martes, 27 de abril de 2010

Lunaticos


Que nadie se llame sorprendido. Es de todos bien conocido, que las personas más agradables que existen en el universo (al menos en este), están todas en la Luna. A estas personas se les conoce como lunáticos. A veces, cuando nos referimos a un lunático, lo hacemos pensando en una persona un tanto cuanto desquiciada, demente, loca pues. Pero la realidad es otra, lunático, no es otra cosa más que el gentilicio de aquellos que viven y chacotean en esa inmensa y nocturna bola plateada que hace las veces de satélite natural del planeta Tierra. Por cierto, siendo honestos, estos seres que habitan la Luna, efectivamente en la mayoría de los casos son desquiciados y locos, pero también es cierto, que son irremediablemente felices.

Los científicos constantemente buscan vida inteligente fuera de nuestro planeta, para ello, voltean a los planetas más lejanos e incluso a estrellas en galaxias ajenas a la nuestra, siempre, sin ningún éxito. Si estos científicos fueran toros de lidia, diría yo que son “burriciegos”… cortos de vista. Si tan solo estos seres iluminados pusieran más atención en ese espejo de soledad conocido como Luna, seguro que tendrían más éxito en su incansable búsqueda de vida.

Los lunáticos ciertamente son timiditos, en ocasiones rejegos a hacer nuevas amistades, sobretodo tratándose de aquellos que los acusan injustamente de no existir. Así que como no les gusta ser voyeuristicamente observados a través de telescopios, estos escurridizos seres, acostumbran esconderse en la cara oculta de la Luna, donde realizan felices sus actividades sin ningún recato. A veces, cuando por algún motivo tienen que dejar la cara oculta de la Luna, se cubren con una cantidad generosa de polvo de estrellas, hasta quedar completamente cubiertos de un hermoso color estrellado. Luego, para matar los brillos, se dan retoques con polvo lunar, lo que los hace pasar inadvertidos frente a los potentes telescopios terrícolas. De esta forma, los lunáticos salen en pareja (en la Luna, un lunático cuenta como una pareja), se sientan junto a un cráter, y entonces se ponen a hacer lo que mejor saben… poesía.

Yo he sabido de lunáticos, que luego de elevar su mirada al cielo, han escrito cosas tan maravillosas como: “La Tierra se puede tomar a cucharadas o en cápsulas cada dos horas…”, o “Pon una hoja tierna de la Tierra debajo de tu almohada y miraras lo que quieras ver…”. Sí, ya sé lo que están pensando, que el maravilloso sonido de las marimbas chiapanecas seguramente se escucha hasta la Luna, porque esta sería la única forma de explicar, tan agradable coincidencia. Pero que no les sorprenda este extraño fenómeno acustico, ¿acaso ustedes alguna vez no han escuchado lo que la Luna les susurra en el oído, lo que les dicta para ser leído a personas urgidas de Luna?, pues igual pasa allá. Los lunáticos solo respiran hondo, dirigen su mirada a su cuatro veces más grande bola azul una noche cualquiera de Tierra llena, y así, de esta manera, llega hasta ellos el sonido de Nandayapa, el cual irremediablemente los inspira a escribir estas maravillosas cosas.

Todos los días, los lunáticos viven felices agazapados en la cara oculta de la luna, o brincando por toda ella en días de Luna nueva. A veces entre ellos, algún lunático enferma de cordura, entonces, los demás al verlo triste y preocupado, inexplicablemente comienzan a llamarlo terrícola. Para los lunáticos, no existe peor ofensa que ser llamados terrícolas.

Por eso, hoy día, me propongo dejar de ser un poco menos terrícola, para ser más lunático. Quizás algún día, con el tiempo, cubierto de polvo de estrellas con retoques de polvo de lunar, comience a dejar de ser menos cuerdo… para ser más feliz.


Otro día con más calmita y menos cordura… nos leemos.

sábado, 17 de abril de 2010

La Revancha de las minorias


Antes en las escuelas, todos los niños le cargaban calor al gordito del grupo. Hoy, los gorditos le cargan calor al flaco… ¡viva la obesidad infantil en nuestro país!.

Desde que yo iba a recoger a mi hija a la primaria, ya notaba algo extraño en los niños cuando desfilaban frente a mí a la salida. De cada tres niños, había uno ligeramente “marris”. Seguro que ustedes ya los han visto. Son esos niños que salen con el suéter en la mano, sudando como gordas borrachas, con lo pelos parados (característica y corte oficial de niño gordo), con los pantalones a media cadera, y con los cachetes bien desarrollados, tanto, que hacen que sus ojos se comiencen a cerrar, lo cual los hace parecer de origen oriental.

Estos niños y niñas de ojos rasgados, no tienen la culpa en lo absoluto de su sobrepeso. La razón por la cual estos pequeños lechones han desarrollado tetillas y un esférico vientre, se explica perfectamente al ver a las mamás.

Cuando pasaban frente a mí estos amiguitos del sope y el pambazo, yo me entretenía tratando de adivinar, ¿cuál de las mamás ahí presentes era la propietaria de estos jamoncillos? En la mayoría de los casos acertaba. De pronto, entre la manada de progenitoras amorfas, aparecía una dama chicharrón en mano, que era la feliz poseedora de uno de estos flamantes y regordetes críos. A veces esta torneadita señora, venía acompañada de otro de sus hijos o hijas, con las mismas características esféricas del hermanito en cuestión. Luego de saludar con todo el amor propio de una madre a su regordete vástago, la dama hacía a un lado el chicharrón que comía, y en una actitud generosa y humanitaria, procedía a comprarles una buena dotación de golosinas a sus hambreados hijos. Ya saben, que las papitas o charritos con salsa valentina, que el barquillo con helado, que la paleta, que los Cazares enriquecidos con Chamoy, que los cacahuates japoneses, y claro, un buen chesco pa’ desenchilarse y rehidratarse. Y si se daba la bonita casualidad que tocaba día de tianguis en los alrededores, seguro que terminaban en el puesto de carnitas, mixotes, quesadillas, tlacoyos, esquimos, etc.

De pronto al estar entre las mamás, escuchaba comentarios como: - mira, pobre niña, ha de estar malita -, o – ese niño ha de estar enfermo de la tiroides -, ¿tiroides?… ¡madres qué!. Como les digo, solo hay que ver a la mamá para explicarse la clase de alimentación que acostumbran en esa familia. Ese tipo de señoras nalgonas, están condenando a sus pobres hijos a vivir gordos el resto de sus vidas, y digo gordos en el mejor de los casos, porque pude terminar este problema, en una horrible enfermedad conocida como diabetes.



No hay nada más cruel que poner a dieta a un niño. Por eso, debe de ser responsabilidad de los padres (padre y madre), el de enseñar a comer sanamente a sus hijos, dándoles, claro está, de vez en cuando, algún cariñito gastronómico, de esos que tanto nos chiflan a los adultos. Pero esto no debe de ser la alimentación de todos los días, solo de vez en vez y en pequeñas porciones. Ya saben, más vale pequeñas porciones que pequeñas porcinas.

Así que hago un llamado a todas las señoras amantes de todo aquello que chilla en aceite, para que corrijan sus hábitos alimenticios, y de esta manera, no condenen a sus hijos a sufrir por culpa un sobrepeso, el resto de sus días. Yo en lo personal, siempre estoy tratando de predicar con el ejemplo frente a mi hija, sin que esto quiera decir, que de vez en cuando no nos lancemos en una bonita aventura gastronómica, rica en calorías y carbohidratos.

Ser el primer lugar en Obesidad Infantil, no es algo que nos debe dar gusto, por el contrario, deberíamos de sentirnos avergonzados de lo que le estamos haciendo a nuestros chavitos. Pero bueno, como no quiero parecer tía regañona, ya los dejo en paz, además, de tanto hablar de comida, ya me dio hambre, así que me voy a ir a reventar dos platos de pozole y unas chalupitas de pollo a su salud… provechito.


Otro día con más calmita… nos leemos.

domingo, 11 de abril de 2010

El Gutiérrez Vivó de Tlachichico


Cuando uno se encuentra atrapado en el bonito tráfico de la tarde/noche escuchando la radio, no tiene uno otra opción, que la de comenzar a jugarle al “observador de la vida social” como Montesquieu. Yo que soy la mismísima reencarnación del Barón de Montesquieu, aquel ilustre cronista y pensador del periodo conocido como la Ilustración, pues no pude quedarme atrás y comencé a hacer en silencio, algunas “observaciones” de lo que se decía durante el noticiero que atentamente venía escuchando.

Resulta que la compañía gachupina Telefónica Movistar, decidió que no suspenderá el servicio a los usuarios que no se hayan dado de alta en el RENAUT. Pues na’a, ¡qué estos tíos son unos tipazos porque defienden los intereses de sus clientes!. Bueno, eso dicen ellos y no tenemos porque no creerles. Sin embargo, no faltará algún cochino de mente, que conciba la maquiavélica idea de que lo que realmente le interesa a esta compañía, son los ingresos millonarios que se embolsa todos los días por el tráfico de llamadas, tráfico que no debe de suspenderse o de lo contrario, dejará de entrar el bonito billete azteca a sus arcas. Pero no cabe la menor duda, que esta compañita tiene muchos huevos (suficientes para una buena tortilla española), así que nomás dijo, que la bonita ley mexicana se la iba a pasar olímpicamente por la Puerta de Alcalá. Se imaginan que una empresa mexicana hiciera lo mismo en España… seguro que no iba a correr con la misma suerte, no se la iba a acabar.

Resulta que una buena parte de los millones de pelados que faltan por darse de alta en el RENAUT, alegan que no lo han hecho porque no quieren que se vaya a hacer mal uso de sus datos. ¡Qué esperanzas! como diría mi Inmortal, eso no pasa en este país. Pero déjenme decirles a estos “malpensados”, que el Gobierno ya tiene todos nuestros datos. Díganme quién no tiene una Credencial del IFE, sin ella no se puede realizar prácticamente ningún tramite, ni siquiera cobrar un trinche cheque. Pues bien, por si no lo recuerdan, en esa credencial dejamos toditos nuestros datos, incluyendo firma, foto y huella dactilar, así que darle nuestro CURP al RENAUT… ya es peccata minuta.

Luego de esta bonita nota de la compañía Telefónica y su decisión casi heroica de defender al más puro estilo Fray Bartolomé de las Casas a sus inocentes clientes mexicas, el noticiero mandó a comerciales.

El famoso Centro Comercial Perisur, anuncia e invita a toda la raza, a que vaya y participe en la búsqueda de los huevos del Conejito de Pascua. ¡Mira tú!, ahora resulta que tenemos que ir a ese trinche Mall, solo por los “huevotes” del Conejito ese. A mí francamente me da mucha pena (tirando a tristeza), que cada vez más, estamos abandonando nuestras bonitas tradiciones, y en su lugar, adoptamos otras que no nos van, neta... no nos van. Yo no recuerdo que últimamente Perisur me haya invitado a conocer su Monumental Ofrenda de Muertos o a su tradicional “Quema de los Judas” el Sábado de Gloria, para ellos, eso es de pelados, en cambio, el Halloween o el Easter Bunny, esos sí son lo suficientemente “chics”, para formar parte de los eventos que se realizan en Perikiur. Y como pa' huevos los mios, pues ahí se ven con sus trinches huevos de pascua, conmigo no cuenten.

Luego de escuchar algunos otros comerciales, rascarme discretamente mis partes pudendas, coquetear con una damita que me pidió un cigarro de coche a coche y de darle unas monedas a un payasito nalgón con mascara del “Innombrable” Carlos Salinas de Gortari, procedí a seguir escuchando el noticiero.

Resulta que todos los mexicanos, ya podemos pasar a la PGR por nuestro gafete de Peritos en Criminalística, y a la UNAM por nuestro titulo de Psicólogos, y al Tribunal Superior de Justicia, por nuestro nombramiento de Juez Penal. Y digo esto, porque no hay un mexicano, que no tenga ya resuelto el caso de la niña Paulette. A los mexicanos ¡qué nos duran! los investigadores de CSI o el mismísimo Columbo, aquel investigador de los setentas que usaba una gabardina y que resolvía cualquier caso por más enredado que estuviera. Y es que no he platicado con nadie, que no tenga ya perfectamente resuelto el caso. Para la inmensa mayoría, la señora madre de la niña, es sin duda alguna la asesina. Claro, a falta de Mayordomo, no queda de otra. Y es que es cierto que nadie puede negar que la señora tiene todo el tipo de estar bien “lucas”, pero de eso a afirmar que ella es la culpable, la neta me parece muy precipitado. Lo que si no podemos negar, es que nuestras autoridades investigadoras son lo suficientemente estúpidas, como para cambiarles el nombre a “pendejas”. Porque, ¡cómo es posible que no hayan visto a la niña si es que estuvo ahí desde un principio!, o ¡cómo es posible que alguien pudo entrar a dejar (sembrar) el cuerpo de la niña a su recamara días después!... de cualquier modo, eso habla de que nuestras autoridades son harto güeyes. Ahora dicen que agentes del FBI están colaborando en las investigaciones, yo me pregunto, ¿qué piensan encontrar los del FBI en la zona del crimen que ya está bien contaminada?, acaso: restos de la torta de tamal que desayuno Orcasitas el fotógrafo de la procu en la recamara de la niña; quizás un “latex” usado por la pareja de amigos de la familia que durmieron en la cama de Paulette; o las huellas de la bicicleta del señor de los tacos de canasta que alimentó a los policías de guardia en el departamento de los Gebara. La verdad es de risa loca, solo han hecho el ridículo nuestras torpes autoridades, y eso que los ojos de todos los medios y por ende de la sociedad, están sobre ellos. Imagínense cuando resuelven casos que no tienen todos los reflectores como los tiene el caso Paulette, ¡qué de pentontadas harán sin que nadie se entere!. En fin, solo espero que cuando nos expliquen realmente que fue lo que pasó, no sea solo para darle gusto a la mayoría de los mexicanos amantes de los juicios sumarios, sino que en verdad sea basado en testimonios, pruebas y estudios “científicos”, le guste a quien le guste el resultado final. Aunque a mí no sé porque me late, que esto no va a pasar.

Me imagino que la Procuraduría Mexiquense, está esperando que pase lo que siempre pasa en estos casos, me refiero a que aparezca otro caso “espectacular”, que atraiga la atención de todos y haga que nos olvidemos de este caso. Recuerden que nuestra memoria es muy corta: ¿se acuerdan del caso Cabañas? ¿dónde está el famoso JJ?, ¿se acuerdan del caso de los niños quemados de la Guardería ABC? ¿dónde están los verdaderos culpables?, ¿se acuerdan del caso de los jóvenes del News Divine?... ¿verdad que todo eso ya quedó en el olvido?. Incluso casos menos recientes que nunca se esclarecieron: "Muertas de Juárez" o "Caso Stanley", tan solo por nombrar un par de ellos.

En fin, como ya les dije, solo espero que se encuentre realmente la verdad y no se actúe solo para darle gusto a la sociedad, sociedad que ya juzgó y condenó a la madre de Paulette. Y que conste que no digo que no haya sido ella, pero conozco bien como actúan nuestras autoridades, y para ellas cuando se trata de probar algo, es más fácil sembrar una osamenta, que buscar pruebas condenatorias irrefutables… he dicho.

Y ya basta de hacerle al Gutiérrez Vivó de Tlachichilco, esto está resultando más aburrido que el tráfico de la tarde/noche. Así que mejor otro día comadreamos de la misteriosa muerte de la esposa del Productor de la serie americana “Survivor”, me refiero a Mr. Brucer Beresford- Redman, el cual pinta ahora para ser… ¡el nuevo asesino de moda!. Por hoy, ahí la dejamos. ¡Ah!, y no dejen de opinar del caso Paulette, por lo menos es más entretenido que hablar de “Corazón Salvaje” o del clásico “Chivas vs. América”.


Otro día con más calmita… nos leemos.

Uno de mis alucinogenos preferidos


Estoy convencido que la actividad en la que el hombre más se ha acercado a la perfección, es la música. Escuchar una Orquesta Sinfónica, es una prueba prácticamente irrefutable de lo que les digo. Ahí convergen el trabajo y el talento de personas que buscan constantemente la perfección.

En una Orquesta Sinfónica, está inmerso el ancestral oficio de la Laudería, donde maestros expertos elaboran los instrumentos musicales. Tan solo hay que ver con que precisión un maestro luthier (lutier o laudero) elabora un violín, usando toda la técnica y el conocimiento que durante años ha ido acumulando, para dar como resultado, un instrumento exquisito y único.

El talento de cada uno de los maestros músicos que conforman la orquesta también es sumamente importante, y muestra el trabajo permanente de largas horas de estudio y practica. Resulta muy interesante ver la precisión con la que el "Concertino" afina la orquesta segundos antes de comenzar a tocar, ayudado siempre por el Oboe que toca un “La”, el cual se usa como referencia para el resto de la orquesta.

El trabajo del Director de Orquesta es vital al interpretar cada obra. Él, todo el tiempo busca interpretar la “intención” de cada autor, pero dando siempre su sello personal a cada obra. El Director trabaja con la orquesta, mucho tiempo antes de salir “tan solo” a mover los brazos frente a ella. Para poder entender el trabajo real de un Director, resulta muy interesante acudir a los ensayos de la orquesta. Un buen Director de Orquesta, tiene que ser un músico realmente completo y preparado.

Finalmente está el genio del Autor de la obra que se va a interpretar. Aquí no tengo que agregar mucho, tan solo con decir nombres como: Bach, Mozart, Beethoven, Wagner o Tchaikovsky, saben muy bien a lo que me refiero. Basta decir que existen obras de Mozart, en las que agregar o quitar tan solo una nota, terminarían por estropear la precisión con la que fueron escritas.

Por último, hay un elemento muy importante que puede influir favorablemente, o por el contrario, demeritar el resultado de todo lo anterior, me refiero por su puesto al recinto donde se presente la Orquesta Sinfónica.
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Pues nada, resulta que el pasado sábado 10 de abril, tuve la suerte, la fortuna, de asistir a la reapertura de la Sala de Conciertos más importante de América Latina, me refiero por su puesto, a la Sala Nezahualcoyotl. En el año de 1976, un 30 de diciembre a las 8:30 de la noche, esta sala abrió por primera vez sus puertas al público, para ser desde entonces, la sede oficial de la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México, la OFUNAM. Gracias al trabajo del Arquitecto Artemio Ortiz, desde un principio este sitio se convirtió en el recinto cultural más importante de México. Por el han desfilado grandes orquestas y solistas. Ahora, luego de una cirugía mayor, esta sala fue reabierta con un concierto verdaderamente impresionante.

La OFUNAM dirigida por el maestro Alun Francis, tuvo la fortuna de contar para esta noche de reapertura, con la presencia del que a mi juicio, es uno de los mejores cantantes de ópera que haya dado nuestro país, me refiero al tenor Ramón Vargas. El programa que se seleccionó para este importante evento, se dividía en dos partes: arias de opera y obras de artistas mexicanos. Además, por tratarse de una noche especial, se comisionó al maestro compositor Horacio Uribe, para que realizara una obra ex profeso para tal ocasión.

Primero, la orquesta interpretó (obviamente), “La Consagración de la Casa” de Beethoven. En seguida, apareció en escena el gran Ramón Vargas que cantó el “Angelo casto o bel” de El Duque de Alba de Donizetti, una de las óperas menos cantadas del Bel Canto. En seguida, la OFUNAM interpretó el “Intermezzo” de Manon Lescaut de Puccini. Apareció de nuevo Ramón Vargas, para cantar “E la solita storia del pastore” de La Artesiana de Cilea. Para terminar con la primera parte del concierto, la OFUNAM interpretó, primero sola, la “Obertura” de Luisa Miller de Verdi, para luego unírsele a ella Ramón Vargas y cantar magistralmente, el aria “Oh! Fede negar potessi… Quando le sere al placido” de la misma ópera. La interpretación de Ramón Vargas de esta aria, estuvo sencillamente soberbia, desgraciadamente y como en los Toros, en la sala había mucho “villamelón” que no apreció tan impecable interpretación.

Para la segunda parte del programa, la OFUNAM abrió con el “Intermezzo” de Atzimba de Castro. En seguida, Ramón Vargas cantó “Ah la paterna mano” de Macbeth de Verdi, una aria sumamente emotiva y cantada con una técnica impecable. Luego vino un momento muy especial, con el estreno de la obra “Canto a Nezahualcoyotl” del maestro Uribe, obra que como les decía, fue comisionada por la Dirección General de Música de la UNAM para la reapertura de la Sala Nezahualcoyotl. El resultado fue todo un éxito, tanto, que el compositor que se encontraba en el publico, dio una carrera y tremendo salto al escenario, para felicitar al Director y a la orquesta, y para ser ovacionado por el público ahí presente. De nuevo apareció el maestro Vargas para cantar el conocido tema “Core ‘ngrato” de Cardillo, cosa que le valió una tremenda ovación. Luego, la OFUNAM nos deleitó con el famoso “Danzon No. 2” de Marquez, donde ¡hasta los niños ahí presentes!, disfrutaron a más no poder de esos compases. Para terminar con el programa oficial, Ramón Vargas regresó a escena para cantar una tarantella natapolitana, la famosa “Danza” de Rossini. Aquí demostró un gran control de la respiración, pese a la dificultad que implica cantar a una altura como la de la Ciudad de México.

Luego de salir en un par de ocasiones a recibir los aplausos tanto el Director como el tenor, la OFUNAM nos regaló ya fuera de programa, el conocidísimo “Huapango” de José Pablo Moncayo, cosa que hizo brincar al respetable de sus asientos. Y para cerrar con broche de oro esa inolvidable noche, de pronto apareció en escena, una persona cargando un “bandoneón” en los brazos, lo que a mí me hizo suponer que íbamos a escuchar un tango cantado por Ramón Vargas. Sin embargo, al escuchar los primeros acordes, inmediatamente identifique que se trataba del famoso tema “Júrame” de Maria Grever. Déjenme decirles que lo que escuché fue genial, la canción “Júrame” pero a ritmo de tango, impecablemente cantada por Vargas. Obvio, la Sala Nezahualcoyotl estalló en aplausos.

Todo el respetable y principalmente yo, salimos de ahí emocionados por lo que habíamos escuchado. Por ello digo que: "la música es uno de mis alucinógenos preferidos"… y gracias a ella, logré tocar el cielo esa noche.

Ya en el lobby de la sala, tuve la suerte de poder estrechar la mano del Rector de la Universidad, el Dr. José Narro Robles. Estaba tan emocionado, que estuve a punto de cometer la peladez de organizar una “Goya” ahí mismo, sin embargo, recapacité y no lo hice. Otra gatadita que estuve a punto de hacer, fue la de lanzarle un olímpico escupitajo al Senador Labastida Ochoa que también andaba por ahí, pero igual, recapacite y no lo hice.

Salí de ahí con ganas de cenar algo rico para redondear la noche, el problema fue que no podía decidir a donde ir. Quizás un lugar italiano para estar acorde con la “tarantella” que acababa de escuchar, o quizás algo mexicano para homenajear a los autores nacionales que también había escuchado. Total, mi instinto me llevó a un lugar neutral a donde cené maravillosamente, al tiempo que digería junto con la cena, lo que había vivido en esa noche inolvidable, la noche de la Reapertura de la Sala Nezahualcoyotl.


Otro día con más calmita… nos leemos.

Nota: Les advertí que esto iba a estar aburrido.

lunes, 5 de abril de 2010

Mexico en mis Sentidos... y en mi higado

Es domingo y son las 12:30 del recién estrenado horario de verano. Me encuentro en el cuarto de lavado sentado en una cómoda mecedora, esperando mientras remojo unos calzones y unas calcetas que están bien percudidotas. Mientras espero, me dispongo a matar el tiempo como mejor lo hago, o sea, con la trinche computadora. Antes de ponerme a escribir, como siempre, lo primero que se me ocurra, me gustaría hacer un paréntesis para comentarles una intimidad que puede resultarles muy útil. Resulta que como a mí me choca esto de la lavada, procuro hacerlo lo menos posible, y para ello, con el paso del tiempo, he logrado tener una colección bastante respetable de calzones y calcetines. El resultado de ser el feliz propietario de esta basta colección, es que solo tengo que lavar estas bonitas y sexys prendas, tan solo ¡una vez al mes!. Así es, mi colección de calzones (estilo trusa de Adame marca “Trueno”), ya asciende a más de 40 piezas, por lo que puede pasar más de un mes sin que yo tenga necesidad de lavarlos. Y en casos de emergencia, cuando el stock de trusas baje y llegue a niveles críticos, siempre existe la bonita posibilidad de darles la vuelta y reciclarlos (esto es conciencia ecológica y no pedazos).
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.Bueno, luego de este bonito breviario cultural e informativo cortesía de su amigo Said, procedo a platicarles acerca de mi reciente visita a una exposición diseñada para ese bonito target conocido como “il popolo”… la perrada pues.

Hace unos días caminaba yo por el Centro de la Ciudad, cuando al llegar a la plancha del Zócalo, y para variar, me topé con una horrible y estorbosa estructura monumental. Me informé, y me dijeron que se trataba del “Museo Monumental Itinerante”. Definitivamente es una pena que una de las plazas más hermosas del mundo esté cubierta por ese estorbo, francamente…¡qué horror!.
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Ya desde hace muchos años es practicamente imposible encontrar nuestra Plaza de la Constitución limpia y sin ningún estorbo. Antes estaba llena de platones y manifestaciones, ahora, sino es un museo, son las estructuras de un concierto, de la feria del libro, de la pista de hielo, o de lo que se le ocurra a nuestro creativo y flamante Jefe de Gobierno, el famoso Carnal Marcelo Ebrard. Y no es que yo esté en contra de que se le lleve diversión o cultura al pueblo, eso lo aplaudo, es más, es digno de encomio. Con lo que no estoy, ni estaré de acuerdo, es que se use este sitio para tales fines. Creo que existen otros lugares donde bien se podrían ubicar estos eventos “culturales” sin tener necesariamente que ensuciar el maravilloso paisaje de nuestro querido Zócalo capitalino, un ejemplo podría ser la Plaza de la República, justo junto al Monumento a la Revolución.

Sin embargo y para ser justos, déjenme decirles que esto no solo pasa en nuestro bonito México. Les cuento. Yo siempre soñé con conocer Vienna, la ciudad de la música. Pues bien, el día que finalmente tuve la suerte de conocerla, me encontré con la “bonita” sorpresa de que uno de los edificios más hermosos de esa ciudad y que yo moría por retratar, el Palacio Hofburg, estaba cubierto por una gran carpa que albergaba… ¡no sé que madre! Como verán, viajé hasta el otro lado del mundo solo para retratar una inmensa lona blanca que al Peje de Gobierno Austriaco se le ocurrió levantar para su bonito evento. Y lo mismo me ocurrió en varios sitios. Recuerdo la Plaza frente al Rathaus (Ayuntamiento) de Vienna, donde había ¡un trinche Circo!; o la Gran Place, también frente al Ayuntamiento de Bruselas, con una exposición de flores muy bonita, pero nunca más que los edificios que tapaba; o La Plaza Mayor de Madrid, con su feria nacional del timbre postal... y eso tan solo por nombrar algunos. Así que entiendo bien la frustración que pueden llegar a sentir los turistas que vienen de muy lejos a conocer nuestra hermosa Plaza de la Constitución, para finalmente toparse con este horrible muro que no deja admirar de frente, por ejemplo,  nuestra hermosa Catedral de México recientemente remozada.

Pero bueno, ya que estaba por ahí decidí entrar a ver la exposición que albergaba este Museo Monumental Itinerante. Se trata de una exposición de fotografías y video del artista Willy Sousa, y que lleva por titulo “México en tus Sentidos”. Ahora, a continuación, voy a dar mi humilde opinión de la exposición. Yo sé que mi trinche opinión no le importa a nadie, y sé que probablemente no estarán de acuerdo, pero si ya leyeron hasta acá, pues síganle… ¡ya qué!.

El interior del Museo y la Museografía, son excelentes. Siempre he odiado al estorboso peladaje que solo va a los museos a leer letreritos y no a ver las obras expuestas, en este caso y para mi sorpresa, ¡no hay letreritos junto a las fotos!. Las fotos son en formato grande y la mayoría en color, cosa que no me late, pero reconozco que siempre apantallan más a los neófitos que las de blanco y negro. Las fotografías, contrario a lo que afirma Willy Sousa, para mí están muy “posadas”. Yo siempre prefiero una foto más “cándida” en lugar de las muy planeadas. Un ejemplo de esto podrían ser las maravillosas fotografías que estuvieron hace unos meses en el Museo Franz Mayer, hablo de la exposición “World Press Photo”. Sin embargo, reconozco que el efecto que causan estas imágenes en las personas que visitan la exposición cumple perfectamente con su objetivo, que es el de resaltar el nacionalismo y el orgullo por nuestro país. Fotos, que más que obras de arte, son un instrumento útil para apoyar el turismo hacia esos maravillosos sitios con los que cuenta México. De hecho, Sousa ha trabajado muchos años con los Gobiernos de los Estados, realizando fotografías y videos que muestran lo mejor de cada lugar. Detrás de este trabajo, se ve evidentemente una gran producción (lease billete), sin el cual, muchas de estas imágenes no hubieran sido posibles.

Lo mejor de la exposición sin lugar a dudas, se encuentra al final de la misma, y es un extraordinario video del cual surgieron todas esas fotos. El video está impecablemente editado y fotografiado por este cineasta. La música que lo acompaña, es el marco perfecto para todas estas imágenes llenas de color, sabor, olor, y demás sentidos plasmados en imágenes en movimiento. La música es obra de la Sinfónica Nacional y fue grabada en el conocido sistema Dolby, por lo que el resultado es sobrecogedor… ¡impactante!.

Yo, repito, aunque el director lo niegue, vi en todas las escenas, una “leve” dirección en cada uno de los detalles. Es decir, cada uno de los elementos que conforman las tomas (la iluminación, los desplazamientos de cámara, etc), están minuciosamente bien cuidados, y aclaro, esto no le resta valor, por el contrario, muestra la capacidad que tiene Willy Sousa para realizar estos videos, videos más que artisticos, comerciales.

Luego de aproximadamente una hora, salí de ahí muy contento y satisfecho de lo que había visto. ¡Ah! pero como siempre y para no perder la costumbre, no podía irme de ahí sin antes hacer mi ya tradicional berrinche y coraje oficial. Resulta que a la salida, ya casi en la puerta, están escritos sobre la pared (de lado izquierdo), los datos de la exposición y de Willy Sousa, me refiero a las direcciones de correo electrónico y paginas webs correspondientes. Bueno, pues como mi intención era la de dejarle un comentario positivo a los organizadores de la exposición y al “artista”, decidí tomarle una foto a estos datos, ya que no llevaba con que apuntarlos. Así que saqué mi trinche celular de dos pesos y lo apunté justo a donde decía www… etc., y en eso estaba, cuando ¡tómala barbón!, me cayeron una bola de pelados enfundados en sus trajes “Makazaga” de dos pesos, tratando de impedir que tomara con mi celular… ¡la lista de los sitios de internet!.

Ya se imaginaran el bonito pancho que organicé en ese momento. ¿Cómo hacerles entender a estos “homo erectus peladus”, que sí había visto el letrero que prohibía tomar fotos dentro del museo?, cosa que, como ya saben, a mí me parece una reverenda jalada y estupidez, pero que sin embargo, siempre respeto. Pero en este caso, lo único que yo quería retratar, no era más que el letrero con los datos de la exposición. Francamente, con esta respuesta agresiva, no creo que quisieran proteger intelectualmente al “maistro” pintor autor de un trinche letrero con direcciones de internet, más bien, yo creo que se trató de un simple caso agudo de escasez de criterio en sus cabecitas rapaditas a la brosh de estos infames seres vertebrados de Seguridad. Y aunque ustedes no lo crean amigos lectores, nomás no los convencí que el letrero no era lo mismo que una de las “obras de artes” ahí expuestas, así que como dicen los clásicos: ¡me la pelé!. Ahora resulta, que yo pude tomarle una foto a La Gioconda en el Louvre de Paris, a Las Meninas en el Prado de Madrid, y a La Ronda Nocturna en el Rijksmuseum de Ámsterdam, pero lo que es al letrero con sitios de internet en el Museo Monumental Itinerante de Chilangolandia… ¡pus nomás no!.
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. Este es el famoso letrero que originó mi berrinchote.

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De cualquier manera, sí les recomiendo ampliamente que vayan al museo y disfruten del maravilloso video que ahí se presenta. En verdad que vale la pena, y les garantizo que seguramente saldrán de ahí sintiéndose profundamente orgullosos de nuestro querido México, el tristemente celebre país de los descabezados y las narco ejecuciones. Háganlo pronto, porque AFORTUNADAMENTE ya lo van a quitar en unos días más… a ver ahora que se le ocurre poner ahí a nuestro ilustre y culto Carnal Marcelo.


Otro día con más calmita… nos leemos.

jueves, 1 de abril de 2010

Visita de Las Siete Casas


Llegó el Jueves Santo, y con ello, la famosa Visita de la Siete Casas. De niño, esto me parecía una verdadera monserga. Tener que acompañar durante toda la tarde a mi Sacrosanta y a sus beatas primas y hermana, era un verdadero Via Crusis para un crío como yo, que lo que más quería en ese momento, era estar frente a la televisión viendo lo que el Tío Gamboín le tenía preparado para pasar la tarde. Sin embargo, por aquellos años no era tan fácil negociar con los padres como lo es ahora. En aquellos años, la máxima autoridad emitía un mandato y había que obedecerlo a riesgo de ser enérgicamente castigado de no hacerlo. Así que no tenía de otra, más que levantar mis regordetas y rosadas nalguitas, y salir tras de mi madre, eso sí, con senda jetota, a cumplir con este rito religioso.

Hoy las cosas han cambiado. Ahora voy gustoso a cumplir como buen católico e hijo de Dios que soy. Y no es que con los años me haya vuelto un hombre más espiritual y religioso, no lo creo, más bien, con los años, he aprendido a buscarle el lado positivo a las cosas.

¿Cómo logré esto?... ¡fácil!. La tediosa Visita de las Siete Casas, evolucionó junto con mi fe, a lo que ahora llamo: “La Visita de los Siete Antojitos”. Es muy simple, luego de entrar a la iglesia y tratar de expiar mis pecados, salgo de ella, en busca de un antojito mexicano de mi agrado que le de un verdadero sentido a mi tambaleante fe. Les explico:

Primera Iglesia.- Comenzamos con una entrada ligera, la cual podría ser: unas ricas papitas, o chicharrón en su defecto, con bastante salsa Valentina, limón y sal.

Segunda Iglesia.- Luego de abrir boca en la Primer Iglesia, podemos seguir abriendo la boca, y para ello, nada mejor que un delicioso elote con harta mayonesa y queso, y por su puesto, bastante chile piquín.

Tercera Iglesia.- En este momento, seguramente el moco nos escurre por el bigote por tanto chile, así que es menester, buscar un delicioso hot cake con bastante cajeta o mermelada, para calmar la enchilada que traemos.

Cuarta Iglesia.- Si el moco de burbuja aun esta presente, es momento de comernos un plátano macho frito, con una buena porción de “La Lechera” (leche condensada), y en un descuido, hasta un algodón de azúcar rosa o azul (a escoger).

Quita Iglesia.- Seguro que ya nos empalagó tanto dulce, así que es hora de empezar con algo más serio, ¡y qué mejor!, que un buen pambazo con su lechuga, crema, queso y salsa verde.

Sexta Iglesia.- Luego del pambazo, se recomienda ingerir, una orden de tacos de barbacoa dorados (flautas), con bastante crema, lechuga, queso, “abuacate”, y claro… más salsa.

Séptima Iglesia.- Para este momento y luego de haber cumplido con las Siete Iglesias, ya nos creemos merecedores de buscar el plato principal, y pues obvio, este tiene que ser, un plato grande de rico pozole, y claro, con una espectacular tostada de pata a lado, a manera de guarnición.

¡Octava Iglesia!.- Para mostrar nuestra verdadera devoción, ya de regreso a casa, debemos buscar ¡una octava iglesia!, que nos haga distinguirnos de los católicos comunes y corrientes que se conforman solo con siete. En esta octava iglesia, es obligatorio y no negociable, el refinarnos para terminar con nuestra peregrinación gastronómica, un rico buñuelo con mucha mucha miel de tejocote.


Gentiles amigos Católicos, Apostólicos y Románicos (de la colonia Roma), ¿a poco no soy un ejemplo a seguir?. Les aseguro que si siguen mi ejemplo, la tradicional Visita de las Siete Casas, les resultará una verdadera celebración del espíritu, y por qué no, del estomago.

Y si creen que en mi actuar no existe ningún sacrificio ni penitencia, que es la esencia de la Semana Santa, pues que equivocados están, nomás vieran de ver como me va al otro día, cuando por la mañana, acudo temeroso de Dios… a “hacer del cuerpo”.


Otro día con más calmita… nos leemos.