sábado, 21 de agosto de 2010

Tratando de justificar lo injustificable... mi rencor.

El día que sea posible regresar en el tiempo, entonces podremos hablar de perdón y olvido...

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AVISO: Con este estoy cumpliendo mi post número 200. Por un tiempo dejaré de escribir, espero no sea mucho. Gracias por leerme.

Otro día con más calmita... nos reencontramos.

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jueves, 19 de agosto de 2010

La edad es relativa, los años... ¡ahí están!


Conozco mucha gente que es mayor que yo, la cual se siente verdaderamente un crió. Por otro lado, hay gente que es mucho más joven que yo, la cual se siente algo peor que un anciano. Desgraciadamente la edad no es relativa, la edad se tiene y ya, es un hecho “fatal y necesario”. Sin embargo, como se sienta uno, eso sí puede cambiar de una persona a otra, eso si es relativo, y eso hace indiscutiblemente, que uno se crea más viejo o joven de lo que realmente es.

Por lo tanto querido amigo lector y para que quede claro, déjame decirte que aunque te sientas viejo, no necesariamente lo eres… claro, a menos que, y solo si:

* Si la primera vez que fumaste, lo hiciste con cigarros: Comander (“Para hombres de verdad”), Del Prado, Kent o Baronet.
* Si la primera tele que tuviste en tu casa tenía patas y un botón que decía “horizontal”; y además había que esperar a que se calentara para que encendiera. Por cierto, si recuerdas, al apagarla quedaba un puntito encendido que tardaba unos segundos en desaparecer.
* Si cuando escuchas las palabras “pitupitu, pitupita…” piensas en una tortuguita de nombre Centellita, y no en Los Pitufos. (Si recuerdas esto, no eres viejo… ¡eres viejísimo!)
* Si jugaste con alguno de los siguientes juguetes: la pistola Tirapapas, el Madelman, el Espumarama, el Vertibird, las muñecas Lagrimitas Lili o la Comiditas, el Castillo Exin, el Trompo Wizzzer, o cualquier otro juguete de las marcas Plastimarx o Lili Ledy.
* Si comías hamburguesas en: Bonanza (junto al Teatro Insurgentes, lo que ahora es un Vips), el Tomboy (frente al Parque Hundido) o en algún Burger Boy (se decía que el dueño de la cadena era Chabelo).
* Si las primeras maquinitas de video que jugaste, fue en “Las Chispas” de la Glorieta del Metro Insurgentes.
* Si sabías que ya era hora de irte a dormir, porque la “Familia Telerín” te lo decía cantando en la tele.
* Si tu primera tele no fue marca Sony, ni LG, ni Samsung, ni Panasonic, mas bien fue: Zenith, Magnavox, Telefunken, Philco o Majestic... ¡o K2!.
* Si pensabas que no te tenías que portar mal porque “Corcolito” siempre te estaba viendo a través del televisor (¡que horror!, esto suena entre a “Poltergeist” y “El Aro”).
* Si sentías que andabas a la última moda con tus pantalones Topeka o Sergio Valente, tus zapatos Crayons de suela transparente o zapatillas Windy’s de plástico, tu playera Ocean Pacific o ACA Joe, y tu chamarrita Members Only.
* Si le compraste a tu coche un Stereo 8-Track y sus espejos Baby Tornado, para que fuera la envidia de toda la banda.
* Si pensabas que el videojuego Nesa Pong era lo máximo, hasta que descubriste el increíble mundo del Pacman y Space Invaders en el Atari. Por cierto, el Nesa Pong luego de jugarlo por un periodo de tiempo largo, no causaba epilepsia, solo causaba ¡un trinche aburrimiento incurable!.
* Si para tener una tele Sony en tu casa, tus jefes necesitaban tener un compadre en la aduana o rifársela en Tepito.
* Si llegaste a ver en el cine películas de media noche que tenían clasificación “D” (mayores de 21 años). Ejemplo: “Emmanuelle” con Sylvia Kristel, que por cierto ahora si la ves, es ¡fresísima!.
* Si fuiste a espectáculos tales como: “Los Angeles del Infierno” en el parque de béisbol de Seguro Social, al “Holliday on Ice” en la Arena México, o a ver al grupo “Tavares” en el Teatro Ferrocarrilero.
* Si para ti el hotel más “nice” de Acapulco era el Ritz; y si alguna vez fuiste a comer a "La Flor de Acapulco" en el zocalito.
* Si jugabas en la calle hasta noche sin que tus jefes se preocuparan. Los juegos eran: Bote Pateado, Hoyos, Cinturón Escondido, Burro Castigado, Quemados, Tamaleadas, Coleadas, Resorte, Stop, Carreterita, Canicas, Coladeras, Tochito, etc.
* Si los Sábados de Gloria te podías mojar en la calle, sin que nadie estuviera chingando que tirabas y desperdiciabas el agua.
* Si llegaste a empañar un vochito con tu novia en el Autocinema o en el mirador de Cuernavaca (sin ser asaltado).
* Si cuando alguien gritaba: “ahí viene la panel” o “ahí viene la julia”, sabías que tenías que salir corriendo en chinga o te iban a apañar.
* Si durante días tenías que hacer un super plan como si fueras a robar un banco, tan solo para ir a la farmacia a comprar unos trinches condones.
* Si te llegaste a subir de “mosca” atrás de un trolebús para no pagar el pasaje; o si conociste los “Delfines” y las “Ballenas”, antes de que se convirtieran en la “Ruta 100”.
* Si tus caricaturas preferidas eran: El Rey Leonardo, Los Totopos, Las aventuras de Rocky y Bullwinkle, Meteoro, Marino y la Patrulla Oceánica, Fantasías Animadas de Ayer y Hoy, El Gato Félix, Mr. Magoo, La Carrera de los Autos Locos, Cascarrabias, La Vuelta al Mundo en 80 Días, Los Supersónicos, Fantasmagórico, y Los Thunderbirds, que aunque no eran caricaturas, eran una cosa súper fregona.
* Si escuchabas en la radio solo estaciones en AM, tales como: La Pantera y Radio Variedades; o ya más peladas: Radio Sinfonola o El Barrilito.
* Si en las navidades no pelabas a Santa Claus, solo a los Reyes Magos que eran lo efectivos y los que sí traían juguetes y no solo ropa.
* Si tus carnales o primos más grandes te contaban que chido había estado lo del festival de Avándaro. Ahora bien, si tu fuiste de los que les contaste a tus carnales o primos más pequeños que estuviste en Avándaro… tons ¡sí estás bien ruco!
* Si te quedaste pendejo cuando viste por primera vez un coche con los vidrios eléctricos o una tele con control remoto ¡inalámbrico!.
* Si tus jefes te llevaban a aburrirte a la Feria del Hogar en el Palacio de los Deportes, y pa' acabarla de joder todavía te tenías que chutar el espectáculo ecuestre de Antonio Aguilar con su crío Pepito.
* Si conociste “Mundo Feliz”. Un lugar en Insurgentes Sur frente al Relox donde había muchos juegos para niños: lanchitas, flores que cantaban y muchas cosas chiditas más. Cerca de ahí estaba la “Juguetería Ara” que era para los riquillos. Si no la recuerdas, no quiere decir que no eres viejo, simplemente eras un niño jodido ¡como yo!.
* Si cuando te mandaban al “estanquillo” de la esquina a comprar una Coca, tenías que cargar el trinche envase de vidrio que pesaba un buen o en su defecto dejar el importe.
* Si te llegaron a festejar algún cumpleaños en un restaurante muy cotorro llamado “Los Comerciales”, también en Insurgentes sur frente al desaparecido Relox.
* Si llegaste a ver en el canal 4 “La Hora de los Locutores” o “El Club del Hogar”, o en el 8 a Jorge Gutiérrez Zamora y su Calaca Tilica y Flaca, o en el 13 “Sábados con Saldaña”, o en el 2 “Sube Pelayo Sube” o “Siempre en Domingo”, o en el 5 “Señorita Cometa” o “Ultraman”.
* Si todavía llegaste a ver en las revistas pornográficas ¡bello púbico!, y no puro chocho rasurado.
* Si llegaste a pasear por la calle de Álvaro Obregón en un tren panorámico que daba vuelta frente al Cine México.
* Si estuviste tentado a irte a arreglar los dientes con el Dr. Jairo Campos o irte a conocer Disneylandia con “El Pecas”.
* Si el primer albur que escuchaste fue “sóplame un ojo”.
* Si al destapar la leche para tus Corn Flackes, tenías que quitarle primero un alambrito a la botella de vidrio y luego picarle la tapa con el dedo.
* Si eras tan pendejo e iluso como yo, que creía que en el año 2000 todos los coches ya iban a volar.
* Si a los calzones de hombre les llamabas “trusas” y a los de mujer “pantaletas”.
* Si tus fiestas de cumpleaños están filmadas en formato Súper 8 y no en Beta o VHS.
* Si alguna vez tuviste por mascota a un grupo de animalejos marinos conocidos con el nombre de “Sea Monkeys”.
* Si el primer disco de importación en el que invertiste todos tus domingos lo compraste en Discos Zorba de Génova, ahí en la merita Zona Rosa.
* Si cuando ibas a las fiesta veias que se alcanzaba el climax cuando toda la banda hacía una ruedita para bailar "La Bala" o "Disco Samba".
* Si jodías a tus papas todo el tiempo para que te compraran unos zapatos Vagabundos porque los anunciaba el Loco Valdez o unas Botas Ringo porque las anunciaba El Pirrurris (Luis de Alba). Ya si no funcionaba el chantaje, te conformabas con tus pinchurrientos Exorcistas. Ah! y para hacer deporte, nada como los tenis Decatlón… ¡qué Nike ni qué la ching…!
* Si te llegaste a tomar un helado o un Club Sándwich en el “avión cafetería” que estaba frente al aeropuerto, en el estacionamiento del Wings.


Bueno, hasta aquí le dejo, porque seguro ya te identificaste con más de dos puntos, así que no quiero cansarte más, ya sabes, por aquello de la “reuma”.


Otro día con más calmita… nos leemos.
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martes, 17 de agosto de 2010

Solo eso... mi razón de ser.

Hoy, exactamente hace 15 años, un trocito de granizo se desprendió de la estela de un cometa para llegar a mi vida y convertirse en mi razón de ser. Solo eso… ¡en mi razón de ser!

Felicidades hija, te amo.
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sábado, 14 de agosto de 2010

Gordo, andale, no seas pinche y comprame mi camioneta


Damas y Caballeros, es para mí una pena tener que anunciarles, que el orden natural de las cosas en este país ¡está de cabeza!. ¿Que cómo llegué a está interesante conclusión?, pues igual que siempre, en una de mis famosas reflexiones “hepáticas” o “intestinales”. Son “hepáticas” o “intestinales”, porque generalmente surgen durante el proceso en el que hago un coraje o cuando hago del cuerpo. Para su tranquilidad, en esta ocasión se trató del primer caso, es decir, mientras hacía uno de mis consabidos corajes al volante.

Resulta que el otro día mientras conducía mi hermoso y famoso Corcel Negro al tiempo que ejercía mi profesión de tiempo completo, ya saben, la de “observador de la vida social”, me percate (como diría cualquier agente de transito), de la enorme cantidad de camionetas de lujo que hay circulando por nuestra querida Ciudad de la Esperanza. Basta pasar una mañana cualquiera frente a una escuela primaria o secundaria privada, para ver algo parecido a una “Expo Camioneta”. Formaditas una detrás de otra (en segunda y tercera fila), podemos ver un desfile de camionetas de todas las marcas y colores, haciendo la delicia de todos aquellos que llevamos prisa y nos vemos retrasados por la bonita educación cívica y vial de los propietarios.

En estos tiempos, parece que es vital para cualquier damita el llegar a tener una de estas camionetas tipo SUV’s. El no tener una camioneta, el tener que ir a dejar a los hijos en cualquier otro vehículo que no sea uno de estos armatostes, las coloca prácticamente en una posición de parias frente a las demás doñas al volante.

Usted amigo mío, si es casado, seguramente ha sido presionado hasta el cansancio por su señora, para que cuanto antes le compre su flamante camionetota. Por eso gentiles amigos lectores, estoy acariciando la idea de volver a instaurar cuanto antes, esa bonita costumbre y tradición, conocida como: “la dote”.

¡Sí señores!, los convoco a no volver a firmar nada que se parezca a una Acta de Matrimonio, a menos que la dama en cuestión, venga ya provista con una buena “dote”, consistente en una Camioneta tipo SUV, con placas, tenencia y seguro pagados. Será responsabilidad de papá suegro, el que su hija salga o no de blanco de su cantón. Ya bastante vamos a gastar los hombres en pagar los servicios y la gasolina del “mueble”, así que por lo menos, el padre de la hermosa contrayente, tendrá que ponerse con la camioneta de su gorda y quedada hija.

Pero bueno, al principio les decía que luego de mi reflexión hepática, había llegado a la conclusión, de que el orden natural de las cosas estaba de cabeza. Y digo esto, porque cada vez que veo circulando una de estas lujosas camionetas por las calles de nuestra ciudad, me llevo una sorpresa al descubrir que la persona que va frente al volante, es una vil “ñerota”. ¡Digo!, ¿se han fijado que mientras mas lujosas las camionetas, más “pelada” la damita que la maneja?. Hay que verlas bajar todas fodongas en el súper con sus “pants” (muy de marca eso sí), pero con sendas nalgotas que reflejan inmediatamente su falta de actividad física. Todas ellas muy güeras, luciendo un hermoso tinte rubio platinado, tinte que nomás no hace juego con su bonito color de piel “bronceado huehuenche”. Neta, ¡no puede ser!. Yo hago un atento llamado a todas las concesionarias automotrices, para que antes de vender estas camionetas, ¡hagan un “casting” a los posibles clientes!. Digo, ¡dónde queda la imagen de la marca!.

La gente con cierta educación, preparación y presentación (doctores, abogados, ingenieros, profesores, etc.), ¡se encuentran manejando taxis!. Por otro lado, la gente sin educación, preparación y presentación (comerciantes ambulantes, bodegueros de la central de abastos, políticos corruptos, presuntos delincuentes, etc.), se encuentras manejando las mejores camionetas de lujo. Por eso digo que: EL ORDEN NATURAL DE LA COSAS… ¡ESTA DE CABEZA!. Por su puesto, solo en México, ¡en dónde más sino aquí!.


Otro día con más calmita… nos leemos.

Nota: Si notaron un dejo de racismo en mis comentarios, no es eso, es solo que estoy ardido porque no me alcanza para comprarme mi Escalade SUV Platinum de Cadillac… jeje



miércoles, 11 de agosto de 2010

Frase Cele bral 8


Yo siempre he presumido de tener "memoria fotografía”, solo que últimamente con los años, las fotos se me han comenzado a velar.

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lunes, 9 de agosto de 2010

Mi tripa y sus recuerdos



El otro día mientras caminaba por mi adorado Centro Histórico de la Ciudad de México, de pronto comencé a sentir un huequito en el estomago. Dicho huequito comenzó a crecer hasta convertirse en apetito. El apetito siguió su natural evolución hasta “eclosionar” (valoren esta palabra porque tardé mucho en recordarla) en hambretetita. Luego de un rato, lo que había comenzado en un huequito en el estomago, ahora era una trinche hambre de aquellas (lease: tipo pelón de hospicio).

Bueno, pues ahí me encontraba yo en mi adorado Centro Histórico más hambreado que una trinche pulga en peluca, cuando tomé la sabia e inteligente decisión de alimentar mi escandalosa tripa. Justo en este preciso y epifánico momento en el que se me reveló la solución a mi problema de hambre perruna, fue cuando mi espíritu Montesquieuzco de “observador de la vida social”, comenzó a trabajar en mi subutilizado cerebro.

Queridos amigos míos, ustedes me conocen y me conocen bien (como diría el “Ticher”), yo soy un trinche animal de costumbres, por lo que mi instinto (o sea mi hambretetita), comenzó inmediatamente a buscar donde empezar a general el tan gustado bolo alimenticio. Pero cual sería mi sorpresa (y la de mi ilusionada tripa), que al buscar aquellos lugares a los que yo solía asistir a saciar mi hapeto, simplemente ya se habían esfumado, desaparecieron… o sea, ¡caput!, nomás ya no existen.

Y no es que sea un trinche anciano (cosa que si soy), tampoco se trata de que no me guste que las cosas cambien (cosa que no me gusta), y mucho menos que esté en contra del progreso (sip, adivinaron, estoy en contra del progreso), simplemente lo que me choca, es que me saquen de mi zona de confort culinaria.

Pero en fin, ahí me encontraba yo hambriento en mi querido Centro Histórico apunto de perder la conciencia (cosa extraña en mí ya que suelo ser un inconsciente), buscando desesperado y frenéticamente algún lugar de aquellos a los que yo solía asistir a jamar, pero nada, todos se fueron, simplemente, ya no existen.

Hoy el Centro está lleno de una bola de restaurantes chinos que ofrecen a los comensales, solo cantidad y nada de calidad. Bufetes de 70 pesos aproximadamente, donde las señoras nalgonas y los señores panzones, se dan vuelo comiendo rollitos primavera y costillitas agridulces a más no poder. Desafortunadamente, este tipo de locales se han multiplicado por todo el Centro. Recuerdo que antes, si uno quería comer buena comida china, acudía puntualmente a la Calle de Dolores en el conocido Barrio Chino, donde se encontraban los mejores restaurantes de este tipo. Ahí estaba la querida y adorada primera actriz del cine mexicano Lin May, despachando el socorrido Chop Suey y el Chaw Fan. Ahora, restaurantes como el “Siete Mares”, lucen semiabandonados en el olvido… con la pena.

Se habrán fijado aquellos que acuden frecuentemente al Centro Histórico, que otra invasión de la que hemos sido victimas los amantes de nuestro tradicional Centro, son los “7-Eleven” que ahora se encuentran por todas partes. Y ni que decir de los McDonalds, Burguer King, KFC, ¡ah! y una cadena de pizzas sumamente baratas que no recuerdo exactamente su nombre, pero que es algo así como “La Bella Italia”. Todos estos sitios han ido haciendo desaparecer a mis restaurantes de toda la vida.

Por eso, mi tripa y yo, ¡protestamos enérgicamente!. Queremos encontrar de nuevo en el Centro, a mis queridísimos tacos de “Doña Beatriz” en la calle de Uruguay. Aquellos deliciosos tacos de carnitas en tortillas hechas a mano, acompañados de una buena porción de guacamole. Quiero que resurja de la cenizas cual Ave Fénix, la entrañable “Súper Leche”, lugar a donde acudí todavía dos días antes de que el terremoto del 85 nos la arrebatara. Han de saber que en la “Súper Leche”, las meseras de toda la vida conocían muy bien a mi sacrosanta, ya que desde que ella era un crió, todos los días acudía a comer ahí (mi madre vivía en la Lagunilla). Un capítulo aparte, merece el legendario e histórico Restaurante “Prendes”. En este lugar, fue donde se creó el famoso Filete “Chemita”, donde surgieron a la fama los Gusanos de Maguey gracias a Diego Rivera, y donde más de 150 personajes quedaron plasmados en su famoso mural. Seguro que ya le dedicaré un post a todo lo que hay que contar de este histórico sitio lleno de anécdotas. Por cierto, nada que ver con el restaurante “Prendes” que ahora está en Polanco (quedan advertidos).


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Y para que no corran la misma suerte que los tres sitios antes mencionados, habrá que cuidar lugares como:

- La churrería “El Moro”. Lugar que por cierto hace unos días sufrió un incendio, pero afortunadamente ya está funcionando como siempre;
- Los sensacionales “Caldos Zenón”. Creo aun queda uno en el numero 87 de la calle de San Juan de Letrán, ahora eje Central;
- El restaurante taurino “El Taquito”. Lugar al cual suele asistir frecuentemente otro amante de los toros y del Centro Histórico como yo, me refiero a Jacobo Zabludovsky;
- El “Danubio”. Uno de los restaurantes preferidos de este su humilde pero tragón servidor. Se especializa en pescados y mariscos;
- El tradicional “Café Tacaba”. Todo es exquisito, no sabría que recomendarles;
- La famosa “Hostería de Santo Domingo”. Este es uno de mis lugares preferidos en el Centro Histórico para comer mi segundo platillo preferido después de la paella, me refiero a los tradicionales Chiles en Nogada;
- El bar “La Opera”… este por mí sí se puede ir a la chingada jeje. La verdad la calidad ha bajado tanto que merece extinguirse cual dinosaurio en fase terminal.

En fin, ojalá el Centro Histórico siga conservando tantos y tantos lugares que son parte de su historia, de su tradición, y de mi dieta diaria. No dejen de visitar estos lugares de vez en cuando, recuerden que no todo en la vida es una trinche hamburguesa, una pizza o un Lonchibon del “7-Eleven”.


Otro día con más calmita… nos leemos.

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