lunes, 24 de abril de 2017

El Aborto en la Ciudad de México.




Se cumplen 10 años en nuestra “vanguardista” Ciudad de México de que entró en vigor la despenalización del aborto o como le dicen elegantemente algunos “la interrupción voluntaria del embarazo”. A lo largo de estos 10 años se han realizado en esta ciudad la friolera de 176,355 abortos (y contando). A raíz de esto he estado escuchando a varias mujeres enorgullecerse y vanagloriarse de estas cifras como si fuera algo de lo que nos deberíamos sentir satisfechos como sociedad. Yo de una vez les digo que estoy completamente en contra del aborto, pero aclaro que también estoy en contra de penalizar a quien lo hace.

El argumento de las feministas o de las personas que están a favor del aborto es que las mujeres tienen derecho a decidir sobre su propio cuerpo, cosa con la que estoy de acuerdo. Por eso yo estoy muy a favor de eso que llaman eutanasia, porque todos somos libres de decidir de qué, cómo y cuándo nos queremos morir. Sin embargo creo que ese principio no aplica para un aborto porque la mujer no solo decide sobre su propio cuerpo sino también sobre el del que se está desarrollando en su vientre.

Cada aborto que se realiza en nuestros días a mí me parece un fracaso de nosotros como sociedad porque en estos tiempos en donde la información está al alcance de prácticamente todos, hablando sobre todo de ciudades como en la que vivimos, es lamentable que todavía existan los embarazos no deseados. Lo entendería quizás si se tratara de una comunidad indígena perdida en la sierra pero no en la Ciudad de México en donde lo que sobra es información.

Es claro que hoy los embarazos no deseados son producto no de la falta de información sino de la falta de responsabilidad. Existen tantos medios de control natal que es imperdonable que alguien decida tener sexo de manera irresponsable. Además, y como “bonus track”, existe la famosa “pastilla del día siguiente” para aquellos a los que su hormona le ganó a su neurona. Todo esto debiera de ser suficiente para que no existiera un solo embarazo no deseado, por lo menos en ciudades como en la que vivimos.


Con tantos métodos para prevenir el embarazo no hay excusa.


De los 176,355 abortos que se han realizado en las 13 Clínicas de Salud Sexual y Reproductiva de la Secretaría de Salud, el 5.6% se hicieron a niñas menores de edad. Estas niñas empezaron a tener relaciones sexuales en un estado evidente de inmadurez mental, emocional y a veces hasta físico. Repito, esto sería comprensible si se tratara de una niña que vive aislada y marginada en una comunidad dada su lejanía o miseria pero no tratándose de una niña hija de la Ciudad de México.


Se han realizado casi 10 mil abortos a menores de edad.
   

Por todo ello cada vez que escucho a las mujeres pro-aborto regocijarse de sus cada vez más creciente cifras se me retuerce el hígado. Ojalá aspiráramos todos como sociedad a que en México estuviera despenalizado el aborto y que aun así no hubiera necesidad de realizar ninguno porque la gente ha tomado conciencia de la importancia de prevenir los embarazos no deseados. Cifras a la baja, eso SÍ sería motivo de festejo y de autocongratulación.

Sé que el tema del aborto enardece a muchas personas, las que están a favor y las que están en contra, pero también sé que esta comunidad saidiana cuenta con puras personas inteligentes que saben respetar la diversidad de opinión. Así que no se me enojen si no están de acuerdo con lo que digo, ya saben, es solo una opinión.

Gente, vamos a aparearnos los unos a los otros con singular alegría y harta enjundia, pero siempre, invariablemente, de una manera consciente y responsable… entonces sí tendremos motivos para sentirnos orgullosos.


Otro día con más calmita… nos leemos.

Nota: Estuve tentado a poner algunas imágenes “gráficas” de abortos pero creo que es de mal gusto además de que insulta la inteligencia de la gente que me lee, por eso no lo hice. 

lunes, 10 de abril de 2017

Los 4 Fantásticos del Edomex... ¿o Los 4 Jinetes del Apocalipsis?




Dios en su infinita grandeza y misericordia me hizo nacer en el DF y no en el Estado de México. Y digo esto porque los pobres mexiquenses dentro de unos días tendrán que escoger a la persona que los gobernará (o robará) por los próximos seis años, desgraciadamente de todos los candidatos nomás no se hace uno.

Francamente yo me daría un tiro si tuviera que escoger de entre Delfina Gómez Álvarez, Josefina Vázquez Mota o Alfredo del Mazo Maza, a la persona que me va a gobernar. Estos son los tres candidatos que se encuentran prácticamente en un empate técnico en las encuestas.

Delfina Gómez de López Obrador, perdón, Álvarez, tuvo el bonito detalle de autodesignarse una “liquidación” como alcaldesa de Texcoco de nada más y nada menos 437 mil 470 pesos. Esta finísima “juanita” de Morena que hace las veces de pelele de López Obrador bien le ha aprendido a su mentado mentor ya que ella promete y promete pero nomás no dice cómo cumplirá. Por cierto, por ahí se dice, se comenta y se rumora que la delfina Delfina podría tener nexos con los ignominiosos Abarca del caso Ayotzinapa… ¿será?

Josefina Vázquez Mota, una de las peores candidatas del PAN ahora tiene de nuevo la bonita oportunidad de volver a perder olímpicamente como lo hizo en las pasadas elecciones a la presidencia de la república. Cero carisma, cero ángel y aparentemente cero talento y aptitudes. Aunado a esto está la muy muy incómoda investigación que hace la PGR  a la familia de Vázquez Mota acusada de lavado de dinero. Y por si esto fuera poco, el ex presidente Calderón se la ha pasado echándole tierra a sus contrincantes cosa que en lugar de ayudarla la está perjudicando, ahora sí que “no me ayudes compadre”.

Alfredo del Mazo Meza es el tercero de los tres candidatos con posibilidades a gobernar el estado electoralmente más importante de la República Mexicana. Este caballero del PRI es la tercera generación, o degeneración, de políticos en la familia. Su abuelo Alfredo del Mazo Vélez fue gobernador del Estado de México al igual que su padre Alfredo del Mazo González. Este sería el tercer gobernador en la familia del Mazo, y también sería la prueba irrefutable de que los mexiquenses no aprenden ni a chingadazos. Allá ellos si quieren seguir siendo gobernados por el famoso grupo “atracomulco”, perdón quise decir Atlacomulco.

Juan Manuel Zepeda Hernández, ya no más por no dejar, es el candidato al gobierno del Estado de México del PRD. Manuel Zepeda fue alcalde de Nezahualcoyotl y es quien tiene menos posibilidades de los cuatro para llegar a ser gobernador. Hace unos días lo escuché en una entrevista y, aclarando que yo no simpatizo con el PRD, creo que es el que suena más sensato y congruente. No tengo idea cómo le habrá ido a la banda de Neza con este alcalde pero podría ser un buen candidato aunque, reitero, lo veo cuasi imposible.

En fin, bendito sea Dios yo no tendré que decidir quién será el que me partirá la madre desde el gobierno, desafortunadamente mi felicidad no durará para siempre porque pronto llegará el día en que tendré que escoger al presidente de mi país y al gobernador de mi DF (que no CDMX). Por lo que veo los candidatos que me tocarán a mí estarán mucho “pior” que estos nefastos personajes del Edomex. Ni modo, solo me queda decir… Caigamos en oración.



Otro día con más calmita… nos leemos. 

martes, 4 de abril de 2017

El BMW de Reforma como tema de conversación.




Que si estaba casada, que si se salió de la casa sin avisar, que si no conocía a la persona que le iba a dar un “aventón”, que si iba tomada, que si sus intenciones no eran buenas… todas estas estúpidas suposiciones como para ver si se merecía o no perder la vida de una manera tan trágica y lamentable. Lo cierto es que Luis Fernando García, Carlos Roberto Martínez, Karla Saldaña y Claudia Ivonne Reyes, cuatro personas inocentes, perdieron la vida en el infame accidente del BMW de Reforma.

Ya me cansé de escuchar y leer juicios de valor moralinos que pareciera están empeñados en justificar la muerte de estas personas, algo así como “se lo merecían”. Señores, nadie se merece perder la vida y menos de esa forma. Si cualquiera de nosotros hubiera estado en uno de los asientos de ese BMW y alguien hurgara en nuestras vidas seguramente encontraría pasajes oscuros, todos somos seres humanos y cometemos errores, pero de eso a merecernos la muerte hay un gran abismo. Es cierto que los errores tienen consecuencias pero también es cierto que es muy bajo y ruin hacer leña del árbol caído. Aquí el más grande error fue el de Carlos Salomón Villuendas Adame quien decidió ese día mesclar el alcohol con el volante, lo demás es consecuencia de.

Querer hacer tema de conversación con algo tan delicado como la vida personal de cuatro seres humanos que cometieron el “error” de subirse a un auto conducido por una persona en estado de ebriedad es un acto ocioso y de quinta. Mejor hablemos e insistamos en la importancia de tomar conciencia de lo grave que es mezclar el alcohol y el volante. Dejemos en paz a las personas que perdieron la vida, son personas que seguramente tienen padres, hermanos y amigos que en este momento la están pasando muy mal. Esperemos que este accidente sirva para que aquellos que manejan en estado de ebriedad la próxima vez lo piensen dos veces antes de hacerlo de nuevo.

Estas son las personas que perdieron la vida en el accidente, personas que tienen nombre, familiares y amigos. Aquí sus fotos con la única intención de "humanizar" un poco los comentarios que se hacen de ellos de modo irresponsable. 


Carlos Roberto Martínez (qepd).

Luis Fernando García (qepd). 

Claudia Ivvone Reyes (qepd). 

Karla Saldaña (qepd). 


Por cierto, compartir las fotos o videos del accidente en donde se ven a las personas que perdieron la vida es lo más naco y pelado del mundo, por decir lo menos.

Descansen en paz los muertos, respetemos señores.


Otro día con más calmita... nos leemos.

domingo, 2 de abril de 2017

La Voz Kids a los ojos del tal Said.




No lo sé, quizás he llegado a una edad en la que ya no me gusta nada, me amargué, me convertí en un viejo cascarrabias. Y digo esto porque hoy estuve viendo un rato La Voz Kids y llegué a la triste conclusión que lo que viene siendo el talento musical nomás no se nos da a nosotros los mexicanos. Vi una bola de niños chocantitos, sin talento ni voz, de esos que hablan como adultos, se comportan como adultos, y solo son el producto de unos padres frustrados que quieren realizarse a través de sus hijos.

Escuché que el programa es un éxito, no me extraña, es lo que hay y es lo que al público televidente le gusta. Posiblemente la gente lo ve por los “coaches”, porque lo que viene siendo el talento infantil, reitero, es inexistente. El tal Maluma, reguetonero harto exitoso, seguramente le da varios puntos de raiting al programa. Y es que no faltarán una bola de pelados amantes del género que seguro se chutan todo el programa con tal de ver al susodicho reguetonero. Tata Mijares y tata Emmanuel comparten sillón  y lo sudan a cuatro nalgas. Se me figuran Statler y Waldorf, aquellos simpáticos viejitos que salían en los Muppets, son una suerte de gemelos Brenan pero de la tercera edad. Por último la tercera coach es la cantante y compositora española Rosario, una artista gitana hija de la legendaria cantante Lola Flores. Rosario será muy española, muy gitana, muy hija de Lola Flores, lo que ustedes digan y manden pero para los escuincles nalgas miadas que concursan no es más que una perfecta desconocida, una viejita locochona con una muy buena mata y harta ondita.

Obvio que no pienso volver a hacer escala en este canal para ver La Voz Kids, no tengo necesidad de perder más horas de la que ya me robaron ayer con eso del cambio a horario de verano. Allá que lo vean los familiares de los críos y los fans de los coaches, yo prefiero enterrarme púas debajo de las uñas antes que volver a escuchar a esos insufribles enanos comportándose como todo menos como niños. Además no quiero ver en qué momento tiene que entrar el servicio médico a resucitar a tata Emmanuel porque parece que muy pronto morirá en escena de aburrimiento. Creo que la otra opción para los que no tienen la bendición de tener televisión de paga es Master Chef (versión escuincles), así que les deseo suerte y ánimas que no pierdan muchas neuronas en esa masoquista aventura.


Coach 1.- Maluma.

Coaches 2.- Tata Emmanuel y tata Mijares.
 
Coach 3.- Rosario.


Por cierto, dónde quedó Juanito Farías el del viejo caballo de palo; o Lorenzo Antonio con aquello de la mano izquierda va adelante y la derecha para atrás; o Katy la de la risa de la vocales... esos niños sí que tenían talento. Naaa, mentira, tampoco tenían, pero eran otros tiempos, tiempos en los no había otra opción que no fuera el nefasto canal 2. 



Otro día con más calmita… nos leemos. 


sábado, 25 de marzo de 2017

La palabras chocantitas de twitter y demás redes sociales.




Pues ahora resulta que Twitter te brinda la bonita posibilidad de silenciar (censurar) aquellas palabras que resulten ofensivas para ti. Aquí entre nos yo no pienso hacer uso de esa función porque para mí ninguna palabra me resulta ofensiva, las actitudes sí. Además qué necesidad de silenciar cuando existe el derecho internacional irrenunciable de “mandar a la chingada al que te caiga mal”. Tan bonito que es darles cuello a todos aquellos individuos que resulten insoportables, no por la palabra que usan sino por el cerebro que no usan.

Pero bueno, como les decía a mí las palabras no me ofenden pero sí me ponen como de malitas. Hay palabras muy chocantitas que me caen gordas, y por añadidura las personas que las usan. Estas palabras para mí son causales de divorcio tuitero o feisbuquero, así que en cuanto las detecto comienzo a tramitar mi separación permanente de aquellas o aquellos que tienen dentro de su limitado vocabulario dichos vocablos.

A continuación una pequeña lista de esas palabras y el uso que le dan los tuiteros y los feisbuqueros. Sí usted amigo lector acostumbra usar alguna de ellas no se apure ni se sienta aludido, total usted y yo tendremos que acudir a terapia de pareja para salvar nuestra frágil relación tuitera o feisbuquera, eso en el hipotético caso que le interese seguir teniendo ciberrelaciones con este chocantito servidor (o sea yo).


Aquí la lista de palabras (o frases) que me purga encontrar en un tuit o post:

Gym.- Esta palabra es harto usada por aquellas personas que tienen la autoestima muy baja, y no lo digo yo lo dicen varios psicologos. Y es que la verdad a la mayoría de las personas no nos interesa en lo más mínimo si alguien va, está o viene del “gym”. De entrada en mis tiempos se llamaban gimnasios y no “gyms”. Así que gordos y gordas que me quieran presumir que están en el gimnasio sudando el pozole que se comieron un día antes favor de abstenerse porque a mí me tiene sin cuidado lo que hagan con sus músculos abdominales, bíceps, tríceps, glúteos y demás protuberancias corporales.

Peli.- ¡¿Qué es eso de “peli”?! ¡Se llaman películas! De unos años para acá las películas se volvieron pelis. A cada rato escucho o leo: “fui a ver una peli”, “voy a hacer una peli”, “me encantó la peli”, “¿de qué trata la peli?”, etc. Se me revuelve el estómago con esa pinche palabrita porque siento que la gente cada vez es más huevona hasta para hablar. Podría entender que en twitter hay ocasiones en las que uno tiene que “economizar” letras por la limitación de los 140 caracteres, pero usar la palabra “peli” al hablar o en facebook, eso sí es una reverenda succión de glándula mamaria. Niñas pubertas de 13 a 16 años la usan y me caen gordas, de hecho todas las pubertas en general me caen gordas, pero que la use una ñora o ñor de 40 años, eso sí no lo soporto… ¿luego por qué nos dicen chavorrucos?

Decreté.- ¿Han escuchado a esas personas que para todo dicen “ya lo decreté”? ¡¿Eso quééé?! No sean mamilas, no lo decreten solo háganlo o déjenlo de hacer y ya. No hay palabras mágicas, la voluntad no basta, lo único efectivo es la acción. “No me vuelvo a enamorar de gente como él, ya lo decreté”, “Voy a conseguir el trabajo de mis sueños, ya lo decreté”, “Voy a adelgazar los 55 kilos que tengo de más, ya lo decreté”, “Este año sí me caso, ya lo decreté”, “Este año sí me divorcio, ya lo decreté”, “La tercera es la vencida, ahora sí voy a ganar la presidencia, ya lo decreté”… o sea ¿neta creen eso? Como diría Pablito: “las cosas que nunca tuve son tan sencillas como irlas a buscar”. Así que para qué le damos tantas vueltas a las cosas y decretamos jalada y media si lo único que tenemos que hacer es trabajar por las cosas que queremos y no esperar a que una palabra mágica nos salve de nuestra miserable vida.

Gluten.- Uno: me importa un pito lo que coma la gente. Dos: me importa todavía menos pito si lo que comen está libre o no de gluten. Y es que por qué carajos la gente se siente importante presumiendo a sus congéneres sus trinches cupcakes o hot cakes libres de gluten. Repito, a los demás NO NOS IMPORTA lo que coman o descoman, tenga o no tenga gluten. Además, por lo general las personas que presumen sus tortas de tamal libres de gluten también presumen que consumen productos orgánicos y leches “especiales”, tipo de almendra o coco. En fin, todos estos seres artesanales enemigos del gluten son una mala influencia y un pésimo ejemplo para los mexicanos amantes de la cocina rica en sabrosisidad y gordosisidad. Así que señores anti gluten, por favor ya no mamen tanta leche de almendra (gluten free) porque caen mal. 

Crush.- Allá en mis jurásicos tiempos le decíamos “amor imposible”, “amor platónico”, “el bizcochito de mis sueños”, “la nalguita que me quiero merendar”, etc. Hoy en cambio las nuevas (y no tan nuevas) generaciones le dicen “crush”. No cabe duda que a los mexicanos nos chifla adoptar y usar anglicismos porque así como que nos sentimos más cool, más nice, con más charm. Yo francamente me niego a usar esa palabrita tan mamuca, en primer lugar porque a mi putrefacta edad ya no tengo a quién aplicársela, y en segundo lugar porque para mí el único y verdadero “crush” que yo recuerdo era mi Orange Crush en botella de vidrio.

Miércoles “Ombligo de Semana”.- Eso de andarle poniendo sobrenombres a los días de la semana me parece muy gato. Que si el miércoles es “el ombligo de semana”, que si el jueves es “el viernes chiquito”, que si a chuchita la bolsearon, o sea ¡no manche! En primer lugar se escucha muy burócrata, o como dicen ahora “muy Godínez”, eso de andar contando los días que le quedan a la semana laboral. Además como que no tiene una lógica los sobrenombres que le ponen a los días, y es que si el miércoles es el “ombligo de la semana” entonces bajo ese criterio el martes debería ser “las chichis de la semana” y el jueves “el chocho de la semana”, eso pensando que el lunes es “la cabeza de la semana”  y el viernes “los pies de la semana”. Por otro lado el sábado y domingo no entran en la semana laboral pero si quisieran darles su bonito apodo entonces tendríamos que darle la vuelta al metafórico cuerpecito para que el sábado fuera la nuca y el domingo las nalgas. Medallas debería merecer yo por este despliegue de creatividad y talento… ¿a poco no?


Estos fueron solo algunos ejemplos, los que de pronto me vinieron a la mente. Afortunadamente en este espacio existe la bonita posibilidad de actualizar los post así que conforme vaya encontrando nuevas palabritas o frases de esas que me machucan el hígado las iré sumando a la lista. Vía de mientras dejo constancia para que conste… conste ¡eh!


Otro día con más calmita… nos leemos.


domingo, 19 de marzo de 2017

De Tin Marin De Do Pin... ¡Fue!




Ayer sábado me vi ante la encrucijada de decidir entre tres eventos que requerían mi presencia, la decisión fue difícil:


1. Fiesta de XV Años.- Un buen amigo me convidó a los XV años de su retoño, cosa que le agradezco, pero una de las cosas que más me chocan en este mundo son las Bodas y las fiestas de  XV Años. Me pego las aburridas del siglo viendo los desfiguros del padrino alcoholizado dando su emotivo discurso para la cumpleañera, o el eterno desfile de familiares y amigos bailando el vals con la rolliza quinceañera, o el baile moderno con los chambelanes ensalzado con pirotecnia, luces y harto hielo seco; o en el caso de las bodas la ridícula “Víbora de la Mar” con los novios subidos en tambaleantes sillas, o la ceremonia de la liga y el ramo en la que siempre van a dar al suelo las tías gordas quedadas, o el infalible baile colectivo del “Payaso de Rodeo” o “No rompas mi pobre corazón” en completa desincronización, o el fallido intento de muchos chavorrucos por entrar en los trajes sudados de Timbiriche para cantar y bailar el popurrí ochentero. Y ni qué decir de las cenas que se sirven en esos lugares, porciones mínimas y desabridas de alimentos con nombres muy rimbombantes pero nada agradables al paladar. Y la monserga de los meseros acosándote en todo momento para que no te vayas a ir sin darles su inmerecida propinota.

2. Reunión Familiar.- Una vez más mis octogenarias tías se reunirán para platicar únicamente de achaques, enfermedades y medicinas mientras mis primas (mayores que yo) intentarán ponerle ambiente a la velada con sus discos de Los Joao, Bronco y los Bukis. Mis primos seguramente jugarán al analista político repitiendo solo lo que escuchan de la chaira mayor Carmen Aristegui o de la abyecta Denise Dresser. Mis sobrinos absortos en sus celulares sufrirán de un autismo voluntario a lo largo de toda la reunión. Y así el tiempo pasará lentamente mientras yo al mismo tiempo intento atender tres pláticas completamente diferentes para no parecer grosero.

3. Concierto Sinfónico.- Uno de los pocos lugares en donde converge la perfección en todas sus expresiones. Los instrumentos perfectos elaborados por talentosos luthiers afinados con suma precisión. Maestros músicos dirigidos por un talentoso director de orquesta. Solistas con años y años de estudio y dedicación. Obras de genios de la música. Y todo en una sala diseñada exclusivamente para disfrutar de tanta perfección. En el concierto el maestro Johannes Moser, uno de los mejores violonchelistas, tocará con la orquesta las “Variaciones sobre un tema rococó, op. 33” de Chaikovski y con un poco de suerte vendrá un encore. Durante el intermedio habrá la oportunidad de salir al mezzanine para tomar una copa de vino tinto mientras el espíritu se reacomoda para la segunda parte del concierto. No habrán celulares en la sala, no habrá gente hablando, no habrá gente entrando una vez comenzado el concierto, en resumen no habrá pelados que me generen mis habituales entuertos y muinas. Todo será bonito, hermoso, respetuoso, cordial, sublime… será simplemente perfecto. Y de allí a cenar rico.



Bueno pues esas fueron mis tres opciones, seguramente ya se imaginarán por cuál me decidí. 


Otro día con más calmita... nos leemos.


lunes, 27 de febrero de 2017

OSCARS 2017, la minireseña.




Consummatum est… o como diría mi ídolo Cantinflas: “¿Consomé de qué?”. Así es, ayer finalmente y luego de una larga y emocionante espera, al menos para mí, se repartieron los premios Oscar, y como diría una comadrita: “El que alcanzó, alcanzó, y el que no… pus no”.

Bueno pues déjenme contarles que ayer estuve aplastado más de seis horas frente al televisor a riesgo de sufrir una tremenda embolia en las nalgas, pero yo, estoico, me aguanté como los machos.

Es evidente que solo los caballeros con un alto grado de “escandalasisidad” disfrutamos de lo que viene siendo la Red Carpet (Alfombra Roja) del Oscar, y es que a mí me chifla ver desfilar a todas las celebridades luciendo sus garritas y sus abalorios a todo lo que dan. Que si el vestido de Chalenel, que si el traje de Macazaga, que si las perlas de la virgen, todos muy guapos y prendidos para el evento cinematográfico del año. Tan solo ver desfilar por la alfombra roja a mi novia Scarlett Johansson hizo que valiera la pena el riesgo de perder una nalga víctima de la gangrena por aplastamiento.

La ceremonia me pareció muy buena, desde Billy Crystal no había visto un conductor que me hiciera pasarla tan bien como lo hizo ayer Jimmy Kimmel, creo que ni Ernesto Laguardia lo hubiera hecho tan bien (sarcasmo a domicilio). Ver toda la noche a Jimmy Kimmel aplicándole un bonito bullying a Jason Bourne (Matt Demon) me divirtió mucho.


Jimmy Kimmel condujo la ceremonia estupendamente.


La ocurrencia de los dulces cayendo de las alturas me pareció “buena puntada”, como diría mi madre. Más “buena puntada” lo que hicieron con los turistas al hacerlos desfilar por el Dolby Theatre. Sí, ya sé, para muchos eso estaba más que preparado pero aunque fuera así me pareció una genial idea, y si me permiten a mí me gusta pensar que en verdad eran turistas a los cuales les cumplieron el sueño de su vida. Sí, todavía creo en Santa Claus… ¡¿yyy?!

Me encantó ver a Shirley MacLaine en el escenario, tengan en cuenta que yo soy un profundo adorador del cine de Hollywood y ella indudablemente es una pieza fundamental de ese cine. Además una de mis películas favoritas pa’ chillar a gusto es “Terms of Endearment” (La Fuerza del Cariño), ¿se acuerdan? Esta película de 1983 MacLaine la estelarizó a lado del gran Jack Nicholson al cual por cierto se le extraña mucho en las ceremonias del Oscar.

Y hablando de extrañar, cada vez resulta más difícil ver la sala llena de estrellas de Hollywood. Hoy en día son puras caras nuevas, irreconocibles para aquellos que no vean cine actual. Dónde carajos quedaron actores como: Tom Hanks, Al Pacino, Robert De Niro, Dustin Hoffman, Tom Cruise, John Travolta, Anthony Hopkins, Sean Penn (que aunque me cague es un gran actor)… O actrices como: Julia Roberts, Kate Winslet, Jodie Foster, Cate Blanchett, Sharon Stone, Uma Thurman, Michelle Pfeiffer, Glen Close, Demi Moore, Lucia Méndez (just kidding)… Si, ok, es cierto que no todos estos actores son buenos actores pero sí son estrellas de Hollywood, de esas que vestían la ceremonia y que todo mundo quería ver sentadas ahí aunque fuera como objetos decorativos. También hacen falta los grandes directores, los de siempre: Martin Scorsese, Robert Zemeckis, James Cameron, Ridley Scott, Steven Spielberg, Quentin Tarantino, Eugenio Derbez (de nuevo, just kidding). En fin, estas caras ya no se suelen ver por allí y en verdad se les echa de menos.

Regresando a lo que vimos ayer y entrando en materia, creo que la ceremonia estuvo llena de sorpresas, y si no me creen nomás pregúntenle a los de “La La Land”. Creo que mis predicciones no estuvieron tan equivocadas. Dije que la Mejor Fotografía sería para Linus Sandgren de “La La Land”, y sí. Dije que el premio a Mejor Director sería para Damien Chazelle por “La La Land”, y sí. Dije que el Oscar a Mejor Actriz de Reparto sería para Viola Davis, y sí. Dije que el premio a Mejor Actriz sería para Emma Stone, y sí. Dije que el Oscar para Mejor Actor sería para Casey Affleck, y sí. Donde sí la pasé a cajetear fue con el premio a Mejor Actor de Reparto ya que yo apostaba por Michael Shannon de “Nocturnal Animals” (película que a mí juicio fue la menos valorada) y el premio finalmente se lo llevó Mahershala Ali por su trabajo en “Moonlight”. Y donde sí la regué olímpicamente fue con el premio a Mejor Película ya que dije que sería para “La La Land” aunque mi deseo era que se lo dieran a “Manchester By The Sea”, pero ¡niguas!, ni una ni otra, se lo dieron a “Moonlight” luego de tremendo oso.


Mi actor favorito de este años, Casey Affleck, se llevo el Oscar a
Mejor Actor.

Viola Davis es la mejor actriz de color hoy por hoy, se llevó el Oscar a
Mejor Actriz de Reparto. Su discurso fue harto emotivo.

El Oscar más "cantado" fue para Emma Stone y creo que sí se lo merecía.

Damien Chazelle se convirtió en el director más joven en ganar un Oscar,
lo hizo por "La La Land". Creo que también fue bien merecido.

Estos son los actores que se llevaron su Oscar: Mahershala Ali, Emma
Stone, Viola Davis y Casey Affleck. Muy buenos todos.


Como seguramente ya todos se enteraron hubo un grave error a la hora de entregar el sobre donde venía el nombre de la película ganadora lo que hizo que la producción de “La La Land" subiera por su premio para luego decirles “que dice mi mamá que siempre no”. Así, al estilo Miss Universo me batearon a los chicuelos del musical para darle el premio a los morenazos de “Moonlight”. Esto pasará a la historia como una manchadez… hasta yo que no quería que ganara “La La Land” sentí gacho por ellos.


Warren Beatty tratando de explicar que no fue su culpa, que a él le
entregaron el sobre equivocado. ¡Gran oso!


En fin, la entrega me encantó y espero que Jimmy Kimmel vuelva a conducir los Oscars porque creo que lo hizo muy bien. Ojalá pronto regresen las caras conocidas, más les vale que se pongan a chambear duro porque las nuevas generaciones de atores y directores me los están desplazando cañón. Ánimas también que pronto volvamos a ver por allí a los directores y actores mexicanos, estoy convencido que sí porque talento hay, y bien.

Bueno pues estos fueron los Oscars 2017, ahora solo me resta decir que… ¡ya falta menos para los 2018! A esperar señores.


Otro día con más calmita… nos leemos.