para nada sus apestosas chanclas “Crocs”, por cierto, de muy dudosa calidad (ya de por sí las originales son de pelados).

Lo más chistoso y lo que me hizo doblar de la risa, fue cuando me enteré que el dichoso “doctor” no es neurocirujano, ni nefrólogo, ni neumólogo, ni oncólogo, bueno ni siquiera un proctólogo renombrado, ¡nada que ver!, el muy mamila resultó ser un trinche dentista, sí, un dentista y del Seguro Social para acabarla de amolar. Y que conste que yo no tengo nada en contra de los dentistas, es una profesión muy digna (como todas), mi abuelo era uno y muy bueno, incluso daba clases en la universidad, pero él jamás se dijo doctor, el era dentista y punto, así como dicen los títulos: “Cirujano Dentista”. Y es que no hay que olvidar que el termino “Doctor”, así como “Maestro”, se deben de usar correctamente solo para aquellos que obtuvieron ese grado académico, el de “Doctorado” o “Maestría”; lo correcto sería llamarles a los galenos Médicos, tal y como su título de “Médico Cirujano” lo dice. El término “Doctor” se podría llegar a usar solo para aquellos que son muy “Doctos” (eruditos o sabios) en algo. Pero bueno, como esto no es La Dichosa Palabra mejor ahí le dejamos.

Mi vecino cree que el hecho de traer puesta una bata blanca lo hace un hombre superior al resto de las personas, la neta está muy equivocado, yo le recuerdo que hasta el carnicero que me vende mis “Rib Eye” en el mercado tiene una de esas trinches batas blancas que él tanto presume.

Confieso que este individuo primero me cayó muy gordo, ahora no, ahora me da mucha ternurita; y ahora, cada vez que lo veo y lo saludo, al que se le llena la boca al pronunciar la palabra “doctor”, es a mí, claro, se me llena de veneno y mala leche… pero qué importa, soy feliz buliando a mi vecino. jeje


Otro día con más calmita... nos leemos.

sábado, 17 de mayo de 2014

La Homofobia




El no ser homofóbico no quiere decir que nos tienen que caer bien todos los homosexuales, así como tampoco nos caen bien todos los heterosexuales. Los homosexuales y los heterosexuales, ambos, son seres humanos iguales solo que con una preferencia sexual distinta, luego entonces, como cualquier ser humano, ellos son susceptibles de ser unos reverendos canijos, pero el hecho de que algunos lo sean no quiere decir que todos lo son (igual que los heterosexuales).

La persona que no es homofóbica TIENE DERECHO a no congeniar con algunos gays, incluso a rechazarlos, tal y como lo hace con los heterosexuales, pero ese rechazo no debe tener que ver en absoluto con su preferencia sexual sino más bien con su manera de conducirse por la vida. Ahora bien, cuando el rechazo hacia un homosexual viene únicamente por el solo hecho de que esa persona tiene preferencia sexual por su mismo género entonces sí debemos de entender que estamos mal y que debemos de trabajar en nuestra manera de pensar para ser más tolerantes.

El respeto y la tolerancia se tiene que dar en los dos sentidos, tanto de la gente heterosexual hacia la comunidad homosexual como de la comunidad homosexual hacia la heterosexual. Me ha tocado ver “espectáculos” en lugares públicos que nadie aprobaría en una pareja heterosexual (verdaderos fajes cuasi coitales) pero que por tratarse de una pareja homosexual y por temor a ser tachados de homofóbicos, nadie hace ni les dice nada. Me dirán muchos que las expresiones de amor por más intensas que sean son algo natural, cosa con la que estoy de acuerdo, pero también es natural el “hacer del cuerpo” y sin embargo nadie lo hace en medio de la calle y frente a todos, y es que para eso existe un lugar más apropiado con la privacidad necesaria, y lo mismo debería de ser para esas intensas expresiones de amor. Yo no tengo problema en que se tomen de la mano, se abracen, incluso en que se besen, como no lo tengo en caso de las parejas heterosexuales, pero creo que hay un límite, tanto para parejas homosexuales como heterosexuales, el limite (aunque subjetivo) lo marca el sentido común, el bueno gusto y, lo queramos o no, las normas sociales, porque después de todo vivimos y somos parte de una sociedad.

Seamos tolerantes pues y respetemos las decisiones personales en la vida de los demás, olvidémonos de las preferencias sexuales y fijémonos más en la calidad humana de los demás, y sobre todo en la nuestra, que es lo que realmente importa. Repito, sí tenemos derecho a rechazar y a no estar de acuerdo con alguna persona homosexual, pero no por su preferencia sino por su calidad como ser humano, igual que lo hacemos con el resto de las personas.

El amor es la expresión más cercana a lo divino y no debe de conocer de géneros ni de preferencias.


DIGAN NO A LA HOMOFOBIA.


(Esto es solo un punto de vista, el mío, pero siempre el más importante será el de ustedes)

viernes, 16 de mayo de 2014

Mancera y su lactante campaña




Bueno pues de nuevo le llueve en su milpita a nuestro flamante Jefe de Gobierno Don Miguel Ángel Mancera mejor conocido como “el chichis de gorila vieja”. En esta ocasión el motivo de la pamba y zape político fue la campaña a favor de la lactancia “No le des la espalda, dale pecho”

Y cómo no lo iban a criticar si la campaña está hecha con las patas, y además por ahí dicen que costó la friolera de 15 millones de pesos. Esta campaña que tiene la intención, según la parte creativa de la campaña Jorge Ortiz de Pinedo, de convencer a las mujeres que no amamantan a sus hijos por temor a perder la figura para que sí lo hagan está tan mal realizada que el resultado tiene serios tintes machistas al culpar a las mujeres de esa decisión sin entender que la mayoría no lo hace por diversos factores todos ajenos a ellas. Pocas mujeres (por no decir ninguna) son las que no amamantan a sus hijos solo por el temor de perder su figura, la realidad es que muchas no lo hacen por problemas de tiempo y espacio debido a su actividad laboral.


Carteles de la campaña "No le des la espalda, dale pecho" en los que
aparecen Camila Sodi, Maribel Guardia y Cecilia Galeano. 


Además, y para acabarla de amolar, la campaña está tan mal hecha que hasta faltas de ortografía tiene, y es que si se fijan en el cartel en donde aparece la boxeadora Mariana “La Barby” Juárez, la palabra ‘protege” está escrita con j. 


Cartel de la campaña "No le des la espalda, dale pecho" con
falta de ortografía en la palabra "protege".


Por otro lado, la actriz, cantante, modelo y bizcocho Camila Sodi, en un principio se deslindó de la campaña aludiendo que le parecía de muy mal gusto y que ella jamás había otorgado su permiso, añadió que ella no estaba de acuerdo en asociar la lactancia con la cirugía estética (léase chichis operadas); ahora, la criatura se echa para atrás y dice que siempre sí está chida la campaña y que solo está solucionando unos detallitos ($$$) para poder apoyar la causa de lleno. 

Como siempre, lo mejor de estos asuntos es el “humor” que surge fruto del ingenio tenochca; y es que enseguida aparecieron varios “memes” en las redes sociales en los que el respetable se burla de nuestro Jefe de Gobierno y de su fallida campaña, después de todo esa es la única manera que tenemos los ciudadanos de a pie de sacar nuestro enojo y de zapear a nuestros gobernantes cada vez que salen con una de sus reverendas pen…adas. 


Miguel Ángel Mancera "El Chichis de Gorila Vieja"
promoviendo la campaña "No le des la espalda,
dale pecho". 



Otro día con más calmita... nos leemos.

martes, 13 de mayo de 2014

Es Correcto



No soporto a la gente que para todo usa la frase "es correcto". Me purga de sobre manera estar platicando con alguien y que me diga a cada rato, una y otra vez, "es correcto"… ¡Pues si no le estoy pidiendo que califique lo que estoy diciendo!, entonces ¡¿Por qué carajos tienen que validar lo que digo con su chocantita frase "es correcto"?!

Además, cada vez que usan la frase, adoptan una postura como de doctos o monjes benedictinos, como si conocieran todos los misterios del universo, o sea, ¡no manchen! Yo en cuanto escucho en una charla esa frase, doy por terminada mi participación, doy la media vuelta, hago mutis y mentalmente pienso “chango mamón”... sí, ya sé, muchos de ustedes han de estar pensando que soy sumamente delicado, mamila, pedante y sangrón, y yo lo único que puedo decir al respecto es... "es correcto". 


Otro día con más calmita... nos leemos.


lunes, 5 de mayo de 2014

Pues qué pena con la Pena de Muerte




Yo no estoy de ninguna manera de acuerdo con la pena de muerte, y no por alguna cuestión religiosa, no, simplemente no estoy de acuerdo porque no creo que sirva para absolutamente nada.

Está comprobado que el hecho de que exista la pena de muerte no desincentiva en nada la comisión de delitos, piensen, un secuestrador o un narcotraficante está perfectamente consciente que su vida peligra en todo momento, así que en lo que menos piensa es en la posibilidad de ser ejecutado con pena de muerte; él primero se muere antes de permitir que lo detengan. También está comprobado que los familiares de las víctimas no alivian en nada el dolor de su pérdida una vez que ejecutan al condenado a muerte. Además, y lo más importante, es que no existe ni aquí ni en ninguna otra parte del mundo un sistema de justicia perfecto que esté libre de cometer algún error, y como diría mi inmortal abuela: “todo tiene remedio, menos la muerte”.  

Entonces ¿qué se gana con la pena de muerte? Pues yo creo que lo único que se gana es colocar al mismo nivel que el condenado a los que lo condenan, es decir a un nivel de salvajismo e irracionalidad cuasi animal. Creo que el clásico “ojo por ojo y diente por diente” solo debe de aplicar a las sociedades anacrónicas que no han conseguido evolucionar a niveles superiores de humanismo y entendimiento de las cosas.

Del otro lado de la moneda y con lo que tampoco estoy en nada de acuerdo, es el hecho que se les dé a los ejecutados (culpables y confesos) el trato de cuasi héroes de guerra cuando regresan a sus lugares de origen. Y es que el otro día vi incrédulo como recibían en nuestro país a un ejecutado a muerte en los Estados Unidos el cual había sido condenado por haber matado a su jefe y violado a su esposa. El cadáver de este asesino confeso fue recibido a lo largo de las calles de su pueblo con porras, vítores y música, y posteriormente fue enterrado casi con salva de cañones y honores.

La verdad es que a veces no entiendo cómo nos comportamos como especie “inteligente” que se supone somos. Creo que ninguno de los dos extremos son los correctos. Yo creo que sí deberíamos de aplicar toda la fuerza de la ley a ciertos delincuentes, por ejemplo a los reincidentes en delitos graves como el secuestro, narcotráfico y el homicidio, pero no la pena de muerte. Creo que el castigo para este tipo de delincuentes debería de ser la cadena perpetua, una cadena perpetua ejemplar en donde no hubiera la posibilidad de que estas personas recibieran ningún tipo de privilegio o prebenda. Nada de que les vamos a festejar la navidad, nada de que tienen derecho a visita conyugal, nada de que vamos a llevarles a un artista o un espectáculo para hacerles más amena su condena, ¡nada de eso!, se supone que están pagando una condena, un castigo, no están en un centro vacacional.

Ahora bien, ustedes me dirán que las cárceles tienen la bonita y encomiable función de reintegrar a la sociedad a estas finísimas personas (recuerden que estoy hablando solo de reincidentes en delitos graves), pero eso ya nadie se lo cree, y es que al menos en nuestro país las cárceles lejos de ser centros de reintegración son más bien escuelas en donde los delincuentes obtienen sus posgrados en delitos todavía más serios y en actividades más peligrosas.


Ramiro Hernández, condenado a muerte.




En fin, resumiendo y a manera de corolario diré que yo jamás podré estar de acuerdo con la pena de muerte, pero sí con penas ejemplares y severas como la cadena perpetua en centro de detención especializados en donde no se les conceda NINGÚN tipo de privilegio. Y recuerden, por favor, no perdamos la perspectiva de las cosas, los condenados a muerte no son héroes nacionales, así que no los veamos ni los tratemos como tales.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

jueves, 1 de mayo de 2014

Mira mi tarjeta de Preguntón (las 10 Preguntas de Cuarón)




Ah qué mi Cuarón, primero ahí anda de preguntón y ahora que le responden resulta que se raja y se desentiende. Y es que ayer que varios medios de comunicación le preguntaron acerca de la respuesta que había dado el Gobierno a sus ya famosas 10 Preguntas resulta que él desconocía los tweets del Presidente así como la respuesta que el Gobierno ya había dado a su primera pregunta. ¡¿Pos no que tenía muchas inquietudes y dudas?! Pues parece ser que ni tantas, porque dijo que él hasta ahí llegaba, que lo demás le corresponde a la sociedad y a los medios… ahora sí que aventó la piedra y escondió la mano.


Mi única crítica para Cuarón es que para la próxima vez que haga preguntas no las haga a título personal, que aclare que se ha “autonombrado” vocero oficial de la sociedad para que las respuestas entonces no vayan dirigidas a él sino al pueblo mexicano. Si recuerdan yo aplaudí el hecho de que cuestionara al Gobierno, pero ahora que sospecho que ni siquiera fue él el que redactó las preguntas ya que no ha mostrado ningún interés por la respuesta del Gobierno (hoy el Gobierno ya respondió a todas sus preguntas) me veo obligado a pensar que todo no fue más que un simple y vulgar ardid publicitario fraguado por él y su equipo de trabajo. Dirán que el ganador a un Oscar a mejor Director no necesita hacerse publicidad, pero no pueden dejar de reconocer que a este tipo de mexicanos (Cuarón, González Iñarritu, García Bernal y Diego Luna) les encanta ponerse el disfraz de intelectuales, contestatarios y críticos de izquierda, como que sienten que eso les da mucho cache. En fin, yo seguiré reconociendo el talento de estos mexicanos aunque me choque esa imagen tan chocantita que pretenden dar… y es que una cosa no quita la otra. Digo.



Otro día con más calmita... nos leemos.