martes, 31 de diciembre de 2013

Bye bye 2013




Salud, dinero y amor es lo que se acostumbra desear este día para toda esa gente importante en nuestras vidas, y eso está bien. Yo quiero agregar un deseo más, y es el de siempre, que sueñen, que sueñen mucho porque ese es el mejor medio para alcanzar la felicidad. Lo demás es muy fácil, una vez que sueñen lo único que tienen que hacer es caminar hacia sus sueños, no corran, no empujen, no griten, solo caminen hacia sus sueños y disfruten del paisaje, que el camino en si ya es parte de sus sueños, de su felicidad.

Los quiero mucho, gracias por estar todo este tiempo leyéndome y comentando mis mamotretos, los abrazo a la distancia, pero siempre, eso sí, a su lado… como deben de estar los amigos.


¡FELIZ 2014!

sábado, 21 de diciembre de 2013

El Cuento de Navidad de Said



Si Derbez puede, francamente no veo por qué yo no, claro mi producción es ligeramente más humilde, raquítica y jodida que la suya, y eso me pasa por no llevar en el estelar a la nieta de Carlos Peralta (multimillonario mexicano). De cualquier modo yo creo que sí me ando llevando un Oso de Plata, una Palme d'Or, un Golden Globe, o hasta un Oscar… bueno, por lo menos un trinche TVyNovelas o un Basta si me llevo.


Dicho lo anterior amigos lectores, a continuación pongo a su consideración esta épica obra diarte independiente que deja constancia irrefutable de mi basto talento artístico en el Séptimo Arte… ánimas que les guste. 






Otro día con más calmita… nos leemos. 

martes, 17 de diciembre de 2013

Mi Cuestionario tipo Chismógrafo




Mi querido y creativo amigo Juan Manuel Vázquez me mandó en facebook un cuestionario para que lo respondiera. Como en mi otrora puberta edad yo fui fan de los legendarios chismógrafos, gustoso acepté contestarlo. Al terminar fue tanto mi esfuerzo (se me sobrecalentó el cerebro al grado de casi sufrir daño cerebral irreversible… ¡más!) decidí que tenía que compartirlo con mis amigos del blog para que le echaran una leidita, digo… pa’ desquitar el tiempo y esfuerzo invertido.

Bueno, este es el cuestionario que me mandaron, ánimas que pierdan un poco de su tiempo leyéndolo como yo lo perdí contestándolo… solidarícense, no hay que ser.


Una vez etiquetado tienes que hacer el tuyo elige 15 personas para etiquetar: Tienes que etiquetar a la persona que te etiquetó a ti. Si yo te etiqueté es porque quiero saber más sobre ti.

Edad: 35 años y meses (un chingo de meses)
Fecha de nacimiento: 18 de diciembre
Lugar de nacimiento: El hospital está en Lomas de Chapultepec pero yo vivía en la Colonia Marte.

01.- ¿Última bebida?: Pepsi Light

02.- ¿Última llamada?: ... ¡coooomenzamos!

03.- ¿Ultimo mensaje?: Mi sobrina para eseñarme su foto con Santa.

04.- ¿Última canción que escuchaste?: "Mi Razón" con la Sonora Santanera en un encantador sueño viajando en micro.

05.- ¿Última vez que lloraste?: Hace rato cundo batallé para etiquetar personas en este cuestionario.

06.- ¿Has Regresado con un ex?: Si, aunque nunca segundas partes fueron mejores (aplican restricciones... esta).

07.- ¿Has Deseado estar con alguien prohibido?: A mi avanzada y putrefacta edad ya todo me está prohibido.

08.- ¿Has Besado a alguien y haberlo lamentado?: Si, no me besen en la boca porque me enamoro (no aplica en animales).

09.- ¿Has Perdido a alguien especial?: He perdido, y forzosamente era especial, de lo contrario no hubiera notado su ausencia.

10.- ¿Has estado deprimido?: Millones de beses, como ahora que veo que este cuestionario no tiene fin. ntc.

11.- ¿Has Estado borracho y vomitar? En mi vida yo creo que tres veces y la última vez fue frente a una novia hace 23 años, me dio tanta pena que me viera que decidí nunca más emborracharme, y hasta la fecha.

12.- Colores favoritos: Negro y azul.

13.- ¿Has conocido alguien que valió la pena?: Si no tengo la capacidad de valorar algún aspecto de cualquier persona, entonces el que no vale la pena soy yo.

14.- ¿Te has enamorado?: Dos veces.

15.- ¿Has Dejado de ver a alguien? Si, a Kokin, hace mucho que no sale en la tele.

16.- ¿Conoces a alguien que ha cambiado? Todos cambiamos aunque hay unos que no tiene madre: Hulk, el Dr. Jekyll, Zan y Jayna (Los Gemelos Fantásticos), Armando Palomo, etc.

17.- ¿Has descubierto quiénes son tus verdaderos amigos? Sí

18.- ¿Tienes amores platónicos? En persona soy más "tímido" que la canción de Flans así que para mí todos los amores son platónicos e inalcanzables.

19.- ¿Besado a alguien en la lista de tus amigos de facebook? Si.

20.- ¿Cuántas personas en tu lista de amigos conoces?: Así de bulto, como quien dice de cuerpo presente... cinco. Lo cierto es que uno nunca termina de conocer a las personas, todos los días cuando nos despertamos somo seres distintos, nuevos de paquete, cero kilómetros, y eso es lo que vuelve apasionante y maravillosas las relaciones personales.

21.- ¿Cuántos hijos deseas tener? Dos más, aunque conociendo lo celosa que es mi hija mejor me conservo virgen y mártir hasta el final.

22.- ¿Tienes alguna mascota? Nop

23.- ¿Quieres cambiar tu nombre?: Si, me gustaría llamare Carlos Slim.

24.- ¿Qué hiciste en tu último cumpleaños? Desde hace mucho tiempo acostumbro irme con mi madre e hija a comer... odio las fiestas de cumpleaños.

25.- ¿A qué hora te despiertas?: A la hora que la vejiga lo ordena.

26.- ¿Qué hacías a medianoche ayer? Lucubrando y divagando.

27.- ¿Algo que NO puedas esperar?: Todo, me choca tener que esperar, cosa que en este país es de todos los días.

28.- ¿La última vez que viste a tu padre?: Hace como 17 años, vestía zapato tenis, pantalón de mezclilla, camisa a cuadros, y como seña particular... es un ojete. ntc

29.- ¿Algo que te gustaría cambiar en tu vida?: El año en que nací, por ahí de los 50s hubiera estado mejor.

30.- ¿Tu mayor Miedo?: Soy un estuche de miedos y fobias pero siempre los venzo, luego entonces soy muy valiente. Mi más grande miedo es ver enfermos a mis seres queridos.

31.- ¿Alguna vez has hablado con una persona sin palabras?: Me encanta tener largas y entrañables conversaciones con la mirada.

32.- ¿Lo último que comiste?: Galletas, galletas y más galletas.

33.- ¿Página web más visitada?: Facebook, twitter, Hotmail.

34.- ¿Cuál es tu verdadero nombre?:

35.- ¿Tu sobrenombre?:

36.- ¿Signo del Zodiaco?: Sanitario con ascendente en Meo.

37.- ¿Que te molesta en estos momentos?: La cosa que más me molesta es la sobrepoblación, creo que es la causa de todos los males de este país... ¡y nadie hace nada!

38.- ¿Preparatoria?: No. 2

39.- ¿Algo que extrañas?: Creo que no extraño nada aunque pienso con nostalgia en muchas cosas.

40.- ¿Color de cabello?: Negro

41.- ¿Color de ojos?: Cafés

42.- ¿Hobbies?: Fotografía, escribir, charlar, viajar.

43.- ¿Piercings?: Solo los necesarias para cubrir nis necesidades fisiológicas.

44.- ¿Sabes conducir?: Si

46.- ¿Diestro, o zurdo?: Diestro, aunque también te manejo lo que viene siendo "el paso de la muerte".

47.- ¿Te han operado? Si.

48.- ¿Primera perforación?: A los 16 años en el Ajusco... y ella feliz.

49.- ¿Primer mejor amig@ de verdad?: Gran amigo Toño, antes en mi infancia solo compañeros de juego y chacota a los cuales también recuerdo con cariño.

50.- ¿Te gusta alguien ahora?: Siempre.

51.- ¿Película favorita?: Mi estado de ánimo, mi memoria y yo, nunca nos ponemos de acuerdo... son tantas.

52.- ¿Deporte favorito?: Futbol Americano, Tenis, Beis y automovilismo (si es que se puede considerar deporte).

53.- ¿Comida favorita?: Indiscutiblemente la paella, los chiles en nogada y los tacos al pastor.

54.- ¿Canciones favoritas?: De cada genero musical tengo varias por lo que sería muy difícil decir cuál es mi favorita. Cada una aparece en el momento justo, cuando es necesaria, cuando tiene que sonar.

55.- ¿Estás a punto de?: Sobrecalentar mis neuronas por culpa de este cuestionario.

56.- ¿Hoy que haras?: Voy a pagar por primera vez $5 pesos en el Metro.

57.- ¿Esperando?: Prefiero no esperar, me gusta más que la vida me sorprenda.

58.- ¿Te sientes?: Rico.

60.- ¿Casarte?: Si, pero me tienen que sacar de blanco de mi casa (sin albur).

61.- ¿Donde te gustaría vivir?: Aquí. Amo mi ciudad profundamente, yo no tengo ningún problema con ella... mi problema es con sus habitantes.

62.- ¿Los labios o los ojos?: Ojos.

63.- ¿Más pequeñ@ o más alt@ que tú?: Nunca más alta.

64.- ¿De tu edad o más jóvenes?: Francamente más jóvenes, con un putrefacto en la relación basta. Mi limite son 25 años de edad... menos sería pedofilia en mi caso. jeje

66.- ¿Estómago o brazos?: Creo que esta pregunta es más para las féminas, yo diría ¿chichi o nalga? y en mi caso sería media hora y media hora.

67.- ¿Lugar ideal para una cita?: Un café tranquilo. Para citas románticas nada como una cena en un lugar a media luz, con un piano y un clavel sobre la mesa.

70.- ¿Bebido licor?: Si la pregunta quiere decir "qué cosa tomo" la respuesta es: tinto, tequila y cerveza.

71.- ¿Tiempo máximo sin dormir nada?: Como 48hrs.

72.- ¿Personaje favorito real o ficticio?: Donald Duck, Homero Simpson, ALF, Fozzie Bear, Chaplin, Cantinflas, y mi numen Don Francisco Fuentes "Madaleno".

73.- ¿Robado?: Si, muchos corazones (yo y mis joterías).

74.- ¿Sido arrestado?: Digamos que remitido a la Delegación algunas veces por conducir en estado etílico (antes de que existiera el Torito) y por faltas a la moral. Eso fue en mis años mozos y estúpidos.

75.- ¿Rechazado a alguien?: Digamos que he tenido que dejar ir a varias personas por incompatibilidad de caracteres.

76.- ¿Llorado cuando alguien murió?: Si.

77.- ¿Enamorado de un amigo(a)?: Requisito indispensable para enamorarme, primero tienen que ser mis amigas, de preferencia muy buenas amigas antes de dar el siguiente paso.

78.- ¿En ti mism@?: Chiale, qué preguntas... no entiendo.

79.- ¿Crees en el amor a primera vista?: No, amor no; atracción física, sexual y libinopútrida, si.

80.- ¿Crees que existen los ovnis?: OVNI es un objeto volador no identificado, así que sí creo en eso. Lo que no creo es que los OVNIs que vemos en nuestro planeta sean naves interplanetarias tripuladas por seres inteligentes. Aclaro que sí creo en la posibilidad de que exista vida inteligente en otro lugar del cosmos.

81.- ¿El amor?: El origen del universo.

82.- ¿Las personas?: El sentido del universo.

83.- ¿Dios?: El Ápeiron.

84.- ¿Has tenido más de una novia/novio a la vez?: Si, Verónica y Claudia, y digo los nombres para que no haya "confundiciones". Por cierto, era un puberto nalgas miadas inseguro cuando lo hice, se hicieron novias de mí con un día de diferencia y al mes terminé con las dos. Algo que jamás volví a hacer ni haré.

85.- ¿Has hecho algo ilegal?: Muchas veces y según yo buscando hacer justicia.

86.- ¿Si pudieras volver atrás en el tiempo?: Sería muy divertido porque volvería a vivir lo vivido sin cambiar nada... sería como ver una buena película dos veces.

87.- ¿Has ido a fiestas sin permiso?: Con mi madre nunca tuve que pedir permiso, solo avisar. Nunca traicioné la confianza de mi madre, por eso ella nunca padeció mi edad puberta.

88.- ¿Has probado drogas?: “A veces los grandes alucinógenos ayudan, por eso soy un adicto al amor, la música, el café, y claro… su recuerdo”.
- said -

89- ¿Les has mentido a tus padres?: Probablemente de muy joven y en cosas sin importancia.

90.- Por lo general llegas: Arrastrando la lengua pero llego.

91.- ¿Darías tu vida para salvar a otra persona?: Claro que si.

92.- ¿Odias a alguien?: Quien no odia a alguien es que nunca a amado con todas sus fuerzas... aunque a veces, ese que odias, eres tú mismo.



Bueno, intenté responder conforme a mi atrofiada memoria y cuestionable sinceridad me lo permitieron, espero que les haya resultado interesante, bueno, tanto como interesante no lo creo, si acaso... morboso. 


Otro día con más calmita... nos leemos. 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Desde el cielo bajó una mañana...




Un acto de fe no es un acto científico, ni histórico, ni matemático, ni nada más, es solo eso… un acto de fe. Por eso mismo yo suelo ser muy respetuoso y espero que los demás lo mismo. Estoy convencido que el mundo necesita de la fe y de la esperanza, que el mundo es mejor cuando tiene fe y esperanza en algo.

Yo soy católico, no tengo ningún tipo de problema con mi fe, con mi religión, aunque a veces desapruebo a aquellos que manejan la iglesia católica, que no mi religión ni mi fe. También soy guadalupano; y es que no hay nada en este mundo que me reconforte más espiritualmente que visitar la “Villita” y ver el profundo ambiente de fe y espiritualidad que se percibe ahí frente a la Morenita.

Hoy en la noche, como cada año, la televisión usará la fe y la comercializará a más no poder, pero la fe en la Virgen de Guadalupe es mucho más que eso, y para entenderlo simplemente hay que estar ahí para vivirlo. Así que no confundamos esto con lo que realmente significa la fe en la Virgen de Guadalupe para millones de mexicanos e incluso de extranjeros que encuentran en ella un apoyo y una esperanza para seguir adelante, para salir de un problema, de un impasse involuntario en sus vidas.

Resumiendo, y a manera de corolario, diría yo que antes de hacer burla o escarnio de un acto de fe como este, lo reconsideremos primero. Respetemos la fe de los demás y sus creencias, sobre todo cuando estas, indiscutiblemente, los hace mejores personas y personas felices. Yo soy feliz siendo guadalupano, y estoy convencido, que soy una mejor persona gracias a ello.


Otro día con más calmita… nos leemos.

martes, 3 de diciembre de 2013

Coleccionar es de pelados




Eso de coleccionar algo es de pelados. Al principio es padre, pero luego, cuando la colección comienza a crecer, los problemas de espacio son un verdadero problema. Generalmente nos sentimos orgullosos de lo que coleccionamos sin darnos cuenta que a nadie más en este mundo le interesa nuestra trinche colección. Coleccionamos todo tipo de mugres: cerillos, timbres postales, cucharitas, platitos, campanitas, ranitas, angelitos, hadas, juguetes, personajes, etc. Nos empeñamos en poner nuestra colección a la vista de todos, cosa que convierte inmediatamente nuestro hábitat en un homenaje a la nacada y el mal gusto. Con el tiempo, los amigos y familiares se encargan de incrementar esa colección, colección que muchas veces ya abandonamos pero que tenemos que retomar ante la insistencia de los demás que no se han enterado que hemos recapacitado y ya tenemos algo mejor que hacer con nuestro tiempo. Nos resistimos a deshacernos de ella pensando que vale mucho dinero, que algún día llegará ante nosotros un coleccionista millonario y nos ofrecerá una fortuna por ella. Al final nos daremos cuenta que la triste realidad es otra, que incluso tendremos que pagar para que el señor de la basura se la lleve.

Hace muchos años, cuando yo tenía unos trece años, comencé a coleccionar patos Donald. Familiares, amigos, novias y demás personas amables fueron contribuyendo a mi colección con cosas maravillosas, cosas que yo disfrutaba y agradecía. Hoy, claro que aun las conservo, ya más por su valor sentimental que por el que pudieran llegar a tener en el mercado (aunque tengo cosas verdaderamente valiosas). Hasta la fecha aun me siguen regalando cosas del pato Donald y me parece genial, el problema es que la mayoría de las cosas están guardadas en cajas esperando pacientemente a que yo les encuentre un buen sitio donde puedan lucir su esplendor. Por supuesto que sería un sitio privado, no a la vista de los demás a los cuales jamás torturaría enseñándoles cada uno de esos objetos. Sería solo un sitio en donde cada objeto me pudiera contar su historia, historia que yo ya conozco pero que siempre es mejor escucharla en la propia voz de un pato mal humorado como yo, en la voz de Donald Duck.



Llaveros, cuchillo para mantequilla y libreta llavero.

Figuritas varias. 

Jugo de naranja.

Figura de cristal de Murano.

Chicle.

Caja de galletas.

Tarro cervecero.

Corcholata.

Pastillas de menta para que no ruja la pantera.

Otra caja de galletas.

Timbre postal de colección.

Gorras (mi favorita es la de la derecha).

Litografía de colección.

El más reciente de mis regalos, esta hermosa taza que me
trajo mi sobrina de Disneyland.


Estos son solo algunos de los objetos que tenía a la mano y que forma parte de mi “peladísima” colección del pato Donald… otro día con más calmita les enseño algunos más (que tampoco les van a interesar) jeje. 


Nos leemos.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Realidades Disfrazadas... carajo



Todo parece un sueño, un mal sueño.

La señora Virginia es una de las mejores amigas de mi madre. Ella tuvo cuatro hijos: Jorge, Oscar, Cristina y Claudia, quien tiene la misma edad que yo y es la menor. Claudia y yo íbamos al mismo kínder, estábamos en el mismo grupo, desde entonces nuestras mamás comenzaron una gran amistad que hasta la fecha conservan.

Yo estaba aun muy niño pero lo recuerdo bien. Un día de pronto sonó el teléfono, mi mamá lo atedió, y al ver la cara que puso supe que algo andaba mal, muy mal. En cuanto colgó el teléfono y finalmente pudo hablar, le dio la noticia a mi padre. Jorge, el hijo mayor de la señora Virginia, con apenas 19 años, se había pegado un tiro en su casa. Mi madre me cuenta que la misma señora Virginia fue quien lo encontró tirado en su recámara ya sin vida. El cuadro con el que se topó debió haber sido de pesadilla. Los motivos por los que Jorge se quitó la vida ni su madre los sabe. No están seguros si fue por alguna desilusión amorosa, si fue por alguna enfermedad, o bien por alguna adicción.

A Jorge yo lo recuerdo poco, quizás lo llegué a ver un par de veces en algún cumpleaños de Claudia. Me llamaba mucho la atención su look, le gustaba tocar la guitarra eléctrica y la batería, así que su estilo era como de rockero: delgado, pelo largo lacio y rubio, y siempre vestía chamarras de cuero. La familia tardo mucho en superar eso, durante años asistieron a terapia.

El tiempo pasó y yo seguí creciendo. Claudia y yo volvimos a ser compañeros en la Preparatoria. Cristina, ahora la hija mayor, se mudo a Salina Cruz y Oscar hizo una carrera en Informática. Todos ellos, la señora Virginia, su esposo y sus hijos son sumamente inteligentes, cultos, y sobre todo, buenas personas. Don Jorge, el esposo de la señora Virginia, es un maestro experto en informática que en muchas ocasiones se prestó a ayudarme en mis tareas.

El tiempo siguió pasando. Hace poco más de cuatro años mi madre fue a desayunar con la señora Virginia, cosa que hacen por lo menos una vez al mes desde toda la vida, cuando regresó le pregunté cómo le había ido. De nuevo, al ver su cara, supe que algo andaba mal. La señora Virginia le acababa de dar la mala noticia, a su hija Cristina le habían detectado cáncer de mama. Durante más de un años Cristina se enfrascó en una lucha cruel en contra del cáncer, lucha que termino por perder. El proceso fue sumamente doloroso y difícil para Cristina, pero lo fue aun más para su madre quien poco a poco la vio consumirse por esa maldita enfermedad.

Hace tres años y medio tuve que acompañar a la amiga de mi madre y a mi amiga Claudia en algo que todavía no acabo de entender, en algo que no puedo siquiera imaginar, el dolor de perder a un segundo hijo. Recuerdo que fue muy difícil para mí el poder expresarles lo apenado que estaba por su perdida, de hecho ahora mismo no sé ni cómo escribirlo. Cristina era una maravillosa mujer, siempre sonriente, optimista y muy cariñosa. Ella quería mucho a mi madre y también a mí, sabía la larga amistad que existía entre nosotros, nos consideraba como de la familia. Cristina dejó huérfana a una hermosa niña un año apenas más grande que mi hija y que por cierto lleva el mismo nombre. Siempre la voy a recordar con mucho cariño.

La señora Virginia, quien ya es una mujer grande, desde entonces se acabó mucho. El haber tenido que enterrar por segunda vez a un hijo le causó un dolor tan grande que la hizo cambiar mucho. Le decía a mi madre que desde entonces ella ya no quería vivir, que no podía superar la perdida de Cristina. Y si a ella le dolió mucho esa perdida, a su papá seguramente le dolió igual o más. Nunca voy a olvida cuando abracé a Don Jorge aquel día en que enterraron a Cristina, apena pudo decirme: “Ya son dos Said, ya son dos…”. Fue sumamente triste y doloroso.

Los desayunos a los que acostumbraban ir mi madre y la señora Virginia cada vez se espaciaron más. El contacto entre ellas ahora es más por teléfono. Oscar, el hijo de la señora Virginia, puso un negocio relacionado con su profesión de ingeniero en computación en el cual le iba muy bien. Claudia, mi amiga, se dedicó a la docencia igual que su padre y también le va muy bien.

Así pasó el tiempo y la vida siguió su curso, hasta hoy. Eran las 10 de la mañana, sonó el teléfono y mi madre como siempre atendió la llamada. Cuando salió de su recámara le pregunté quien había llamado y me contestó que su amiga Virginia. Apenas terminó de decirme esto cuando se soltó llorando. Yo le pregunté qué había pasado, le pregunté si se había muerto alguien. Ella con la cabeza asintió y a mí se me hizo un nudo en la garganta. Le pregunté si había sido Don Jorge porque yo sabía que últimamente había estado enfermo, ella hizo un gran esfuerzo para poder hablar y me dijo que no, que Don Jorge estaba bien, que había sido Oscar. En ese momento sentí como una cubetada de agua fría que caía sobre mí. Todavía yo incrédulo le dije que no, que Oscar era el hijo y que Don Jorge era el esposo, que los estaba confundiendo, pero no, no los estaba confundiendo.

Hace apenas unas horas, Oscar, el tercer hijo de la señora Virginia, sufrió un infartó y murió. Todavía no lo puedo creer. La vida, el destino, o lo que sea, simplemente no puede ser tan cruel. No puede ser posible que unos padres tengan que enterrar a tres de sus cuatro hijos antes de dejar este mundo. No es posible que la vida se ensañe de tal manera con alguien, alguien que no se lo merece… de hecho ¡nadie se lo merece! Oscar tenía apenas un par de años más que yo. Tiene dos hijos chiquitos, de 9 y 11 años. Oscar tenía mucha vida por vivir. En verdad que esto debe de ser una muy mala broma de la vida.

Tengo que ir, debo de ir, pero qué le voy a decir a la señora Virginia, a Don Jorge, a mi amiga Claudia. Qué carajos se dice en estos casos. Toda mi fe y mi espiritualidad no sirven de nada en estos casos, los abrazos pierden sentido y pueden ser incluso hasta ofensivos. Apenas ayer o antier decía que tenía como nuevo oficio el de hacer felices a las personas, ojala eso fuera cierto, ojala y por lo menos mi nuevo oficio fuera el de quitarle un poco de dolor a las personas, por lo menos el necesario para seguir adelante, pero no, eso no es cierto, eso no existe. Tengo que ir, voy a ir, pero solo a sumarme a su dolor, no a aminorarlo.


En fin, tengo que parar de escribir para alistarme, para enfrentar estas realidades disfrazadas de malos sueños, de pesadillas. Carajo…



Querido amigo Oscar, que tengas buen viaje.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Contra la Obesidad no hacen falta impuestos solo creatividad


Mientras que a nuestro priista Gobierno Federal junto con el “H” Congreso de la Unión lo único que se le ocurre es aumentar los impuestos para atacar la obesidad, miren lo que hacen en ciudades más avanzadas como Moscú. Treinta sentadillas igual a un boleto gratis del metro. Eso es echarle coco al asunto y no sangrar a los contribuyentes. Digo







Otro día con más calmita... nos leemos.

martes, 19 de noviembre de 2013

Bye Bye Facebook



Luego de varios años de usar Facebook y de estar haciendo constantemente corajes, entuertos y muinas por sus trinches “políticas de privacidad” y de “derechos de autor”, hoy los estúpidos administradores de esa red social decidieron bloquear temporalmente mi cuenta.

Ahora me están pidiendo absurdamente una serie de documentos dizque para comprobar mi identidad. Por supuesto que no pienso mandarles esa información personal y privada para que ande rodando por toda la internet. Creo que ya va siendo tiempo de abandonar esta red social para terminar de emigrar a otras, por ejemplo Twitter (@JaimeSaid).

Esta jaladita de Facebook también me puede servir para prestarle la debida atención a mis blogs Genialidades y Genitalidades de Jaime Said y Said Retro que es en donde realmente soy feliz escribiendo. Estoy considerando seriamente ya no abrir una cuenta nueva de Facebook y mandarlos al reverendo carajo, después de todo la red tiene muchos sitios en donde seguramente encontraré acomodo.

Estos son los mensajes que aparecieron cuando quise entrar a mi cuenta de Facebook, ahí se los dejo para que los chequen y saquen su conclusión.








Otro día con más calmita… nos leemos.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Café, uno de mis alucinógenos preferidos




Me dice el policía que todavía no puedo pasar hasta donde se encuentran las salas de cine porque aun no abren las taquillas. Volteo y veo las kilométricas escaleras eléctricas descompuestas por las cuales tuve que subir. Lo pienso dos veces antes de iniciar el descenso y decido que, haciéndole un bonito favor a mi corazón mejor no voy a bajar. A un costado de donde estoy me encuentro con uno de esos cafés que tanto odio, esos en los que te sirven el café en vasitos de cartón como si se tratara de una fiesta infantil o una peda de adolescentes. Ni modo, tengo que hacer tiempo, una media hora antes de que el celoso guardián me deje pasar a las taquillas del cine.

Entro al café y me reciben en el mostrador un par de niñas pubertas con una sonrisa de oreja a oreja. Me choca la gente que forzosamente se muestra feliz, parecen salidos del Club de los Optimistas. A veces prefiero una jeta, una mala cara, a una sonrisa forzada… ni modo, seguramente soy un viejo amargado.

Buenos días señor, ¿Qué desea? 
- Quiero un expreso por favor
- ¿Lo quiere doble?
- No
- ¿Lo quiere cortado?
- No
- Enseguida

Me abruma, por no decir que me apendeja, que me hagan tantas preguntas cuando lo único que quiero es un café. Yo sé pedir un espresso doppio o un espresso macchiato, si lo quisiera así, pues así lo pido y punto, no necesito ser interrogado al más puro estilo de la Gestapo o la DIPD de Arturo Durazo.

Luego de pagar, una de las niñas me entrega mi café, claro, en un trinche y peladísimo vasito de cartón. Enseguida paso a sentarme a una de las mesas. Mientas hago tiempo pasan muchas cosas por mi mente, bueno, todo el tiempo pasan cosas por mi mente solo que ahora tengo tiempo para ponerles atención. Me pregunto, en qué momento una bebida tan maravillosa como lo es el café se apeladó agregándole crema batida, chochitos, chispitas, licores, popotes y demás joterías. La verdad es que yo jamás tomaría un café así.

Algo que me gusta de mí es mi gusto, sí, mi gusto por tomar el café de una manera tal que a casi nadie le gusta. Esto es muy bueno sobre todo cuando se es una persona bastante chocantita y díscola como yo a la cual no le gusta que le estén metiendo mano, o en este caso boca, a su café. Yo tomo regularmente café expreso. El café expreso a pocos les gusta ya que es bastante fuerte su sabor. Si a esto le agregamos que jamás me verán endulzar mi café, pues resulta que nadie, o a casi nadie, se atrevería a darle un sorbo a mi café.

Sigo haciendo tiempo, ahora volteo de nuevo a ver a las niñas que preparan más cafés para los clientes. Siempre he pensado que una de las mejores maneras para decirle “te quiero” a alguien es preparándole un buen café por la mañana. Claro que estas niñas no tienen la menor intención de decirles “te quiero” a sus clientes, pero qué diablos, yo imagino que a mí sí y eso me hace feliz.

En otra mesa, lejana a la mía, veo a un señor ya mayor que igual se encuentra ensimismado observado su vaso de cartón con café. Creo adivinar que está pensando lo mismo que yo, seguro extraña el poder acariciar el asa de la taza de café mientras su mente divaga.

Regreso a mi café. Vienen recuerdos a mi mente gracias al evocador aroma que sale de mi vaso de cartón. Me veo tomando un espresso en Roma, en Florencia, en Murano, allá sí que el sabor es fuerte e intenso. Recuerdo en una ocasión haber tomado en la Via Veneto un espresso ristretto tan espeso que casi se podía voltear la tasa sin que este se derramara sobre la mesa. En Paris, el café es tan fuerte y bueno como en Italia. Esos cafés parisinos con terraza son el lugar más apropiado para disfrutar esta bebida mientras se ve pasar la vida con singular parsimonia.

Pero mi espresso en vasito de cartón no solo me hace viajar a través del océano, también puedo viajar a través de los años. De pronto mi mente salta de Paris al bello puerto de Veracruz. Me veo de muy niño tomando un café con leche a lado de mi abuela en el famoso café de la Parroquia, pero no en el nuevo, en el viejo, aquel que estaba en los portales frente a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, hoy Catedral de Veracruz. Con el recuerdo de Veracruz y de mi abuela vienen a mi mente todas aquellas encantadoras pláticas que teníamos ella y yo mientras la veía tomar su café negro. Una y otra vez mi abuela les comentaba a las meseras que ella que era hija de la revolución y que allá en su natal Zacatecas la habían criado desde niña con puro café. Las meseras siempre le sonreían amablemente al ver el entusiasmo con el que mi abuela recibía su primera taza de café.

Un poco más grande, solo un poco, me veo ahora tomando café con leche con mi madre y mis tías en la tristemente célebre “Super Leche”, aquí en la Ciudad de México. Durante muchos años mi abuelo, que tenía su consultorio en las calles de Ayuntamiento y San Juan de Letrán, se encontraba todos los días con mi abuela en la “Super Leche” para comer ahí. El resto de la familia, la mayoría de ellos avecindados en el Centro Histórico, hacían de la “Super Leche” su punto de encuentro por las tardes.

Recuerdo muy bien que el 16 de septiembre de 1985, luego de pasear por el Zócalo, mi madre, mi novia y yo fuimos a cenar a la “Super Leche”… quién iba a decir que solo tres días después en ese lugar morirían muchas personas, entre ellas un par de meseras amigas de mi madre, al venirse abajo todo el edificio luego del terremoto que azotó la ciudad aquella mañana.

Regreso al presente, me doy cuenta que el viaje a través de mis recuerdos provocado por mi café a consumido más de los 30 minutos que necesitaba. Volteo a las escaleras y veo que el policía ya permite el asenso hacia el segundo piso en donde se encuentran las salas. Doy el último sorbo a mi café y corto por un momento, solo por un momento, la magia que provoca en mí esta bebida. Salgo de ahí, dejo mi vasito vacío de espresso en el bote de la basura, y me llevo puestos mis recuerdos listos para usarlos, de nuevo, cuando tenga la oportunidad de volver a saborear un aromático y evocador café espresso... Hasta entonces.


Otro día con más calmita… nos leemos. 

jueves, 7 de noviembre de 2013

Ya vi la película de Derbez, ¿ya están contentos?





   - ¿Qué onda Said, ya viste la de Derbez? ¿Qué te pareció?
   - No la he visto, y ni la pienso ver.
   - Pero está buena, está divertida.
   - No dudo que esté divertida, pero lo mío con Derbez ya es personal y por eso no la voy a ver.
   - Deberías verla Said, te vas a carcajear y hasta vas a llorar.
   - Oh que la….


Esta trinche plática la tuve chingomil veces con distintas personas a lo largo de estos días. Todos insistían en escuchar mi opinión cuando ellos ya tenían una propia, la suya. Familiares, amigos y conocidos, con harta y plena convicción, me afirmaban que la película “No se aceptan devoluciones” estaba buenísima y me recalcaban que en Estados Unidos había tenido un éxito arrollador. Yo les contestaba que eso a mí me tenía sin cuidado porque no siempre lo “popular” es sinónimo de calidad. Además, yo no caigo en la trampa de muchos que inteligentemente venden su producto diciendo que triunfaron en el "extranjero"; y digo que no caigo en la trampa porque tan solo en Los Ángeles ya hay más mexicanos que en Guadalajara o Monterrey. Y es que la mayoría, cuando escucha que algo triunfó en Estados Unidos, piensa equivocadamente que el éxito se obtuvo con el público gringo cuando en realidad fueron nuestros paisas huehuenches los que acudieron a llenar las salas de los cines, los teatros, o los conciertos. Tan solo hay que recordar el éxito que tienen en el gabacho Espinoza Paz, Carmelita Salinas, Laura Bozzo, La Rosa de Guadalupe, las telenovelas, etc., todos sí harto populares pero de cuestionable talento.

Pero este fenómeno malinchista que ocurre cuando acudimos a ver una película nacional solo hasta que ha triunfado en el extranjero no sucede únicamente con los churros como el de Derbez o ahora el de la película de Chaparro y Camil, también ocurre con el cine de calidad, el que solo llena las salas en México cuando trae algún premio de alguno de los grandes festivales de cine del mundo. Es por eso que ya le hallaron el modito los productores de cine mexicano. Cuando se trata de un churro popular como “No se aceptan devoluciones” o “Amor a primera visa”, la clave está en estrenarla en Estados Unidos y esperar a que nuestros paisanos deseosos y nostálgicos de su tierra acudan en manada a ver esos bodrios, para luego, entonces sí, poder decir que triunfó en la hermana república de la hamburguesa. Y lo mismo con el cine de calidad, de buena factura, primero hay que mandar la película a todos los festivales de cine posibles y confiar en que ganará algún premio (cosa que afortunadamente ocurre seguido), para luego, con ese precedente, ya poderla estrenar en este malinchista país azteca.  

A mí me gusta el cine, todo el cine, siempre y cuando esté bien hecho, con calidad. No me importa si se trata de una comedia ligera o de una película harto intensa. Soy lo suficientemente inteligente para no comparar una con la otra, tengo muy claro que cada una debe de ser juzgada dentro de su género. Pero lo que no acepto, es que me engañen, que me quieran hacer pasar algo por bueno cuando en realidad solo es un producto de la mercadotecnia y de la ignorancia colectiva. Repito, hay películas cuya única razón de ser es el de hacer pasar un momento divertido al espectador, y eso está muy bien, pero creo que hay que exigir algo de inteligencia hasta para hacer una bobería. Ejemplo de esto es la película “Nosotros los Nobles” cuya única pretensión es la de divertir, cosa que hace muy dignamente.

Derbez me caía muy bien en sus programas, reconozco que es talentoso y sobre todo inteligente (para lo bueno y para lo malo). Derbez cayó de mi gracia cuando escuché el berrinche que hizo cuando no escogieron su película como candidata a concursar por el Oscar. Creo que le faltó un poco, o más bien, un mucho de humildad para reconocer que la película seleccionada, “Heli” del gran director Amart Escalante, es mil veces mejor que la suya aunque no haya tenido el mismo éxito en la taquilla. En ese momento surgió en mí una antipatía declarada para con Derbez, y todo porque el éxito en taquilla hizo que se me mareara el óigame no, don señor Peluche.

Ayer y luego de tres intentos en los que la quité por aburrimiento, finalmente terminé de ver la película. Se los juro, no me sacó ninguna carcajada y mucho menos una lágrima. Para carcajadas tengo mis películas del genial Tin Tan, y para lagrimas, bueno, les recomiendo “I am Sam” (2001), en donde por cierto sí sale una niñita actriz super talentosa y con un ángel del tamaño del mundo (Dakota Fanning), cosa que no tiene en lo más mínimo la chocantita niña de la película de Derbez.

En fin, esta entrada en mi blog la escribí para que ya dejen de preguntarme si ya vi la película de Derbez y si me gustó… he aquí mi respuesta.


Otro día con más calmita… nos leemos. 

jueves, 31 de octubre de 2013

El Top Five de Said de Películas de Terror




Para sentir ñañaras nada mejor que una buena película de meyo, de chutanene, de ¡ahí nanita! Por eso, hoy que es día de Halloween y que a la mayoría se les antoja ensuciarse los calzones de un buen susto, les pongo a su amable consideración mi ya cuasi famoso TOP FIVE DE PELICULAS DE TERROR… aquí están:



EL TOP FIVE DE SAID DE PELÍCULAS DE TERROR


EN QUINTO LUGAR.- “[Rec]” Película española del 2007 que a mí en lo personal me saco más de dos ventosidades ruidosas expedidas por salva sea la parte. Se trata de una reportera y su equipo que deciden hacer un reportaje del cuerpo de bomberos. Este grupo de reporteros salen a cubrir un servicio dentro de un edificio. Dentro del edificio las cosas salen mal y comienzan a ser atacados por “algo”. El edificio es clausurado desde afuera por lo que quedan atrapados. La película está interesantemente retratada desde una sola lente, la del camarógrafo de la reportera, algo parecido a la técnica usada en “The Blair Witch Project”. Francamente la tensión que se vive durante la mayor parte de la película es harto sofocante. La dirección es de  Jaume Balagueró y Paco Plaza. Me encanta esta película.





EN CUARTO LUGAR.- “Ringu” 1998. Todos conocen la película “The Ring” (El Aro) protagonizada por Naomi Watts, bueno pues esta es la película japonesa en la cual se inspiro (o más bien se fusiló) la versión gabacha. La versión gringa no es mala, pero no supera a la original de Hideo Nakata. La historia ya la conocen, trata de una periodista que investiga la muerte de una joven que muere siete días después de ver un video maldito, cosa que les puede pasar a ustedes si siguen viendo a Laura Bozzo o a Paty Chapoy. La periodista por andar de metiche viendo lo que no debe (como yo cuando veo paginas de muchachas en pelotas) recibe una llamada en la que una voz femenina solamente le dice “Siete”. Y ¡tómala barbón!, la periodista se lleva el susto de su vida y no le queda otra más que investigar la manera de terminar con la maldición antes de que se la cargue la huesuda. Es muy buena película y se las recomiendo, y ya saben, si consiguen la versión taka taka, mejor.





EN TERCER LUGAR.- “The Shining” (El resplandor). Esta super película de 1980 es ya indiscutiblemente un clásico de las películas de suspenso. Protagonizada por el gran Jack Nicholson (no hay otro actor al cual le quedara mejor este papel), esta película te mantiene en todo momento al filo de la butaca (o silla, o sofá, o cama, o piernas del novio, o donde quiera que estés viéndola). La historia es muy conocida, se trata de un hombre (Jack Torrance) el cual llega junto con su familia a un solitario hotel para encargarse del cuidado y mantenimiento de este durante el invierno. Durante su estancia en el hotel al buen Jack se le va la cabra al cerro y comienza a cambiar de personalidad, primero de cara de loco a loco total, y luego de loco total a pinche chiflado. La escena del pasillo con el niño en el triciclo es una maravilla. Pero la escena en la que Jack rompe la puerta con una hacha y se asoma por un hueco con su cara de López Obrador en pleno miting del Zócalo, esa escena no es superada por nada. La película no podría haber salido mal si tomamos en cuenta que está basada en una novela del gran Stephen King. Y claro, está dirigida por un GENIO de la cinematografía del mundo mundial, el talentosísimo Stanley Kubrick. Esta película no necesito recomendárselas, se recomienda sola.




EN SEGUNDO LUGAR.- “The Omen” (La Profecía). Creo que de esta película se hizo una segunda versión recientemente, esa tírenla a la basura. La buena, la realmente buena, es aquella que se estrenó en 1976. La película está protagonizada por el legendario Gregory Peck y Lee Remick. Este bonito matrimonio tiene un baby el cual muere al nacer. El estúpido de Robert Thorn (Peck) es convencido de sustituir al crío por otro de una mujer que murió al dar a luz. Robert nunca le dice esto a su esposa y quedan felices y fascinados con su crio apócrifo. A Robert le dan un huesote de Embajador de Estados Unidos en Gran Bretaña por lo que se mudan para allá. De pronto comienzan a ocurrir cosas extrañas, como el suicidio de la nana del crio en plena fiesta infantil. El crio, quien por cierto se llama Damien (con solo escuchar este nombre se me arruga hasta el asterisco), comienza a volverse un jijo de su tal por cual con todo y su carita de “no rompo un plato”. Luego de investigar resulta que el trinche escuincle es el anticristo, o sea el mismísimo Don Diablo (nada que ver con Miguel Bosé). La película está muy bien dirigida por Richard Donner y estupendamente musicalizada. Los que la vimos, es imposible no recordarla cada vez que escuchamos la Carmina Burana de Carl Orff. De esta película se hicieron secuelas a medida que se supone crecía el trinche mocoso pero ninguna fue tan buena como la primera parte. Esta película es indispensable en su colección de películas de terror y suspenso. Por cierto, no dejen de revisarles el coco a sus hijos, no vaya a ser que tengan tres seises y ustedes piensen que son simplemente hiperactivos o medio ladillas.





EN PRIMER LUGAR.- “The Exorcist” (El Exorcista). Háganle como quieran, pero esta sigue siendo la mejor película de terror que se ha hecho en el cine, al menos en mi nada humilde opinión. Esta película yo no la pude ver en su estreno, en ese entonces era muy mocoso como para que me dejaran entrar a verla. Pero cuando mi padre me regaló mi primera videocasetera Beta, recuerdo que “The Exorcist” fue la primera película que compré en un Mall de Laredo Texas. Todo mundo la ha visto, y los que no, deberían de hacerlo para que vean lo que es bueno. Es la historia de Reagan, una encantadora niña de 12 años, a la cual se le mete el chamuco por andar de miona jugando con la ouija. Bueno lo de miona le vino después. Cuando a la mamá Chris MacNeil (Ellen Burstyn) le cae el veinte de que su puberta está poseída por el archienemigo de Diosito, esta corre a pedirle ayuda a un padre medio vacilador llamado Damian Karras (Jason Miller) quien luego de echarle un vistazo decide pedirle ayuda a un padrecito más fregón y experto (casi un caballero jedi), el padre Merrin (Max von Sydow). Entre los dos padrecitos se echan un tiro derecho a dos caídas y sin límite de tiempo con Satanás para poder liberar a la encantadora Reagan de su intruso. Esta película marco la carrera, y creo que hasta la vida, de Linda Blair, quien jamás pudo dar otro golpe tan exitoso en su carrera. La película está dirigida por William Friedkin. Con todo y los efectos especiales tan limitados en aquella época, esta película es la que más me choquea ya que uno no deja de pensar que cosas como estas podrían llegar a pasar en nuestras vidas… y si no me creen, vengan a verme uno de esos días en los que amanezco crudo.






Bueno mis queridos y asustadizos amigos lectores, este fue mi famoso TOP FIVE DE PELICULAS DE TERROR. Cualquiera de estas películas es hartamente recomendable si lo que quieren es sentir que las gónadas les cambian de lugar. Advertidos estáis.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

La Vida del Toro



El ganado de reses bravas vive en completa libertad en el campo durante cuatro años, alimentado con lo mejor y cuidado por expertos veterinarios.

El ganado de reses de engorda vive durante 7 u 8 meses en un corral en el que apenas se puede mover, mal alimentado con hormonas y en condiciones de salud precarias.

Ambos son condenados a muerte. Uno muere con dignidad en el ruedo de una plaza de toros. El otro tiene una muerte indigna en un rastro sucio junto con cientos de reces más. La diferencia es que la muerte del toro de lidia la vemos mientras que la del rastro la ignoramos. Entonces, ¿en dónde está verdaderamente la crueldad?

Si yo fuera a reencarnar en un animal solo pido que Dios me conceda nacer en un toro de lidia y no en una triste animal destinado al consumo humano... ese es mi deseo.



RESES BRAVAS.









RESES DE ENGORDA.










Otro día con más calmita… nos leemos.