martes, 7 de noviembre de 2017

PUTA MADRE, SÍ LLORÉ




To cry, or not to cry, that is the question… y pus sí, sí solté las de San Pedro. La duda era si todos los que me aseguraban que iba a llorar tendrían o no la razón, y la tuvieron.

Es difícil reseñar una película que ya todos vieron, bueno hacerlo no es difícil lo difícil es que a alguien le interese leer la reseña de algo que ya vio. De cualquier modo lo haré aunque sea brevemente porque creo que la película lo amerita.

“Coco” es una película sencillamente entrañable, encantadora. No estoy seguro si esto es porque habla de lo que somos los mexicanos, de nuestras tradiciones y del significado que tiene la familia para la mayoría de nosotros. De cualquier modo el resultado es contundente, la película es inolvidable y pienso que en un futuro inmediato formará parte de las cinetecas caseras de todos nosotros.

Los adelantos técnicos son cada día más y más sorprendentes. Los avances que se han logrado en esa materia desde aquella película de “Blancanieves y los Siete Enanos” que consagró a Walt Disney y su compañía son impresionantes. Los colores, las texturas, el movimiento y todo aquello que solo los expertos entienden pero que a nosotros los amantes del cine nos encantan han alcanzado niveles impensables. El resultado de esto es un verdadero espectáculo visual.

Pero no solo es el aspecto técnico el que hay que destacar, “Coco” es más que eso. Los estudios Disney lograron retratar perfectamente lo que es y lo que significa el Día de Muertos para nosotros, creo que es algo que nos debían luego de haber invadido nuestras costumbres con su “plástica” fiesta de Halloween. Y para mostrarnos eso los escritores encontraron una gran historia que contar. Seguramente la mano de muchos mexicanos y o mexicoamericanos tuvieron mucho que ver en eso porque los detalles son impecables. Sin duda alguna el estudio se supo asesorar de las personas indicadas y el resultado valió la pena.

No sé qué éxito habrá tenido la película fuera de nuestro país y francamente no me importa porque esta película está hecha para el deleite de nosotros. Por supuesto que la difusión que puede darle a nuestro país en el extranjero es importante y creo que pasará lo mismo que sucedió con la película de James Bond “Spectre”, que luego de su estreno dio a conocer y despertó el interés de lo que era esa fiesta tan mexicana.

El momento lacrimógeno es irremediable porque todos tenemos en nuestras familias a una mamá Imelda, a una abuelita “Coco”, o a alguien que extrañamos profundamente y que tenemos la esperanza de volver a ver algún día de una u otra manera. Luego de ver la película seguramente muchos volveremos a contar las anécdotas ya gastadas de nuestros parientes ausentes, volveremos a reír con sus ocurrencias y así, como en la película, estaremos manteniendo “vivos” a nuestros muertos.

Por cierto, la gran fiesta de Ernesto de la Cruz en el mundo de los muertos a poco no les recordó las pachangotas que hacía Leonardo DiCaprio en “The Great Gatsby”… bueno quizás solo soy yo, eso pasa cuando ves mucho cine jeje.






Bueno pues resumiendo y a manera de corolario diré que “Coco” es una película que pienso seguir viendo hasta el final de los tiempos, y si es que mi hija o alguien más me sigue recordando después de que ya no esté… pues toda vía más.


Otro día con más calmita… nos leemos.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

"Una Ofrenda de Película" en el Dolores Olmedo




Siempre que escribo algo acerca del Museo Dolores Olmedo me quedo sin adjetivos intentando chulear a este uno de mis museos favoritos de la Ciudad de México, hoy no será la excepción.

En esta ocasión el motivo de mi visita fue la tradicional ofrenda de muertos a la que desde hace muchos años acudo por estas fechas. Cada año el tema de la ofrenda varía lo que la hace siempre interesante. El tema este año es uno que a mí en lo particular me encanta, el cine mexicano.

“Una Ofrenda de Película” es el nombre que este año recibe la instalación que hace honor a nuestras tradiciones de muertos. La entrada a la ofrenda ingeniosamente hace referencia a una sala de cine, una sala con todo y alfombra roja por la que desfilan los visitantes.

En el interior lo primero con lo que nos encontramos es la “dulcería” atendida por una elegante y servicial calavera. Las palomitas y los dulces son golosinas que de inmediato nos refieren al cine, a las películas, y ahí están prestos para ser jambados con singular alegría. Luego de recorrer un pasillo en el que otra calavera ofrece más golosinas a los visitantes llegamos hasta el área que simula varios “sets” cinematográficos en los que se están filmando algunas de las películas icónicas de nuestro cine.



   

La ofrenda no solo nos muestra a los artistas más famosos del cine mexicano, ahí también están todos los que hacía posible la realización de las películas: directores, camarógrafos, escenógrafos, ingenieros de audio, maquillistas, editores, etc.

La primera película en la ofrenda que de inmediato reconocí fue “El Vampiro”, aquella cinta de 1957 que protagonizara y marcara para siempre al maestro Germán Robles. Junto al set de “El Vampiro” se encuentra otro que igualmente reconocí, el de la película “Macario” del director Roberto Gavaldón. Esta película de 1960 definitivamente colocó a Ignacio López Tarso como un primer actor de nuestro cine. La película obtuvo importantes nominaciones, una de ellas en el Festival de Cannes y otra más al Oscar. El tema tenía que ver mucho con la muerte así que fue muy atinado incluirla en la ofrenda.

Frente a “El Vampiro” y “Macario” se encuentra otra película clave en la historia del cine de México, me refiero a “Salón México” de 1949. Esta película fue dirigida nada más y nada menos que por Emilio “El Indio” Fernández y en ella trabajaron: Marga López, el gran Miguel Inclán y Rodolfo Acosta. Es un clásico sin duda. Filmando la escena de “Salón México” se ve a una calavera atrás de una gran cámara, es obvio suponer que se trata del maestro de la lente don Gabriel Figueroa.


"El Vampíro" con Germán Robles. 
"Macario" con Ignacio López Tarso.



"Salón México" con Marga López, Miguel Inclán y Rodolfo Acosta.


Seguimos caminando por la ofrenda y nos encontramos una escena inconfundible, solo basta ver a una abuelita en un balcón y a tres rancheros peleando por el cariño de ella para enseguida saber que se trata del set de la película “Los Tres García”. Por supuesto que la abuelita en cuestión es doña Sara García (con su puro, obvio) y los garcías en cuestión son el querido por todos Pedro Infante, Abel Salazar y Víctor Manuel Mendoza. La dirección de esta película de 1947 fue de Ismael Rodríguez, el inseparable director de Pedrito.

Muy cerca nos encontramos con uno de los actores que terminó haciendo de sus películas “películas de culto”, película que parecería churros, parecerían y lo son, pero que con el tiempo se volvieron objeto hasta de estudio en escuelas de cine del extranjero. Se trata de Santo “El Enmascarado de Plata”, luchador que incursionó en el cine peleando con todo tipo de enemigos, desde científicos locos, momias, mujeres vampiro, zombies y hasta seres de otros planetas. El set que se presenta supongo que es el de alguna de estas películas, quizás “Santo contra las Momias de Guanajuato”.


"Los Tres García" con Pedro Infante y Sara García.

"Santo vs. Las Momias de Guanajuato".


El recorrido por el mundo del cine hace una pausa cuando llegamos hasta donde está el altar que este año está dedicado al gran maestro del muralismo mexicano Diego Rivera y a su talentosa y bigotona mujer Frida Kahlo. Tengo que decir que este año extrañé el altar que siempre se ponía en memoria de Lolita Olmedo y su señora madre, ambas culpables de que exista este maravilloso museo.




Luego del altar a la pareja de pintores la ofrenda retoma el mundo del cine y aparece una de las películas que más me han hecho reír, “La Nave de los Monstruos” con el sensacional Eulalio González “Piporro”. En esta cinta de 1960 Piporro comparte créditos con dos bombones de aquel tiempo: Ana Bertha Lepe y Lorena Velázquez. En el set aparece aquel mostro cabezón de grandes ojos y cerebro expuesto, una chulada de personaje.

Enseguida llegamos hasta el set de uno de los actores más queridos por los mexicanos, el pachuco Germán Valdés “Tin Tan”. La película representada en la ofrenda es quizás con la que más se identifican sus fans, “El Rey del Barrio” de 1950. Ahí trabajó con Silvia Pinal, con su hermano Ramón, con su “carnal” Marcelo y con la gran gran gran Famie Kaufman mejor conocida como “Vitola”. Gran película y gran acierto el incluirla en la Ofrenda de Película.


"La Nave de los Monstruos" con Piporro.

"El Rey del Barrio" con Tin Tan.


Otro personaje que no podía faltar es Mario Moreno “Cantinflas” con su cinta “Ahí está el detalle”. Cantinflas se encuentra en algo que parece una cabina de sonido posiblemente poniéndole el audio a la película. Esta película de 1940 fue la que lanzó finalmente al estrellato al mimo de México. Junto con Cantinflas trabajaron en “Ahí está el detalle” dos grandes de la actuación, el gran Joaquín Pardave y de nuevo Sara García.

Finalmente la ofrenda concluye con una sala de cine en donde se está proyectando “A.T.M.: A toda máquina”, película que estelarizaron Pedro Infante y Luis Aguilar en 1951. Todos recordamos a este par de policías motorizados que se hacían la vida imposible uno al otro.


"Ahí está el detalle" con Cantinflas. 
"A.T.M.: A toda máquina" con Pedro Infante y Luis Aguilar.



La ofrenda no tiene desperdicio, es imperdible, ampliamente recomendable. Y ya estando ahí, cómo no pasar a ver la exposición temporal de Frida Kahlo “Me pinto a mí misma” que se alargó por unos días más en beneficio de todos los visitantes al museo. Es una buena oportunidad para admirar la obra de Frida Kahlo.

El Museo Dolores Olmedo se encuentra muy cerca de la estación “La Noria” del tren ligero por lo que es fácil llegar hasta allá en transporte público si es que no se cuenta con automóvil. La entrada es muy económica ($40 pesos) y los martes es entrada libre, así que no hay pretexto. Vaya, no se va a arrepentir, sino me dicen lo que quieran que al cabo ya saben dónde encontrarme.


Otro día con más calmita… nos leemos. 

viernes, 20 de octubre de 2017

Regresan los Clásicos a Cinemex... y yo me apunto.




Cinemex está presentando algo que llama “Regresan los Clásicos”.  Lo cierto es que de clásicos no tienen absolutamente nada. En un principio comenzaron muy bien con estos “ciclos” ya que presentaron películas realmente clásicas. Yo recuerdo haber ido a ver, por ejemplo: “El Padrino”, “Vaselina”, “El Resplandor”, “Casablanca”, “Pulp Fiction”, “Taxi Driver” y algunas más. Hoy están presentando películas francamente chafas aunque sí harto nostálgicas, y yo que soy harto nostálgico pues de una vez les aviso que voy a ir a ver un par de ellas.

- La primera es “The Fly” (La Mosca), una película de 1986 del director David Cronenberg. Creo que esta película sí aplica como “clásica” e incluso como “De Culto”. Tiene su buena ración de escenas asquerosas y el tema me parece genial. Estoy seguro que esta película fue la que catapultó la carrera de  Jeff Goldblum. La película ha sido parodiada en varias ocasiones, incluso los Simpsons tiene su versión, por cierto genial. Ver a Geena Davis en sus mejores años será sin duda un plus.






- La segunda es “The NeverEnding Story” (La historia sin fin), película de 1984. Es una coproducción de Alemania y Estados Unidos. Esta cinta que todos los “mayorcitos” recordamos está llena de personajes de fantasía por lo que se usaron efectos especiales, efectos especiales que hoy seguramente se verán más que chafas. Pero como yo no voy a ir a calificar los efectos especiales, muchos hechos con gigantescos “muppets”, eso no me apura. Yo voy principalmente y casi únicamente por una razón, la música, sí, solo voy para escuchar en el cine el tema de esta película interpretado por el one-hit wonder, Limahl.






Ahora sí me pienso dar licencia para comprarme tremendo cubetón de palomitas (mitad mantequilla, mitad caramelo) y una cocota bien fría, porque así es como se deben de ver estas películas. Es una pena que ya no exista la Copa Imperial Holanda o los deliciosos gaznates porque esto le iría aun mejor a las películas, al fin retros. Bueno, ya les contaré cómo me fue.


Otro día con más calmita… nos leemos. 


jueves, 19 de octubre de 2017

¡ALERTA DE PELADOS!




¿Qué nos está pasando?, ¿en qué hemos fallado como sociedad?, ¿será que vamos de mal en peor? No sé si soy yo o en verdad la sociedad, nuestros congéneres huehuenches, cada vez son más y más pelados. Y es que últimamente me he fijado que en lugar de ir camino a ser un país de primer mundo vamos directos al tercero y si nos descuidamos hasta el cuarto; y si no existe el cuarto mundo pues seguro nosotros lo vamos a inaugurar.

Los últimos desastres ocasionados por los pasados sismos sacaron lo mejor de nosotros como sociedad pero también lo peor. Actos de corrupción, negligencia (en el mejor de los casos), rapiña, abuso y manchadez en general estuvieron tristemente presentes. Por otro lado una ola de violencia en contra de las mujeres, feminicidios y abusos sexuales, también se han hecho presentes como en los tristes casos de Puebla, solo por poner un ejemplo. Parece que la vida, como diría el maestro José Alfredo, no vale nada. Roban, violan y matan a jovencitas con toda tranquilidad e impunidad, con el mayor desprecio hacia la vida humana. Nosotros como sociedad cada vez somos más indiferentes a esto, claro, hasta que nos toca.

También hay detalles que a primera vista parecerían insignificantes pero que retratan muy bien lo que somos como sociedad. Ejemplos:

La música que escuchamos cada vez es más pelada, con letras que solo invitan a violentar a la mujer, a verla como simple objeto, y claro que me refiero al peleadísimo reguetón y a sus distinguidos exponentes a los cuales, por increíble que parezca, las mismas mujeres idolatran… Ahí te hablan Maluma.

El cine que tanto me gusta cada vez es más comercial y exige menos esfuerzo intelectual del espectador, y no quiero decir que todo el cine tiene que ser sesudo, el cine también debe de ser un entretenimiento, un divertimento, pero por lo menos debe de tener una buena manufactura. Finalmente nos logramos deshacer de las dinastías como los Bichir que copaban todos los personajes en nuestro cine nacional pero a cambio de eso ahora tenemos la dinastía de los Derbez que es mucho peor. Con nuestras nuevas estrellas de cine: Omar Chaparro, Jaime Camil, Luis Gerardo Méndez, Karla Souza, Adrián Uribe o Martha Higareda, no me queda más que aceptar que extraño las películas de Jorge Fons, Arturo Ripstein, Felipe Cazals y Jaime Humberto Hermosillo.

Siguiendo con el tema del cine que tantos gustos y disgustos me ha dado, hoy tristemente veo que la cartelera está repleta de películas dobladas al español. Yo estoy de acuerdo que las películas infantiles sean dobladas al español pero películas para adultos DE NINGUNA MANERA. Parte importante de un buen actor es lo que dice y cómo lo dice, luego entonces doblar al español a Al Pacino, Robert De Niro, Meryl Streep, Anthony Hopkins o Cate Blanchett es como robarles la mitad de su actuación. Pero la culpa de esto no la tienen las salas de cine, NO, ellas simplemente programan lo que la gente quiere ver y cómo lo quiere ver. Por eso cada vez es más difícil encontrar películas en su idioma original, por la HUEVA del respetable que no quiere leer. Esto lo viví con mi sobrina de 15 años y algunas de sus amiguitas que se reusaron a entrar a una película si no estaba doblada al español a pesar de que ellas ya saben leer e incluso entienden el inglés. En resumen, el cine se apelada cada día más y más gracias al respetable.

Lo que parecía una buena opción ante la falta de películas y series de calidad, hablo de NETFLIX, ahora no es más que un montón de basura hecha a destajo (salvo honrosas excepciones). Es triste ver que las series que tienen mayor éxito en esta plataforma son churros como: Club de Cuervos, El Chapo, Ingobernable, Narcos, El Chema o bien películas como “No eres tú soy yo”, “Macho”, “¿Qué culpa tiene el niño?”, etc. De nuevo, NETFLIX solo programa lo que a la gente le gusta y esto, tristemente, es lo que gusta.






Creo que es importante que los padres hagamos hasta lo imposible porque nuestros hijos, las futuras generaciones, suban un poco su nivel, que aprendan a decantar lo bueno de lo mediocre, o de lo contrario este país está condenado a ser un país de pelados. Si queremos que México tenga gobernantes de nivel primero tenemos que tener ciudadanos de nivel sino seguiremos votando por los más simpáticos (Fox), por los más guapos (Peña) o por los más fantoches (el Peje). Las elecciones también son un espejo de lo que somos.

No quiero sonar como el peor de los pesimistas, yo todavía tengo esperanzas y creo en las futuras generaciones, solo es que hay que orientarlos un poco y eso, señores, empieza en la casa. No sé que piensen ustedes, yo así lo creo.


Otro día con más calmita... nos leemos.

miércoles, 11 de octubre de 2017

"Blade Runner 2049"




Las personas que piensan que nunca segundas partes fueron buenas creo que alguien los tiene que sentar a ver “The Godfather: Part II” de Ford Coppola. Aunque también es cierto que esto en la mayoría de los casos no ocurre, son garbanzos de a libra las segundas partes o secuelas que están al mismo o incluso mejor nivel que la primera parte. "Blade Runner 2049" sin duda alguna lo está. 

Yo que soy una fan (nivel belieber) de “Blade Runner” (1982) por eso tenía mis dudas con respecto a lo que podía esperar de esta secuela. Por supuesto que no estaba dispuesto a dejarme influenciar por los críticos de cine que acostumbro leer y que son harto profesionales, por más que los respete, y es que yo mismo tenía que irla a ver antes de poder emitir uno de mis ya famosos juicios hiper subjetivos. Y eso hice, la fui a ver.

Se me recomendó verla en una buena sala de cine, de esa que tienen una tirnche pantallota como las de antes, como esas que había en los ya desaparecidos Pedro Armendáriz o Dorado 70, así que hice caso. Resulta que me fui a una sala que no solo tenía un pantallón de miedo, también tenía un sonido bien piocha: SONIDO 360° Dolby Atmos, o sea como de sonidero de los 80’s tipo “La Changa” o “PolyMarchs”. También se me recomendó verla en Real 3D, pero ahí sí no hice caso porque para mí el cine es y siempre será en 2D, el 3D se lo dejo a las atracciones de Disneyland.

La película es una chingonería, y perdón que no encuentre un adjetivo más intelectual o elevado pero es que es eso, UNA CHINGONERÍA. El espectáculo visual es una poesía (fotografía de Roger Deakins), recupera esa atmósfera de la primera película de un futuro harto desalentador y con un clima del carajo. Los ambientalistas y ecologistas se podrían infartar de ver lo que nos espera en poco tiempo, claro según Philip K. Dick y los guionistas y el director.




La película esta vez no la quiso dirigir Ridley Scott, cosa que me molesta porque creo que se la debería haber jugado aun a riesgo de que no le saliera tan piocha como la primera. Pero como se abrió mi querido Scott la encomienda se la dieron a Denis Villeneuve quien hizo un excelente trabajo. Villeneuve conservó la esencia de la primera pero actualizándola a nuestros tiempos sin caer en lo comercial, ya saben harta explosión, moquetazo, persecución y acción barata solo para entretener mentes oligofrénicas producto de la ingesta indiscriminada de palomitas. La película tiene su historia y hay que ponerle atención para no perderse en ella, para disfrutarla, requiere de un mínimo escuerzo intelectual para meterse en la trama y en cómo la cuenta el director.

El casting me pareció excelente. Ryan Gosling, al que recientemente lo vimos bailando y cantando muy mono en “La La Land”, está muy bien. Su personaje calladote, introvertido y muy sacado de onda, lo interpreta a la perfección, además que dicen las damitas que es un espectáculo visual. Por cierto, para los caballeros también hay un espectáculo visual aunque cibernético y artificial, su nombre: Ana de Armas... Yummy!


Ryan Gosling y Harrison Ford.

Ella es mi nueva novia en el cine, Ana de Armas, cubanota harto guapa.


En la película, y no es spoiler porque sale en el tráiler, reaparece el blade runner Rick Deckard (Harrison Ford), quien entra perfectamente en la historia de esta nueva entrega. Los nostálgicos y amantes de la película ochentera lo agradecemos, lo aplaudimos y lo celebramos a más no poder. También rescataron de la primera película a Edward James Olmos, que al igual que Harrison Ford ahora cuenta con chingomil arrugas más en su rostro. No les digo quien más aparece para no “espoilerear” más de la cuenta. Olvidaba mencionar que el malora de la película es Jared Leto, actor que en lo personal me cae muy mal pero lo bueno es que su participación es pequeña.

La película es larga, 2 horas con 44 minutos. Yo generalmente no aguanto más de dos horas en el cine, mis delicados y chocantitos glúteos inmediatamente protestan cuando las películas son harto largas, sin embargo en esta ocasión la trama lo tiene a uno tan abstraído, ensimismado, absorto y embelesado que el tiempo pasa a segundo término, de hecho yo no quería que se acabara porque la estaba disfrutando al mil.

Creo que esta película dará pie a otra y quizás muchas más, una franquicia como les llaman ahora. Eso no me late mucho porque siempre hay que esperar un buen tiempo, a veces años, para recibir la siguiente entrega, la nueva película. Pero ni modo, espero no morir próximamente para poder ver la siguiente entrega si es que la hay (yo apuesto que sí).

Estoy seguro que esta película es una obra de arte del género de ciencia ficción, una nueva película de culto, a la altura de la vieja “Metropolis” (1927) o de la obra maestra de Kubrick “2001: A Space Oddysey” (1968), y claro pasando por su predecesora “Blade Runner” (1982). Espero con esto no haber dicho una barbaridad pero por lo menos yo así lo pienso.

La recomendación es que la vean, que no se la pierdan, y si es posible vean antes la película original de los ochentas, que aunque no es necesario para entender esta, siempre es mejor tener frescos los recuerdos, los personajes e incluso los diálogos de la primera, yo sé lo que les digo.



Otro día con más calmita… nos leemos. 


lunes, 9 de octubre de 2017

"Mas allá de la Montaña"




Mis reseñas cinematográficas no son nada profesionales, nada objetivas, siempre me gana la pasión y mi gusto propio. Aclarado lo anterior diré que está en especial es todavía más subjetiva e irresponsable que las anteriores, y la culpa de esto la tiene Kate Winslet por haberme robado el corazón desde hace mucho tiempo.

La película en cuestión se llama “The Mountain Between Us” pero esos genios que se dedican a rebautizar los títulos de las películas decidieron ponerle en español “Más allá de la Montaña”. La película va de un doctor negrote nivel “auch” y de una hermosa y adorable reportera, mi novia Kate Winslet, que luego de conocerse rentan una avioneta para poder llegar a sus destinos ya que no pudieron conseguirlo por medio de una línea comercial. El en camino la avioneta da el perrazo en una montaña nevada, rodeada de nieve y desde la cual lo único que se puede ver es… adivinaron, más nieve. Este par de desconocidos tienen que hacer hasta lo imposible por sobrevivir al trinche clima de la montaña que es más frío que Toluca al amanecer.

Ver a mi novia Kate temblando de frío obvio que me recuerda la escena de “Titanic” cuando vemos a Rose despedirse de Jack en las aguas heladas, solo que ahora a la que se la aplicaron fue a ella. Como diría mi abuela: “La vida da vueltas”, y sí, no cebe duda.

El negro nivel “auch” de que les hablo es Idris Elba, chanse y lo recuerdan en “Prometheus” o “Thor”. Ella, como ya les dije, es la señora de Said mejor conocida como Kate Winslet. Junto con este par sale un perro que para varias opaca las irrelevantes actuaciones de la bonita pareja interracial. La dirección es de Hany Abu-Assad al que seguramente recordarán en… bueno no, a este sí no lo van a recordar en nada porque de lo que ha hecho nada es como para recordarlo.

La escena en la que la avioneta se rompe la maseta está verdaderamente chafa, creo que la escena del accidente de aquella película de “Los Supervivientes de los Andes” estaba mejor filmada. La película no es mala, es entretenida y tiene sus bonitos toques románticos y sentimentales. Se puede ver tranquilamente con una buena dotación de palomitas y refresco, para pasar el rato, claro. La actuación de mi novia Kate como que me quedó a deber, sí me quedó a deber uno de sus bonitos y artísticos desnudos a los que ya me tiene muy acostumbrado, y es que aunque está medio gordibuena y tiene unas boobies muy tristonas no deja de ser una mujer hermosa a sus apenas 42 añitos.  

La decisión de ir o no a ver la película es suya, si están enamorados de la Winslet como yo seguro irán a verla, si les gustan los negros nivel “auch” seguro irán a verla, si les gusta comer hartas palomitas mientras ven algo divertido seguro irán a verla, y si no encontraron boletos para ver “Blade Runner” también seguro irán a verla.




Otro día con más calmita… nos leemos. 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

"It"... y diche uno, y diche dos, y diche tres




Otro típico caso de opiniones encontradas. Mientras que por un lado me recomendaban ampliamente esta película por el otro me decían que mi tiempo valía más, que no lo perdiera. Ambas opiniones vienen de personas en las cuales confío plenamente porque saben de cine y saben de mis gustos. ¿Quién de ellas tenía la razón? ¡Ambas! Así que había que verla para satisfacer mi curiosidad y para poder hacer un juicio con conocimiento de causa.

“It” (Eso) yo la clasificaría como un reverendo churro pero bien hecho. Bien hecho porque tiene todos los componentes importantes para mantener, por lo menos, la atención de espectador. Todos sabemos que la película está basada en una novela del maestro Stephen King lo que de entrada ya le da muchos puntos a su favor. King es una maquina hacedora de Best Sellers y este no es la excepción.

El encargado de realizar esta película fue Andy Muschietti a quien ya conocía por su trabajo en “Mama” (2013), una de mis películas de chusto favoritas, por lo menos de tiempos recientes. Sin embargo creo que en esta ocasión el director me quedó a deber porque el resultado de "It" a mi juicio no cuajó. Lo que vi en el cine fue una extraña mezcla de: “Stand by Me”, “Allien”, “Night of the living dead”, “The Goonies”, “Chabelo y Pepito contra los Monstruos” y “Las Aventuras de Juliacito”. Ahora bien, aburrida no le quedó, tiene sus momentos simpáticos, sus momentos de susto, sus momentos de ternurita y sus momentos de “¡ay, no mam…!”.

A mí me encantan los payasos, me caen muy bien y me dan mucha ternura, así que este payaso por mas dientes que le salgan nomás no me da miedo, de hecho me encantaría que trajera una bonita flor en la solapa para mojar a los niños antes de comérselos, sería un bonito gesto en atención a los amantes del gremio, como yo. Una cubeta llena de confeti también se agradecería, digo qué necesidad de desperdiciar tanta sangre, con lo escasa que está en estos días.

Los niños son una monada, diría mi parte jotita, en especial Eddie Kaspbrak, el personaje hipocondriaco que hace el actorcito Jack Dylan Grazer que por cierto me recuerda harto a Kevin Arnold de “Los Años Maravillosos”, claro sin Paul Pfeiffer y Winnie Cooper.

Es obvio que esta es la primera entrega y que pronto llegará al cine la segunda parte, o el segundo capítulo. De una vez les digo que voy a ir, no porque piense que me voy a perder una joya de la cinematografía sino porque si ya me chuté esta ahora tengo que cerrar el círculo, eso de dejar las cosas a medias no es de hombres… ni de payachitos.

¿La recomiendo o no la recomiendo? Yo diría que sí, que vayan y pongan en automático su mente, no intenten buscarle mucho sentido a lo que van a ver, es una película de horror, de terror y de franca pachequez, así que vayan, diviértanse y asústense en justa medida, nada que ponga en riesgo la “imaculadez” de sus calzones-pantaletas. Vía de mientras - A ver chamacos ¿Quién quiere un globo rojo? -.


Otro día con más calmita… nos leemos.