miércoles, 27 de agosto de 2014

Las hermanas se prestan, los discos NO




Tocar un disco de vinil es un acto que requiere de una responsabilidad extrema, nada que ver con el vulgar y prosaico acto de ponerle play a un reproductor MP3 o un CD player.

Mantener un disco de vinil en buen estado era algo que solo estaba reservado para los melómanos ortodoxos radicales que no permitían que mano extraña tocara sus LPs. Esta rara especie de amantes de la música normalmente eran señalados por ser unos trinches envidiosos, egoístas y hasta ojetes, ya que nunca prestaban sus discos. Una de las cosas que caracterizaba a estas personas era que nada estaba por encima de sus discos, ni siquiera una amistad o un lazo consanguíneo, así que si alguien se ofendía cuando escuchaba un rotundo NO a la hora de pedir prestado un disco, pues allá él y su muina, porque ningún argumento o promesa podía hacer que aquel "NO" se transformase en un "SI".

Para un melómano cualquier disco merecía el mismo trato, no importaba si era uno de Chico Che o de los Cinco Latinos, o bien un disco de importación de Porgy and Bess o de Billie Holiday. Los cuidados para con los discos necesariamente tenían que ser exagerados. Había que saber desde cómo abrir un disco, en dónde y en qué posición guardarlo, cómo limpiarlo, cómo manipularlo, cómo tocarlo, etcétera.

Algún día leí en una publicación para expertos melómanos una serie de consejos que yo mismo  adopté. Lo primero que hacía luego de abrir, y OLER, un disco nuevo, era deshacerme de la funda de plástico en donde venía el disco. El siguiente paso era hacer lo mismo con la cubierta de plástico (celofán) que protegía la portada del disco. Conservar esto no ayudaba en nada a proteger los discos, la primera lo único que hacía era crear estática en el disco, la segunda con el calor se contraía y apretaba la portada llegando incluso a deformar el disco. Limpiar los LPs con aquel famoso spray que vendían en las tiendas de discos no era muy recomendable, la humedad podría general hongos en los discos alterando su fidelidad, por lo que solo había que hacerlo de ser sumamente necesario (si uno sabía manipular bien los discos no tenían por qué ensuciarse). Jamás había que poner en el tocadiscos o tornamesa varios discos al mismo tiempo para que fueran cayendo uno a uno, esto podía ocasionar que se rayaran. Nunca almacenarlos en posición horizontal, lo recomendable era siempre en posición vertical. Básicamente estos eran los cuidados mínimos que había que tener con los discos, si uno seguía estas simples reglas o sugerencias, la larga vida de un disco estaba asegurada.


Estos cepillos eran muy usados para quitarles el polvo y la tierra
 a los discos.

Los discos para un melómano son verdaderos tesoros. 

Este podría ser el sueño de cualquier amante de la música y
los discos de vinil. 
  

Recuerdo que no faltaban los amigos ilusos que te preguntaban – Oye, voy a hacer una fiesta, ¿no me puedes prestar algunos discos? -. Por supuesto que jamás había que prestar un disco, menos para una fiesta. Y es que los discos en las fiestas normalmente eran manoseados por todo mundo, y todo mundo por lo regular se encontraba en estado etílico, oséase hasta la madre. Así que confiar en el pulso de un borracho que insiste en escuchar la misma canción una y otra vez era peor que confiarle tu hija de 12 años a Sergio Andrade o a Succar Kuri. Los discos luego de una fiesta normalmente terminaban fuera de sus portadas o en portadas distintas, llenos de ceniza de cigarro, restos de cuba y más rayados que las estrías de una gorda.


Así terminaban los discos luego de una fiesta.


Los jóvenes de hoy afortunadamente no padecen el estrés de alguien que veía su disco de vinil andar de mano en mano en una fiesta, hoy, gracias a sus iPod y teléfonos inteligentes, basta con conectarse al equipo de sonido para escuchar lo que cada quien quiera y cuantas veces quiera. Sin embargo, todavía hay gente como yo que creemos, no sé si por verdaderas razones técnicas o simple nostalgia, que la música grabada en discos de vinil se escucha infinitamente mejor que la grabada en los modernos formatos digitales.  

Un día alguien me dijo una frase que tenía que ver con prestar libros, yo inmediatamente la adapté a los discos:

“La persona que presta un disco es un idiota, pero la persona que regresa ese disco… ¡es dos veces más idiota!”


Así que más vale, para evitarse problemas, no pidan ni presten discos, mejor, si les gusta la promiscuidad musical, adopten los nuevos formatos digitales y, entonces sí, denle vuelo a la hilacha compartiendo música con todo mundo. Solo así.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Los Verificentros del D.F.... un infierno.




¿Y usted gentil amigo lector ya pasó por el viacrucis de llevar a verificar su auto? Si ya fue seguramente habrá notado que cada vez están más prepotentes y mamilas los finos y bien educados técnicos de los verificentros del Distrito Federal. Y es que desde que a nuestro ilustre Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera se le ocurrió modificar el HOY NO CIRCULA, aquello se ha convertido en un verdadero calvario, una monserga tirando a reverenda chinga.

A mí me llegó la hora, por lo que no tuve más remedio que llevar a verificar mi auto, y le cuento que aquello fue la peor de las pesadillas. Desde que llega uno al verificentro lo reciben con una prepotencia tal que por un momento me hicieron sentir como si yo fuera un importante huésped de Auschwitz, algo así como una Anita Frank tenochca siendo recibido por la SS en un campo de concentración nazi.

Primero me enteré que, igual que en la casa de Big Brother, las reglas cambian. Resulta que ahora atienden por ficha, por lo que hay que irse a formar en la madrugada para que a uno le den “cita” durante el transcurso del día, como si uno no tuviera cosas que hacer. Luego, un pelado que parecía recién egresado de alguno de los reclusorios de esta ciudad daba órdenes a los que iba llegado mientras se regocijaba con el poder que le da el hecho de ser un trinche funcionario público jediondo.

El neandertal del verificentro se daba vuelo intimidando a los resignados ciudadanos que acudían a cumplir con los caprichos del Jefe de Gobierno… que si no tiene cita no lo atiendo, que nada más una persona pasa, que deme sus papeles, que vaya a pagar a la caja, que no se mueva de ahí, que bájese los pantalones, etcétera, etcétera, etcétera. Por un momento hasta tuve un déjà vu, recordé cuando fui a sacar mi Visa a la Embajada de los Estados Unidos, era la misma sensación de impotencia e incertidumbre, daban ganas de inmolarse ahí mismo en nombre de Alá y de los coches con más de 15 años de antigüedad.

Mi hermoso Corcel blanco quedó de lado completamente opuesto al lugar en donde estábamos recluidos los propietarios de los autos. Vi como a los lejos le abrían el cofre para “revisarlo”. Pasaba el tiempo y ahí seguía mi coche sin que nadie le hiciera caso. Yo veía como en las demás “líneas” pasaban y pasaban autos y el mío simplemente no se movía. Pasó casi una hora y mi carro seguía estoico como una estatua sin moverse. Durante esa hora vi como llegó la hora del taco y todos tranquilamente suspendieron sus actividades para jambar con singular alegría sus sagrados alimentos. No sabía si protestar, quería preguntar qué pasaba con mi auto, por qué estaba olvidado en la última línea, pero no me atrevía, ya había visto la cajeteada que le habían puesto a un señor tan solo por haber cometido la osadía de intentar ir por su celular a su coche, coche que estaba apenas a tres metros de donde nos encontrábamos. Además, si mi pregunta los incomodaba, era muy probable que vinieran las represalias por parte de esas finísimas personas, así que seguí esperando cual Penelope en mi banco en el andén.  

Cuando mi paciencia estaba por llegar al límite y me encontraba dispuesto a armar tremendo pancho al fin apareció un hijo del maíz que se subió a mi auto y lo puso sobre los rodillos para comenzar a hacerle la verificación. Cuando terminó de hacerle su “colonoscopía” por el mofle, el monito se volvió a subir a mi Corcel y lo movió unos metros adelante de la máquina. Acto seguido apareció una señora de lentes con look de maestra de primaria, de esas de antes que daban reglazos y jalaban las patillas, quien con voz de sargento me ordenó que moviera mi auto hasta una caseta que estaba junto a donde nos encontrábamos. Yo, cual soldado raso, sin chistar obedecí y a paso redoblado me dirigí hasta donde estaba mi pobre Corcel blanco para proceder a cumplir las órdenes de ese aborto de maestra de la CNTE . Luego de moverlo esperé unos minutos a que volviera a aparecer la ñora ahora ya con el holograma en la mano, mismo que puso en la parte donde ella quiso y no donde amablemente se lo pedí. Lo siguiente fue la orden de retirada.

Y así fue como salí de aquel infierno, mentando madres y haciéndoles cazuelitas pérsicas a todos, deseando no volver a verlos nunca más en mi vida, claro, sé que esto no va a pasar, porque dentro de un rato tendré que volver a transitar por este trinche suplicio una vez más. Quizás si yo estuviera convencido de que toda esta monserga que viví en el verificentro es por el bien de nosotros los ciudadanos, no protestaría, pero no lo estoy, sé muy bien que mientras exista la bonita corrupción, mientras las unidades del Gobierno del D.F. sigan contaminando ostensiblemente, y mientras los funcionarios de esta ciudad comenzando por Miguel Ángel Mancera no dejen a un lado sus lujosas camionetas con escoltas para subirse al inseguro, incomodo e insuficiente transporte público de la Ciudad de México, las cosas simplemente no van a mejorar en lo más mínimo. Vía de mientras, a usted amigo lector y a mí, no nos quedará de otra más que sufrir y padecer las ocurrencias del estúpido de Mancera y sus colaboradores. Por cierto, ¿Cuándo fue la última vez que se encontró a Mancera o a la Secretaria del Medio Ambiente del D.F. viajando con usted en la micro o en el Metro? ¿Si realmente es tan cómodo y seguro el transporte público entonces por qué no dejan estacionadas sus costosas camionetas y sus coches escoltas y lo usan? Ahí le encargo que lo piense.


Mancera y sus amiguis quiere circular con sus camionetotas blindadas y sus
séquitos de guaruras de manera fluida y sin broncas, por eso quieren que
hayan menos coches en las calles... claro, los coches de ustedes amigos
lectores (no importa que paguen tenencia y derechos vehiculares).
 



Otro día con más calmita… nos leemos. 

lunes, 18 de agosto de 2014

¡¿Dónde quedó el Sentido Común?!




Bueno, bueno, bueno, no hay nada que me moleste más en la vida que… bueno si hay un chingo de cosas más pero está en particular me saca de quicio, que las “leyendas urbanas” y los “chismes de lavadero”.

No hay fuente más creíble para un chisme o “trascendido” que el SENTIDO COMÚN. Ante aseveraciones tan descabelladas yo siempre prefiero creerle más a mi sentido común que al amigo de un primo de un conocido que vio, supo, le contaron o se enteró, de un tremendo chisme.

Para ejemplificar esto les voy a compartir dos casos específicos que cuando los escucho inmediatamente me sacan de quicio por la certeza con la que la gente afirma algo que simplemente NO le consta. Estos dos ejemplos son los siguientes:


EL ALCOHOLISMO DE CALDERÓN

El 99% de los mexicanos asegura que el ex Presidente Felipe Calderón era un dipsómano, un alcohólico, un borracho, en pocas palabras “un reverendo pedote”. Claro, sus adversarios y toda la gente (o casi toda, yo no) que lo odia era feliz escuchando esto que honestamente nunca pasó de ser un simple chisme de lavadero.

A ver amigos lectores, yo les pregunto a ustedes ¿Conocen personalmente a algún alcohólico? ¿Saben cómo es la vida de un alcohólico? ¿Están consientes de los problemas que enfrenta en su vida diaria un alcohólico? ¿Creen que el alcoholismo del Presidente se puede esconder siendo este la persona más pública y expuesta de México?... Yo creo, junto con mi SENTIDO COMÚN, que no.

La agenda de un Presidente es sumamente complicada. A lo largo del día el Presidente tiene juntas, reuniones, viajes, eventos, etc., y esto ocurre casi todos los días de la semana, y yo francamente nunca supe que en alguna reunión o evento se le hubiera visto al Presidente Calderón titubear durante un discurso, tambalearse o mostrarse siquiera bajo los influjos del alcohol. ¿Recuerdan cuando el Presidente de Francia Nicolas Sarkozy apareció en un evento tomado?, bueno ahí sí ni cómo ayudarle, era obvio que estaba tomado, aun así eso no quiere decir que Sarkozy fuera alcohólico, pudo haber sido que simplemente aquel día tomó de más. Por otro lado tampoco recuerdo que constantemente estuvieran cancelando sin razón aparente los eventos o reuniones a los que fuera a asistir el Presidente Calderón. Y es que el hecho de que alguna vez se le haya “visto” al Presidente ligeramente tomado en una fiesta o evento privado, eso de ninguna manera significa que Calderón fuera un alcohólico consuetudinario. Piensen cuantos de ustedes en alguna fiesta o boda han tomado de más y sin embargo eso no impidió que el lunes estuvieran puntual y responsablemente atendiendo sus obligaciones... un alcohólico no lo haría.

En fin, hay gente que solo movida por el odio o la antipatía supone y da por hecho que el Presidente Calderón es un reverendo borracho. A mí tampoco me cae bien, pero no por eso puedo acusarlo de algo sin tener las pruebas; podré decir, eso sí, que me cae mal, que a mi juicio fue un mal Presidente, pero nada más, de su vida privada no me consta nada. Repito, prefiero creerle más a mi SENTIDO COMÚN que a los chismes de lavadero.





LAS GOLPIZAS DE PEÑA NIETO A ANGÉLICA RIVERA

Seguramente ustedes ya escucharon esto, y seguramente la persona que se los contó dijo conocer a alguien que conoce a alguien que trabaja en el hospital al cual constantemente llevan a la esposa del Presidente Peña Nieto para ser tratada por los zapes, manazos, cates y moquetes que le infringe nuestro campeón peso pluma Enrique Peña Nieto. Todo mundo lo sabe, y el que no, como yo, inmediatamente es acusado de ser un estúpido ignorante que no está enterado de nada.

De nuevo, en este caso, el odio, la antipática y la impotencia de los “jodidos”, hacen que inmediatamente se dé por hecho todo aquello que descalifique o hable mal de nuestro insigne y culto Presidente. Yo mismo dentro de mi familia he escuchado esto, y cuando lo pongo en tela de juicio, casi inmediatamente soy linchado y condenado a morir en la hoguera por incrédulo y escéptico. A mí personalmente me han dicho que la han visto entrar al Hospital ABC, otros me dice que al Ángeles, incluso me han dicho que han tenido acceso personalmente al expediente de Angélica Rivera… ¿Neta creen que me voy a tragar eso? ¿Neta creen que si el Presidente se hubiera sonado a la Gaviota se iban a exponer en la Presidencia a que algún reportero, empleado del hospital o simplemente metiche con celular le tomara una foto? ¿Neta piensan que el expediente de la esposa del Presidente anda por ahí en una carpeta o folder suelto en el hospital? ¿Neta creen que una buena madriza se puede ocultar con maquillaje para que la esposa del Presidente siga apareciendo como si nada en los eventos a los que constantemente asiste? O sea, ¡NO MANCHEN!

A ver gentiles amigos, hagamos un ejercicio, pidámosle un poco de ayuda a nuestro SENTIDO COMÚN y tratemos de responder honestamente lo siguiente. ¿Si usted amigo lector fuera el Presidente de México y tuviera como bonito pasatiempo el de patear a su señora y dejarla toda madreada como si hubiera retado a Manny Pacquiao sería tan estúpido como para mandarla al doctor para que le pusieran un bistek en el ojo o le sobaran los moretones con IODEX? ¿No cree usted que lo más lógico sería llevar a un doctor de toda su confianza hasta Los Pinos para que revisara los chingadazos presidenciales propinados a la Gaviota? ¿No cree usted que si fuera necesario internar a la señora del Presidente lo harían en el Hospital Militar en donde el acceso está sumamente restringido y en  donde la disciplina y discreción están garantizados? Digo, no hace falta ser un genio o conocer de la logística del Estado Mayor Presidencial, basta con tener un poco de SENTIDO COMÚN para no creerse estas barbaridades. Y quiero que conste que yo no soporto al Presidente Peña Nieto, tengo las peores opiniones de él, pero de nuevo eso no es suficiente como para aceptar cualquier barbaridad que se diga de él.





En fin, estos dos ejemplos los quise compartir con ustedes con la bonita y optimista esperanza de que jamás los escuche salir de sus bocas ya que los considero a todos ustedes gente inteligente, con mucho criterio y sobre todo con un gran SENTIDO COMÚN. Yo no podría afirmar tajantemente que el Presidente Calderón no es alcohólico ni podría jurar sobre las Sagradas Escrituras que el Presidente Peña Nieto no use de punching bag a su esposa, y como no lo puedo hacer, entonces mejor pongo estas suposiciones en las manos más capacitadas, las manos de mi SENTIDO COMÚN... y que ellas decidan.



Otro día con más calmita y sin dejar a un lado el sentido común… nos leemos. 

lunes, 11 de agosto de 2014

Robin Williams... buen viaje.



Robin Williams es uno de mis actores favoritos. Estoy convencido que este actor pudo haber dado mucho más, creo que tenía un gran talento que lamentablemente fue mal aprovechado.

Mi primer encuentro con Robin Williams si no me equivoco fue cuando lo descubrí en aquel programa de televisión de finales de los 70's y principios de los 80's "Mork & Mindy" (Mork del Planeta Ork).

Seguramente la primer película que vi de él fue "Moscow on the Hudson” (1984) con Maria Conchita Alonso. Luego “Good Morning, Vietnam” (1987), fue en esta donde quedé encantado con su actuación aunque la película no era nada de otro mundo, sin embargo por esta película obtuvo su primera nominación a un Oscar. “Dead Poets Society” (1989) pienso que fue la primer película en la cual ya se le pudo ver como un gran actor, con esta película obtuvo su segunda nominación a un Oscar. Apenas al siguiente año Robin Williams hizo la película que se convirtió en mi favorita “Awakenings” (1990), a lado del gran Robert De Niro. Luego vinieron películas nada significativas aunque unas a mí sí me gustaron, como por ejemplo “Hook” (1991) en donde trabajó a lado de otro gran actor Dustin Hoffman y de mi novia de toda la vida Julia Roberts en lo que fue una nueva versión de Peter Pan. Años después hizo una gran película en la cual se puede decir que despuntó Matt Damon, me refiero por su puesto a “Good Will Hunting” (1997), esta película le dio finalmente a Robin Williams el Oscar como Actor de Reparto. Un personaje que lo marcó y por el cual lo recuerdan mucho fue el que interpretó en la película “Patch Adams” (1998), un doctor que pretendía curar con la risa. Otra de mis favoritas es “Insomnia” (2002) en donde trabaja de nuevo con otro de mis actores favoritos, Al Pacino. En fin, Robin Williams trabajó mucho, hizo muy buenas peliculas y otras no tanto, pero lo que es indiscutible es que en todas estuvo sencillamente encantador.


Mi película favorita de Robin Williams.



Hoy tristemente Robin se ha ido, y es una pena la forma en que lo hizo. Descanse en paz el querido Robin Williams al cual siempre vamos, voy, a recordar con mucho cariño.


miércoles, 30 de julio de 2014

Adultos en Plenitud y el trabajo de la Secretaría de Desarrollo Social del DF




Por más que le insistí a mi Sacrosanta madre que en este caso hiciera usufructo de su abnegada nieta ella se negó, insistió que me quería a mí, a mí para que la acompañara a recoger su nueva y flamante tarjeta de la Pensión Alimenticia para Adultos Mayores que otorga el Gobierno de esta tenochca ciudad. Dado que una de las funciones de ser hijo prodigo es la de asistir y acompañar a la jefa en tramites como este, no tuve alternativa y me vi forzado a hacer a un lado mis múltiples ocupaciones para darle gusto a mi ciruelita adorada.

La cita fue por la mañana en el WTC (World Trade Center). Ya en otra ocasión la había acompañado a realizar el mismo trámite, así que más o menos sabía a lo que iba. La llegada al lugar de canje ocurrió sin novedad. Cientos de cebollines y ciruelitas iban y venían por las calles aledañas al antiguo Hotel de México. La organización fue muy buena, un grupo de personas se encargaron de señalizar perfectamente la ruta de acceso a la Sala en donde se llevaría a cabo el canje. Hubo que recorrer algunos metros, subir algunas escaleras, dar unas cuantas vueltas, de pronto hasta me sentí en una de esas filas interminables que hay en los juegos de Disneyland, pero finalmente llegamos a la entrada de la Sala.

Ya adentro del lugar se encontraban algunos viejecitos, los más puntuales, los más ágiles, los más ansiosos. En perfecto orden las encargadas del evento iban colocando a cada ciruelita y a cada cebollín en su lugar, y claro, también a sus asistentes personales (como yo). Mientras seguían llegando los rezagados, un buen mozo subió al escenario para entonar con buena voz los últimos y más recientes éxitos de: María Grever, Agustín Lara, Consuelito Velázquez, y demás revelaciones juveniles del momento. El respetable se veía harto feliz, incluso hubo una pareja que al ritmo de “Perfume de Gardenias” mostró algunos de sus mejores pasos.

El evento dio inicio apenas unos minutos después de lo pactado. La primera persona que tomó el micrófono para dirigirse a la concurrencia fue, si no me equivoco, la Lic. Rocío Bárcena Molina quien es la Directora General de Instituto para la Atención de los Adultos Mayores. La Lic. Bárcena durante su bonita perorata no perdió la oportunidad  para echarle su cebollazo a Andrés Manuel López Obrador, a Marcelo Ebrard, y por su puesto a nuestro ilustre Jefe de Gobierno el Doc. Mancera. Enseguida subió al estrado un caballero del cual no tengo su nombre, y no lo tengo porque no lo pude escuchar bien ya la acústica del lugar no era muy buena. Al parecer este caballero tenía algo que ver con la salud de los ahí presentes porque me pareció escuchar que dijo algo relacionado con la geriatría. Habló de un apoyo con medicamentos para las personas que tenían problemas con la presión arterial, apoyo que dado el costo de los medicamentos hoy en día, seguramente muchos agradecieron.  

Finalmente le tocó el turno a la Lic. Rosa Icela Rodríguez Velázquez, una persona a la cual yo tengo en alta estima puesto que creo que es una de esas funcionarias públicas que sí hace su trabajo. La Lic. Rosa Icela Rodríguez V. es la Secretaria de Desarrollo Social del Distrito Federal y en el pasado estuvo al frente del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores por lo que podría afirmar sin temor a equivocarme que es una persona sumamente capaz y sobre todo sensible ante las  necesidades, en este caso, de los cabollines y las ciruelitas. La Lic. Rosa Icela estuvo como siempre muy cariñosa y amable con los adultos mayores mismos a los que atendió personalmente al final del evento.

He de decir, siendo justo, que en muchas ocasiones he criticado al Gobierno del Distrito Federal cuando en mi opinión no hace bien las cosas, pero en esta ocasión no tengo nada que reprocharle, por el contrario, creo que el trabajo que hace la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal es digno de encomio y plausible. Y es que si comparamos la ayuda que da la Ciudad de México a los adultos mayores con la ayuda que da el Gobierno Federal a este mismo sector de la población, esta es infinitamente superior en todos los sentidos, en la calidad, en la organización, en la transparencia, y, sobre todo, en el trato digno y respetuoso que le dan a nuestros queridos viejecitos. Ojalá el Gobierno Federal y la SEDESOL tomaran como ejemplo el trabajo que se hace en el Distrito Federal para así mejorar su desorganizado programa de “Pensión para Adultos Mayores” (60 y +); y es que a mí me ha tocado vivir en carne propia la monserga de andar buscando dónde pasar la dichosa “supervivencia” además de la impuntualidad a la hora de depositar la ayuda, ayuda por cierto mucho menor a la que da el Gobierno de la Ciudad de México.


La Lic. Rosa Icela Rodríguez V. dirigiéndose a los adultos
mayores que asistieron al evento.

El Programa de Pensión Alimentaria beneficia
aproximadamente a 480,000 adultos mayores.

Aparte de la Pensión Alimentaria se anunciaron nuevos programas
de ayuda a este sector de la población. 


Finalmente el evento llegó a su fin, la concurrencia comenzó a hacer mutis y mi Sacrosanta y yo nos retiramos del lugar satisfechos y felices, felices de ver a tanto viejecito contento con la ayuda que el Gobierno de esta ciudad les brinda para sobrellevar dignamente eso que se conoce como “vejez”. Ahora bien, el Gobierno ya hace su parte, el resto nos toca a nosotros como sociedad… cuidemos, honremos y respetemos a nuestros viejitos que finalmente a lo único que podemos aspirar realmente en esta vida, es a envejecer con dignidad.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

domingo, 13 de julio de 2014

La Fiesta de Graduación




Ayer fui a la fiesta de graduación de mi sobrina, una flamante periodista en ciernes que pinta para convertirse rápidamente en la próxima Carmen Aristegui o ya de perdida en la nueva Paty Chapoy de Tlachichilco. El caso es que mi sobrina Lili desde chiquita habla más que un perdido cuando aparece, o sea que tiene bastante facilidad de palabra, además le encanta el chisme cachetón por lo que creo que ese orgullo de mi nepotismo escogió muy bien su carrera.

El convite fue en un prestigiado salón de fiestas del sur de la Ciudad de México. La concurrencia era de algo pedorraje. Las mujeres llegaron luciendo los últimos modelos de las casas de moda más exclusivas de La Lagunilla. Los caballeros, esos llegaban de cuasi rigurosa etiqueta, algunos luciendo un elegante Suburbia’s Look y otros con su smoking de Casa Marcelo “El duende que lo vestirá de fiesta”. Las entradas en años, las ciruelitas, abuelitas y tías, llegaban echando tiros con sus pieles de “conchinchilla” y “petigree”. Los cebollines, esos abuelitos que siempre fueron elegantes al vestir, lucían sobre sus brillosos trajes refinados abrigos cubiertos de pelos, pelos de sus fieles compañeros de vida, sus perros y gatos. Y las graduadas y graduados, esos impecables, como debe de ser, ellos estrenando traje y ellas con sus vestidos con harta chaquira, lentejuela y canutillo… discretitas pues.

El clásico grupo versátil animó la fiesta tocando los éxitos del momento, claro que para los vejetes como yo hubo el infaltable popurrí ochentero que prendió a la concurrencia de mi vuelo. Un DJ le hacía el quite al grupo en lo que sus elementos se refrescaban y rehidrataban con algunos alipuses cortesía de alguna mesa con espíritu altruista. Yo desde mi privilegiada mesa de pista, bueno ni tan privilegiada porque era un pinche pasadero de gente que ya me tenían mareado, con mirada escrutadora me divertía viendo lo último en pasos de baile. El calor en la pista se elevaba, las rollizas damitas sudaban cual gorda después del tercer plato de pozole mientras los caballeros comenzaban a hacer striptease despojándose del saco y la corbata al ritmo de Juana la Cubana.

Llego la hora de la entrega de Diplomas. El discurso de agradecimiento a los padres estuvo a cargo de mi sobrina Lili. La mesa de mi familia sacó a relucir el código postal al organizar dos que tres porras para mi sobrina. Poco faltó para que de mi mesa saliera el clásico y peladísimo: “eeeeh… putooo”, tan de moda en estos días.

Finalmente aparecieron los meseros haciendo el bonito ritual de pasear los sagrados alimentos a lo largo y ancho del salón. En mis tiempos esto no se acostumbraba, hoy lo ven como muy “nice” pero a mí me parece DE PELADOS.

El menú de la cena estaba escrito en un papel sobre la mesa, los nombres harto rimbombantes hacían suponer que lo que estaba por venir sería un bocatto di cardinale, una delicia… ¡pero cuál! La cena estuvo bastante pinchurrienta, y lo peor, las porciones eran como para top model anoréxica. La verdad yo estuve a punto de mandar traer una pizza o unos tacos de suadero del Metro para completar, porque francamente mi tripa quedó a disgusto con lo que recibió.

No me quedó más remedio luego de la desilusión de la cena que ponerme a ingerir bebidas espirituosas a discreción. Al llegar al salón ya me habían dado dizque un coctel de bienvenida, mismo que boté al instante al percatarme de su dudosa procedencia. Lo bueno fue que mi sobrina me había dicho que había derecho de descorche, o sea que se podían meter pomos sin ninguna bronca, así que presto mandé a mi sobrino al coche para que me trajera una botella de mi tequila favorito, misma que nunca falta en la cajuela de mi cantina, que diga en mi coche. Cuando regresó con el preciado liquido, hice a un lado la marranilla que el salón había puesto como cortesía en cada mesa y procedí a girar instrucciones al mesero para que me consiguiera todo el kit tequilero oficial. El buen mozo regresó en friega con copitas, limones y sal. Los de la mesa de lado me vieron como diciendo “ese pinche naco va a chupar tequila como si estuviera en una cantina”, ellos en cambio sacaron su elegante y sofisticado whisky marca William Lawson’s como de $120 varos, mismo que se tomaron con refresco de cola.

Una vez bien instalado a lado de mi tequilita 100% agave azul tequilero comencé a disfrutar de la bonita velada brindando por el éxito de mi sobrina y de sus felices compañeros y amigos. No faltó la dama que al verme inofensivo y solo en la mesa quiso sacarme a bailar, pero yo fingiendo una esclerosis multiple me libré de tener que pasar al centro de la pista a bailar pasito duranguense. Claro que tuve mis momentos en la pista bailando éxitos de Timbiriche, Cristian Castro, Flans y algo de rock en español, así como los todos los éxitos ochenteros que se dignó programar el DJ en turno.

El tener que salir del salón para fumar es una verdadera monserga, pero también es una buena oportunidad para conocer mozuelas adictas a la nicotina mismas que con el pretexto de “me regalas de tu lumbre” se acercan a ti para hacerte la plática. Yo que soy bastante jotito a la hora de ligar, sobre todo cuando sé que por ahí puede andar alcoholizado el novio o hermano de la femina, generalmente las bateo para evitarme problemas, sin embargo conocí a una niña bastante chula por la cual bien me podría haber aventado un tiro. Claro que eso lo pensé en ese momento porque yo también ya traía dos que tres copitas que me dieron valor, pero ahora que ya no circula por mi sangre el señor Gay-Lussac dudo mucho que la llame para salir.

El tiempo pasó, la fiesta feneció y llegó la hora de hacer mutis del lugar. El mesero apenas vio que me levanté de la mesa corrió para exigir su bonita y bien ganada propina, yo molesto de tal acoso le dije que me esperara, que no me iba a pelar, que iba a pasar al baño antes de irme. Cuando me di cuenta yo ya estaba pidiendo mi coche al del Valet Parking y no le había dado ni un quinto al molesto mesero; antes de abordar mi unidad me dio cargo de conciencia así que mandé a mi sobrino para que saldara esa cuenta pendiente, después de todo el chavo me había atendido muy bien. Finamente me retiré del lugar con rumbo a mi Principado no sin antes hacer una escala en los tacos del Cupacabras.

Hoy México se despertó con una nueva Licenciada en Periodismo, y claro también con un "observador de la vida social" ligeramente crudo e indispuesto; pero valió la pena, valió la pena porque anoche me sentí sumamente orgulloso de mi sobrina, porque anoche fui feliz, así, viendo gente feliz.



Otro día con más calmita… nos leemos.  

lunes, 30 de junio de 2014

El Nuevo Hoy No Circula de Mancera




“Los pobres primero” dice la izquierda mexicana, y sí, los pobres siempre son los primeros a los que se chingan. Recordemos que Andrés Manuel López Obrador hizo un Segundo Piso privilegiando solo a los ciudadanos con coche en lugar de invertir en un buen transporte público. Por su parte Marcelo Ebrard continuó con el Segundo Piso y lo hizo “de cuota”, solo para aquellos que pueden pagar el lujo de circular sobre el cotidiano e insufrible tráfico de la ciudad. Ahora, el insigne Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el doctor Miguel Ángel Mancera (a.k.a. El Hijo de su Chingada Madre), decidió de pronto endurecer el Programa Hoy No Circula restringiendo aun más el derecho que tenemos todos los capitalinos de usar nuestros autos, autos que independientemente de su antigüedad pagan puntualmente tenencia, derechos vehiculares y verificaciones.

Alegando que los autos particulares viejos son los que más contaminan (cosa muy discutible), el Jefe de Gobierno del D.F. quiere prohibir que los autos con más de 15 años de antigüedad circulen todos los sábados además de un día a la semana; a él poco le importa si ese carro representa una “herramienta” de trabajo para una persona, un ingreso económico para una familia. En esta ciudad de dizque “libertades” el gobierno perredista (de izquierda) se da gusto prohibiendo en lugar de fomentando el cambio voluntario, la concientización pues. Y es que es más fácil prohibir que ofrecer opciones viables, opciones tales como un transporte público eficiente, cómodo, seguro y económico, un transporte que nos garantice por lo menos llegar enteros, sin sufrir un asalto o accidente, a nuestro destino. En lugar de hacer eso Mancera subió el costo del transporte público, incluyendo el Metro, sin ofrecer nada a cambio; bueno sí ofreció, el problema es que lo que ofreció hasta la fecha no lo ha cumplido. Y es que los que viajamos en Metro lo sufrimos y lo padecemos todos los días, vemos que este medio de transporte sigue siendo un transporte incomodo, lleno de vendedores ambulantes, y sobre todo, inseguro. Y ya ni qué decir de las mortales Micros o el saturadísimo Metrobús.

¿Quiénes estarán felices con esta medida? Pues los de siempre, aquellos que tienen el suficiente poder económico como para tener coches último modelo, personas, casualmente, como el doctor Mancera y todos los funcionarios de su gobierno los cuales circulan (ellos y sus escoltas) en grandes y cómodos coches pagados con nuestros impuestos. ¿Quiénes serán los afectados con esta medida? Pues los de siempre, los jodidos, aquellos que no tienen la posibilidad de tener un coche último modelo. Y hago un paréntesis ahora para recordar que en esta ciudad tan conflictiva e insegura el tener un coche no es un lujo, es una necesidad. Por otro lado, también resultarán perjudicados, aunque ellos no lo crean, los ciudadanos de a pie, aquellos que por no tener coche se creen ajenos a esta medida, y resultarán perjudicados porque si antes viajaban incómodos ahora lo harán más en la medida que aquellos que usaban su auto tengan que hacer uso del saturado, inseguro e ineficiente transporte público de la ciudad.


Las bondades de viajar en una costosa camioneta blindada
último modelo pagada con los impuestos de aquellos
que no podemos circular los sábados... eres chingón
Miguel Ángel Mancera.

El Metro del D.F. ¿Un transporte cómodo y eficiente?

El Metro del D.F., el transporte colectivo que no está preparado
para recibir más usuarios de los que ya tiene. 

El costo del Metro subió y las cosas siguen como antes,
comercio ambulante dentro de las estaciones.

La autoridades corruptas permiten que los ambulantes se
ubiquen en las salidas del Metro, cosa muy peligrosa.

Un Metro que se inunda, esa es la realidad de nuestro
transporte colectivo.

El Metrobús que tanto presume el gobierno de
Mancera es insuficiente, se ve que jamás se
dan una vuelta por ahí. 

Perder la vida en un accidente en una Micro es cosa de
todos los días, y las autoridades permiten que esto pase.

El que viaja en transporte público seguramente ha sido victima
de la delincuencia, cosa de todos los días. 


Mancera y el PRD parece que están empeñados en perder las próximas elecciones, creen que con su rosca de reyes gratis y su pista de hielo les va a alcanzar para reencontrarse con el pueblo, pueblo que se siente traicionado por la falta de apoyo de un gobierno de izquierda que debería de ver por él y no por los más ricos y poderosos. Ahora que el pueblo despierte de esa borrachera llamada Copa Mundial de Futbol y que vea lo que está haciendo aquel gobierno que prometió ver primero por los pobres, seguramente estallará en cólera. Cualquier pueblo, por más noble, ingenuo o ignorante que sea, tiene un límite, y un buen día este pueblo se va a cansar de tanto abuso, abuso por parte de un gobierno que se dice de izquierda, y entonces el gobierno perredista de Mancera se va a lamentar mucho… y si no, que le pregunten al PAN.  



Otro día con más calmita… nos leemos.