sábado, 15 de junio de 2013

Mis dos Papás

Hoy que es el Día del Padre me gustaría recordar al mío, corrijo, a los míos. Tengo la fortuna de haber crecido a lado de dos grandes hombres, grandes en muchos sentidos, y por eso, les comparto algo de ellos, espero que les guste.



Mi papá Jaime

Él nació en un pequeño pueblo del estado de Tamaulipas de nombre Comales. Hijo de un doctor de origen español y de una joven mujer de origen muy humilde. Al nacer fue separado inmediatamente de su madre ya que ella estaba enferma de tuberculosis, a los pocos días ella murió y él quedó huérfano de madre. Su padre, mi abuelo, se lo llevo a vivir a Mazamitla en el estado de Jalisco en donde fue criado a lado de sus tíos paternos. A los 14 años su padre enfermó del corazón y murió dejandolo huérfano de padre y madre. Una tía de mi padre que vivía aquí en la Ciudad de México lo trajo a vivir con ella y se encargó de él. Su adolescencia la pasó a lado de su tía y de sus primos en la colonia Romero Rubio. A la edad de 18 años conoció a su novia Salomé a la cual embarazó cuando ella apenas tenía 14 años. Salomé se convirtió en su primera esposa con la cual tuvo tres hijos. Durante ese tiempo mi padre trabajó en la Cruz Roja manejando una ambulancia. El matrimonio no funcionó y terminaron divorciándose apenas cuatro años después de haberse casado.

Luego de permanecer soltero un par de años, mi padre conoció a mi madre y al cabo de un año se casaron. Al año nací yo y un año después mi hermano. Para entonces mi padre ya había trabajado en los camiones repartidores de hielo y luego como repartidor en una empresa refresquera. Al poco tiempo de que yo nací mi padre logró entrar a la empresa en la que finalmente trabajaría el resto de su vida. Ahí comenzó desde el puesto más humilde hasta llegar a ser uno de los directivos más importantes de esa compañía, una de las más fuertes de México. Esto tiene mucho mérito si tomamos en cuenta que los únicos estudios con los que contaba mi padre eran los de primaria. 

Cuando yo tenía apenas 8 años de edad y mi hermano 7, viviendo en Chihuahua, mis padres se divorciaron y yo regresé con mi madre y mi hermano a la Ciudad de México. Mi padre dejó Chihuahua y se fue a vivir a Monterrey en donde se casó con su tercera esposa, mi "perversa madrastra" (así le decía yo de cariño, neta). Pasaron cuatro años para que yo lo volviera a ver pero durante todo ese tiempo él siempre estuvo al pendiente de nosotros económicamente hablando. Durante mis vacaciones de verano yo iba a visitarlo a Monterrey y en una ocasión llegué a pasar una navidad con él. Mi relación con su nueva esposa (sumamente joven) siempre fue buena. Pasó mucho tiempo antes de que ella quedara embarazada y le diera un hijo más a mi padre y un hermano más a mí. Luego volvió a pasar un buen tiempo hasta que nació su primera hija, mi hermana Valery a la cual le llevo 20 años.

Un día, mientras estábamos sentados en un parque viendo jugar a mi pequeño hermano, mi padre se quedó pensativo y me dijo: “No te creas, es difícil… ¿Cómo puedes dar lo que tú nunca tuviste?”. Claro, él nunca supo lo que era tener un padre o una madre, así que seguramente por eso él era sumamente reservado y discreto a la hora de mostrar sus sentimientos. Yo nunca dudé de su cariño, de su amor por todos sus hijos, era solo que él era así, muy duro y seco, y eso hacía muy difícil el poder tener una buena plática de padre a hijo con él.

No es un secreto, yo siempre fui su hijo favorito, quizás porque los dos éramos muy parecidos, ambos teníamos el mismo carácter y la misma facilidad para mandar al carajo a las personas. Cuando yo tenía más o menos 30 años algo pasó, no sé si él me mandó al carajo o yo a él, lo cierto fue que no volví a verlo, y luego de unos años, no volví a saber más de él. Lo último que supe, por su esposa, fue que también la había dejado, y claro, por otra más joven.






Mi papá Rules

Primo de mi madre, tío y padrino mío. Nació y se crió junto con mis tías y mi madre en el popular barrio de La Lagunilla en la Ciudad de México. Desde pequeño, quizás influenciado por algunas de mis tías abuelas y de mi tío abuelo Manolo, todos ellos artistas de teatro y cine, fue un amante del teatro y la música. Estudió la carrera de Contador Público en la UNAM misma que abandonó para dedicarse de tiempo completo a su verdadera pasión… escribir.

Desde los 15 años ya escribía ensayos, cuentos, poesía y algunos artículos relacionados con el teatro y la música. Formó varios grupos de teatro con los cuales participo en varios concursos organizados por el INBA y otras instituciones ganando algunos premios. Participó no solo como autor de sus obras, también llegó a dirigir algunas e incluso a actuar en otras.

Más adelante comenzó a colaborar con algunas revistas y publicaciones haciendo criticas de teatro, música, danza, ópera, y de cualquier otra expresión artística que se presentara en México. Él fue quien me "inoculó" el virus de la música, de la comedia musical, de la zarzuela, de la opereta, y claro, de la ópera (una de mis pasiones). Él me llevó por primera vez a Bellas Artes, primero al ballet clásico y luego a conciertos sinfónicos y funciones de ópera. Lo mismo me llevaba a ver obras infantiles con el “Zapatero Remendón” que a ver funciones de gala en Bellas Artes. Yo me la pasaba muy bien a su lado, me llevaba hasta camerinos para conocer a los artistas; todos lo trataban muy bien porque sabían que él era quien los iba a criticar en las revistas y los periódicos.

Más adelante mi papá Rules se convirtió en el Director Editorial de una de las revistas más conocidas en las que se presentaban mujeres desnudas. Esto, como ya se imaginaran, fue muy divertido durante mi adolescencia ya que varias veces participé en sesiones fotográficas con mujeres harto voluptuosas (quizás allí empezó mi afición por la fotografía).

Mi papá Rules durante muchas décadas y hasta el final de su vida impartió clases de “Control Mental”, dinámicas basadas en un principio en le Método Silva mismo que fue perfeccionando hasta crear el suyo propio. A lo largo de todos esos años muchas personas tomaron su curso, incluso actores, músicos, pintores, escritores y políticos  conocidos. Yo tomé el curso cuando tenía 10 años, fue un curso especial para niños y me ayudó mucho, de hecho lo sigo aplicando en muchos aspectos de mi vida.

Mi papá Rules fue uno de los hombres más inteligentes y cultos que yo jamás haya conocido, influyó muchísimo en mi vida, se puede decir que lo mucho o poco que sé lo aprendí de él, ya sea directa o indirectamente. Pero la gran enseñanza de mi papá Rules no tuvo nada que ver con el arte, la ciencia o la cultura en general, su gran enseñanza fue en el terreno sentimental, humano; mi papá Rules me enseñó, con su ejemplo, a ser un hombre bueno, o por lo menos, a esforzarme todos los días por serlo, y eso, eso es sin duda, la más grande enseñanza que un hombre puede compartir con su hijo.







Hoy es el Día del Padre, yo tuve dos y hoy no tengo ninguno, pero no importa, porque la vida generosamente me dio el privilegio de haber conocido y vivido a lado de dos de los mejores, mis dos papás... Yo tuve dos padres, uno me dio la vida y el otro me enseño a vivirla.



Con todo mi amor para mis dos papás.  

martes, 4 de junio de 2013

Frases Jotitas 43

“Una imagen dice más que mil palabras, pero una mirada, esa, esa dice todo lo que haya que decir”.

- said -