jueves, 25 de noviembre de 2010

Love is on the air...



¡Atención Juanito Osorio! Nuevas estrellas surcan el firmamento y están listas para que las incluyas en una de tus didácticas telenovelas. Y es que en este hermoso y kafkiano país, de la noche a la mañana, surgen héroes o estrellas que en tres patadas y sin ningún mérito, se convierten en verdaderas celebridades.

Ya sea que les llamen steward, o azafatas, o aeromozas, o sobrecargos, o tripulación de seguridad, o modelos de calendario, sea como sea… ¡son las mismas “gatas” pero revolcadas!

Claro que me estoy refiriendo a las “azagatas” de Mexicana, que luego de haberse quedado unos meses sin trabajo, decidieron quitarse un poco de ropa para hacer un fino y artístico calendario. Y eso está bien, están en su legítimo derecho, como dice el “Manifiesto Charolastra” en su inciso numero 2: “Cada quien puede hacer de su culo un papalote”. Lo que no me cuadra, lo que no me gusta, es como los mexicanos ávidos de adorar lo que sea, adoptamos cualquier bodrio para elevarlo a celebridad o héroe nacional.

Ahora, estas damitas del aire, resulta que son un verdadero fenómeno y aparecen por todos los programas y noticieros promocionando su calendario, como si se tratara de verdaderas modelos. Y no es que sea yo malinchista (cosa que si soy, aunque nomás tantito), pero es que la verdad, estas señoritas no son el tipo de mujer que a mí me gustaría ver en un calendario. Digo, ¡qué caso tiene! Si este tipo de damitas las veo gratis todas las noches de regreso a casa, cuando circulo sobre la calzada de Tlalpan.

Y es que una cosa es ver a las integrantes de un equipo olímpico europeo luciendo sus estilizados y cachondos cuerpos en diminutas prendas y, otra muy diferente, es ver a estas amantes del “clairol” y el peroxido mostrando sus carnosas miserias y su porte de princesas tlachichilcas… digo, ¡hay que tener estómago para ver eso!

En fin, estas mujeres del aire que ya de por si se sienten “la última coca cola del desierto” (que de eso solo tienen el color), luego de este boom en los medios, seguro que ahora se sentirán poco más que las descubridoras de la cura del cáncer. Y si a esto le sigue, como es de suponer, una telenovela o una carrera de cantante o en la política, pues nomás no habrá quien las aguante. Y todo por culpa del enajenado pueblo mexicano que le encanta construir ídolos de barro.

Bueno, amigo mecánico o plomero, allá usted si decide gastar su dinerito en este calendario. Yo, por la mitad del dinero, le puedo pasar mejor unas fotos de mi prima “Concha la Charra”, que luego de irse a huelga en su puesto de quesadillas, decidió quitarse su calzón pantaleta para hacerse un fino estudio fotográfico… por cierto ¡de muy buen gusto!

Y si, ya sé, la próxima vez que viaje por la nueva Mexicanita de Aviación, seguramente que una de estas damitas derramará “accidentalmente”, un poco de líquido hirviendo con olor a café sobre mis preciados genitales. Bien merecido me lo tendré, por trinche criticón y ardido, pero es que ustedes disculpen, se me quemaban las habas por hacer este inofensivo y caballeroso comentario al respecto.




Otro día con más calmita… nos leemos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Prozac para México



A ver, la neta, ¿a poco no cuando nos sentimos malitos o deprimidos nos gusta que nos digan cosas bonitas, que nos chiquien, que nos hagan nino nino en el corazón? ¡Verdad que sí! Bueno, pues en estos tiempos mi México lindo y querido está malito, está deprimido, está triste y quiere que le digan cosas bonitas.

Por eso, estoy de acuerdo, incluso aplaudo, que el Gobierno Federal haya tenido la iniciativa de crear un gran espectáculo, repito, un GRAN ESPECTACULO, para conmemorar el centenario del inicio de la Revolución Mexicana.

Yo no sé si ustedes ya tuvieron la oportunidad de asistir al espectáculo, pero los que ya lo hicieron, no me podrán negar que se les hizo un nudo en el gañote al contemplar lo que es realmente México. Ya los noticieros se encargan todas las noches de hablar mal de México, así que estar ahí y escuchar la grandeza histórica de este país, nos inyecta una dosis necesaria y urgente de optimismo.

Claro que no falta el amargado que protesta y dice que ese dinero se está despilfarrando, sobre todo en estos tiempos en los que hay tantas necesidades. Pero recuerden que, la necesidad de cariñitos al corazón, también es una necesidad primordial, una necesidad básica para la buena salud, para la buena salud de un gran país como México. Así que si con este espectáculo le hacemos un cariñito al corazón y le levanta la moral a nuestro México, pues ¡qué mejor dinero invertido que este!

Los convido a que no se pierdan el espectáculo del Zócalo. Creo que en este caso, nuestros impuestos están muy bien invertidos, porque consiguen que todos volvamos a ver a nuestro México querido, en todo su esplendor, en toda su grandeza, nada más y nada menos que, en su justa y real medida. ¡México, creo en ti… y nunca he dejado de hacerlo!

 
video



Otro día con más calmita… nos leemos.

Nota. El espectáculo se extendió un día más, así que terminará hasta el día 24 de noviembre. Por favor, no se lo pierdan. Los que quieran pueden ver unas fotos del espectáculo en la siguiente liga:

http://www.facebook.com/album.php?aid=239455&id=659372285&l=7a70908230

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cuando el amor sale volando... algo bueno esta por venir

El 12 de noviembre les conté la historia de un par de tortolitas enamoradas en mi post “Cuando el amor sale volando”. Hoy, finalmente, luego de un tiempo, el tiempo necesario para que la vida se abra camino, tengo el gusto de anunciarles que la tortolita abandonada se ha convertido en una feliz madre.

No solo los cuentos de hadas tienen finales felices, a veces, también los cuentos de Said tienen un final feliz. Este es el caso y, como les prometí, es un gusto para mí presentarles por primera vez, al fruto del amor que alguna vez se profesaron este par de tortolitas.

A continuación les muestro en imágenes, la historia que aun no ha llegado a su fin de este par de tortolitas enamoradas.



La Tortolita y el amor de su vida.

La Tortolita esperando al verdadero amor de su vida.

La Tortolita y ¡el verdadero amor de su vida!

Como les digo, es muy posible que esta historia aun no llegue a su fin. Yo en mi calidad de padrino de este hermoso “tortolititito”, solo espero que el gran final que está por venir, esté salpicado de chorros y chorros de felicidad para todos los participantes de esta bonita historia… ¡ánimas que así sea!


Otro día con más calmita… nos leemos.

Nota: Falta una foto para terminar esta historia, solo espero algún día... poder tomarla.

martes, 16 de noviembre de 2010

5 centavos de notas... No. 6



Luego de ver las finísimas personas que asisten a los partidos de fútbol (ejemplo: Pumas – América) y como se comportan, doy gracias a la vida que no me haya dado la bonita afición por el pambol.

--------------------O--------------------



Los mineros de Chile ahora resulta que son héroes nacionales. Eso solo demuestra que no solo en México estamos necesitados de nuevos héroes de plástico. Para mí, en todo caso, los verdaderos héroes fueron los que organizaron todo el rescate y no los mineros, que su único merito fue, esperar pacientes a que los rescataran. En fin, cosas de la vida…

--------------------O--------------------



No sé si se han fijado que el “ilustre” Rector de la UNAM, el doctor José Narro Robles, últimamente se ha convertido en "el ajonjolí de todos los moles". Si sigue a este paso, pronto va a tener este título que hasta hoy ostenta legítimamente Carmelita Salinas. La verdad, yo, en mi calidad de universitario, preferiría que el rector se enfocara más a solucionar toda la bola de problemas que existen en nuestra Máxima Casa de Estudios, que por cierto… ¡son muchos!

--------------------O--------------------



Ahora resulta que al carnal Marcelo Ebrard ya no le va a alcanzar el billete para terminar la Línea 12 del Metro. O sea que si el H. Congreso de la Unión no le autoriza un billete extra para el presupuesto del D.F., el jotete de Ebrard va a dejar todo el tiradero que tiene en la ciudad y, como pasa siempre… ¡que se chingue el pueblo! Claro, es bien padre planear grandes obras, la bronca siempre es juntar el dinero.

--------------------O--------------------



¿Quienes serán más pelados, los futbolistas o los políticos? Para mí hay un flagrante empate. Y es que tanto los futbolistas como los políticos sienten una extraña fascinación por las damitas que salen en la tele, y su sueño siempre ha sido ligarse a una de estas luminarias. Ahora que existe la posibilidad de que una bataclana de la tele se convierta en la esposa del Presidente de México, me da harto escalofrío nomás imaginarlo. Siquiera el Presidente López Portillo esperó a salir de la presidencia para ligarse sentimentalmente con la encueratriz de los 70’s, Sasha Montenegro. Por otro lado, alguna vez se dijo que Lucía Méndez y Fox se iban a casar, cosa que aparentemente fue un rumor. Sin embargo, ahora no es rumor, tanto Marigana Prats como Angélica Rivera tienen muchas posibilidades de llegar a colgar sus calzones en la llave de la regadera del baño de los Pinos. ¡Que horror!

--------------------O--------------------



Marcelito Ebrard anda todo emocionadote porque va a tener su lucidor evento en la Plaza de la Republica, en donde va a inaugurar junto con los alcaldes asistentes a la Cumbre Mundial, la rehabilitación del Monumento a la Revolución. Como quería que esta solo fuera su fiesta y de nadie más, se negó a invitar al evento al Presidente Calderón. Desgraciadamente no contaba con que su patrón, el Presidente “Bis” Obrador, iba a tener la bonita ocurrencia de realizar ese mismo día y en ese mismo lugar, su flamante mitin de acarreados. Así que si usted amigo lector se perdió la épica madriza entre Manny Pacquiao y Tonny Margarito, no se apure, el próximo sábado podrá ver la madriza entre Obrador y Ebrard que tambien va a estar de rechupete.

Nota de última hora: Obrador se abrió y cambió la sede de su mitin al “Homociclo a Juárez”. ¡Gana Ebrard por dafault!

--------------------O--------------------


Otro día con más calmita… nos leemos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Cuando el amor sale volando

Algo que hago bien y en lo cual me he ido especializando al pasar de los años, es el viejo y conocido proceso del “desove” vespertino, o sea, el proceso de echar la hueva en las tardes. Pues en esa bonita y sana actividad recreativa me encontraba, cuando los conocí por primera vez.

Ocurrió hace aproximadamente seis meses mientras me encontraba disfrutando de las cómodas instalaciones de la “Domus Saidiana”. Ahí estaba yo, tumbado, echado, desparramado pues frente al televisor, cuando de la nada aparecieron.

Creo haberlos visto bajar del cielo. Se posaron frente a mí, a unos cuantos metros, en clara actitud amistosa y con ganas de socializar. Yo, curiosito que soy, durante un tiempo los observe a través de la ventana, cual voyeurista profesional que soy.

Se veían plenos, felices, de esa felicidad que solo se pude conseguir amando. Verlos juntos me resultaba reconfortante, me hacia creer en el amor, me hacia… volver a creer en el amor.

Esa tarde en que los vi por primera vez, inmediatamente captaron mi atención, tanto que desatendí lo que estaba viendo en la televisión, seguramente un capítulo de los “Simpson” o de “Two and a half men”.

Ese fue el comienzo de varios encuentros. Al principio me daba gusto encontrarlos. Después, con el tiempo, tantos arrumacos, cariñitos y cuasi fajes frente a mis narices, comenzaron a parecerme de muy mal gusto. Entonces comprendí, que ese par de tortolitos, disfrutaban de sobremanera el venir a restregarme su amor y burlarse de mí.

Al poco tiempo, lo que antes me parecía hermoso, se convirtió en una verdadera monserga para mi dolido y raspado corazón. A ellos parecía no importarles, ellos eran felices frente a mi ventana, mostrándose como los seres más enamorados de este trinche mundo. Recuerdo como al juntar sus cuerpos, me parecía que dibujaban con sus siluetas un corazón, bueno, al menos a mi me parecía eso. Como ya se imaginaran, cada vez me caían más y más en la puntita de… en la puntita de ya no me acuerdo que.

Debo de confesarles que llegó el momento en que comencé a desearles lo peor. Tuve el deseo de atraparlos y apretarles sus pequeños y estilizados pescuezos, hasta quitarles la vida por completo. No podía soportar tanta dicha en esas entupidas criaturitas del Señor, que sin el menor pudor, se vanagloriaban todo el tiempo frente a mí. Ellos por su parte, seguían apareciendo todas las tardes frente a mi ventana, para mostrarme y presumirme ese irreverente amor que se profesaban. Pero afortunadamente para mí, y desafortunadamente para ellos… ¡nada es para siempre!

Un buen día me enteré que él finalmente la había abandonado. Así de sencillo, simplemente voló y ella jamás volvió a saber nada de él. Lo más triste del asunto, fue que el amor que se llegaron a profesar uno al otro, fue “bendecido” con un retoño que está por venir. Ahora, cada vez que miro por la ventana, solo está ella, triste, abandonada, esforzándose para que su corazón finalmente asimile su perdida y así poder seguir adelante.

Ahora, he de confesarles, que he vuelto a sentir cariño para con ella, incluso diría yo, que hasta admiración. Verla ahí todos los días sola, preparándose para la inminente llegada de ese nuevo ser, me hace sentir un profundo respeto por ella. Incluso, pienso hacerme corresponsable de ese nuevo ser. Así que de mi cuenta corre, que nunca le faltará nada, hasta que el crío tenga que dejar su nido y pueda valerse por si mismo… es lo menos que puedo hacer por ella, después de esos sentimientos tan negativos que tuve, se lo debo.

Gentiles amigos, ahora si me lo permiten, quiero presentarles a ese ser que un día amó como pocos, otro día sufrió como muchos, y hoy vive en la espera, en la espera de la eterna felicidad que le traerá su crío al nacer. Amigos, ella es mi amiga… ¡la tortolita!


Aquí mi amiga la tortolita, con el amor de su vida.

Aquí mi amiga la tortolita, esperando al ¡verdadero amor de su vida!


En cuanto el crío vea la luz por primera vez, se los haré saber. Aunque quizás no sea necesario, seguro lo van a notar, sobretodo aquellos que pueden mirar a través de la felicidad ajena.


Otro día con más calmita… nos leemos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Circunstancias prescindibles...


A veces las circunstancias mutilan todas las formas que teníamos para tocarnos el corazón.

A veces las circunstancias nublan la razón y nos perdemos en el camino en que siempre coincidíamos.

A veces las circunstancias visten nuestro gran amor con un traje de odio aparente e incorregible.

A veces las circunstancias nos esconden nuestros perdones y no encontramos con que lavar los rencores.

Sin embargo, a veces la circunstancias no pueden conmigo, sobretodo cuando aun tengo la punta de mi lengua para tocar tu corazón, la luz de mi inteligencia para reencontrar el camino, los ojos de mi corazón para ver el amor que se esconde tras de tu odio y, los perdones que me he guardado para desaparecer cualquier rencor.

A veces… o mejor dicho, nunca, las circunstancias podrán con nuestro gran amor, porque ese amor se volvió invencible, el día que escuche por primera vez tu indefensa voz llamándome.

A veces las circunstancias no son más que eso… circunstancias.


Te amo…



jueves, 4 de noviembre de 2010

Reflexiones del ser o no ser... pelado



Aquí algunas reflexiones producto del mi arduo trabajo como Observador de la Vida Social… y otras más, producto de mi ociosidad estancada.

  • Siempre me he preguntado ¿Por qué los nacos son tan jugositos? No pasa más de cinco minutos, sin que un pelado sienta la irremediable necesidad de escupir. ¿Será que con este bonito ritual están marcando su territorio o simplemente es que sus modales y educación los han licuado por dentro?
  • Todas esas personas que van a McDonalds o a Burger King y piden su “chilito” pa’ que les sepa su hamburguesa… ¿No estaría mejor que se fueran a Chapultepec y se compraran un torta de queso de puerco con harto chipotle?
  • ¿Quién dice que el café se puede toma con popote? Por favor, todos esos amantes de los Strarsucks, no se apeladen, no confundan lo que sirve para mezclar el café, ¡con popotes! De por si ya es de pelados ir a un lugar (por más caro o snob que este sea) a que te sirvan un café en un trinche vaso desechable, como para que además hagas la nacada de chuparle con un diminuto “popote”.
  • Esas damitas con reencarnación adelantada en vacas que son amantes de mascar chicle todo el día, vieran de pasar al puesto de periódicos más cercano por su Libro Vaquero y luego buscar ser reubicadas en alguna estratégica esquina de Tlalpan o Sullivan, para entonces sí, poder ejercer abiertamente el oficio del talón para el cual están más que “pintaditas”.
  • A las personas que son amantes de ir todos los sábados o domingos al Brunch de algún restaurante de Polanco o Insurgentes y que acompañan sus alimentos con una “Mimosa”, les aviso que eso no es “nice”, eso es tan pelado, como si estuvieran tomando un Trébol de Limón o un Titán de Grosella en una bonita copa tipo “flute”. Creanme que el pobre monje del siglo XVII dom Pérignon, se revuelca en su tumba cada vez que cometen tal sacrilegio con su exquisita y burbujeante bebida.
  • Las personas que conocen los tacos gabachos de “Taco Bell” con lechuga y queso cheddar, habrán visto que no tienen nada que ver con los clásicos y tradicionales tacos mexicanos. ¡Pero ni cómo criticarlos! Nomás hay que ver lo que en nuestro país hacemos con las pizzas (pizza al pastor o con salsa pico de gallo), o con el sushi (sushi con aguacate y salsa chipotle). A esto es lo que yo llamo “mestizaje culinario”… o simplemente “apeladamiento del estomago”.
  • Dicen que es de muy mala educación terminarse todo lo que le sirven a uno en el plato. Pero para mí, es todavía peor, ¡pedir las sobras para llevar! Esta horrible costumbre viene, según yo, de los gringos. Es muy común en Estados Unidos, que los güeros panza de pescado, pidan sus famosas “doggy bag” o “doggie”, para depositar ahí los restos de sus opíparas comidas y llevárselas a casa. Bueno, sin ir muy lejos, me ha tocado ver a gente que tristemente lleva la misma “sangre azul” que yo en sus venas (léase familiares cercanos, muuuy cercanos), pedir que les pongan “para llevar”, los restos de sus huevos rancheros o enchiladas suizas Sanborn´s, sin el menor empacho posible. Francamente hay que esta muy hambreados para hacer esto.
  • A menos que mi acompañante sea una indígena mazahua, tzotzil, purepecha, raramuri o algo por el estilo, no entiendo como es que alguien, luego de ordenar su comida y de que el mesero le pregunte ¿qué desea beber?, conteste que ¡un café! O sea, si para comer pide un trinche café, entonces para acompañar su Crème brûlée ¿va a pedir una agüita de horchata?
  • ¿Por qué al pelado le encanta todo lo que brilla? Mientras más nacas, más brillitos tienen que tener sus tenis, mas chaquirita y lentejuela sus pants, y más cristalitos sus sudaderas. También mientras más nacas sean, el logotipo de la marca crece hasta ocupar casi la totalidad de sus prendas de vestir y accesorios. De igual manera, les encanta todo lo que tiene estampado el nombre de la ciudad o lugar al que acaban de viajar: Cancún, Acapulco, Ixtapa (lapa), Disneyland, Paris, y el colmo de la peladez… ¡Las Vegas!
  • ¿Por qué hay pelados que se asumen como la máxima autoridad para determinar qué es pelado y qué no lo es y luego lo publican en sus pinchurrientos blogs? ¡Qué se creen esos tipos! Seguramente son tan pelados como el mayor de los nacos... ¡me estás oyendo inutil!

¿Por qué nos esforzamos por aparentar lo que no somos solo para ser aceptados por los demás? Si hay alguien en este trinche mundo que no pueda aceptarme tal y como soy, francamente a mí no me interesa llegar a tener una relación de amistad o de lo que sea, con esa persona. Como dicen (esta vez con harta razón) los pubertos: vales mil… ¡nunca cambies!


Otro día con más calmita… nos leemos.